Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
17 OCTUBRE 2017 | ACTUALIZADO 16:48
EUROPA   |   ÁFRICA   |   AMÉRICA   |   ORIENTE PRÓXIMO   |   ASIA / PACÍFICO
POLÍTICA   |    ECONOMÍA   |    SOCIEDAD   |    CULTURA   |    PENSAMIENTO   |    AUTORES
YOANI SÁNCHEZ

Cuando el abusador es el Gobierno
Mariela Castro
La violencia ideológica, ejercida desde el poder y con la anuencia de las administraciones docentes, es otra manera de infligir daño psicológico.
Actualizado 5 mayo 2017  
Compartir:  Comparte esta noticia en Twitter  Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   0
Yoani Sánchez   
Cursaba el tercer grado y la maestra eligió a la niña más agresiva de mi aula para jefa de destacamento. Le dio carta blanca para que controlara a los más pequeños. Más tarde, la abusadora alcanzó un cargo en la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media y entró en la Unión de Jóvenes Comunistas. Hoy forma parte activa de un Comité de Defensa de la Revolución, es corrupta y violenta, pero muy valorada por las autoridades de su zona.

El Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba (Cenesex), dirigido por Mariela Castro, inició una campaña contra una forma de bullying o acoso homofóbico y transfóbico en las escuelas. La iniciativa incluye a la familia para "entender de qué se trata, ayudar a las niñas y los niños, a los adolescentes, los jóvenes, y todo el personal de la institución escolar", asegura la sexóloga.

Castro cataloga como de un nivel "bastante bajo" la presencia del abuso escolar en la Isla, una afirmación que demuestra –cuando menos– su falta de conexión con la realidad cubana. Sin cifras oficiales confiables, cualquier investigación sobre el tema debe apelar a la vivencia personal de los individuos y es entonces cuando afloran las historias y los testimonios del matonismo en el ámbito docente.

Los preuniversitarios en el campo, promovidos por el expresidente Fidel Castro, fueron un reservorio de esos abusos, muchos de ellos realizados bajo la mirada impasible de los profesores. Suicidios, violaciones, robos sistemáticos contra los más frágiles y estructuras de poder más típicas de las cárceles que de un centro docente, eran el pan de cada día de quienes asistimos a esas escuelas.

Recuerdo la primavera de 1991, cuando un estudiante se lanzó desde el tanque de agua del preuniversitario República Popular de Rumanía, hoy provincia de Artemisa. Lo hizo acosado por las burlas y las presiones de varios colegas. Estábamos en el horario recreativo de la noche, todos apiñados en el pasillo central, cuando sentimos el estruendo de su cuerpo contra el concreto de la cisterna.

Sus acosadores nunca pagaron aquella muerte, sus datos nunca fueron a parar a las estadísticas de estudiantes víctimas del bullying y una familia tuvo que enterrar a un hijo sin poder ponerle nombre a lo que le había sucedido: abuso. Las semanas posteriores a aquella muerte otro estudiante se abrió las venas en canal –por suerte no murió– y un grupo de alumnos de doce grado le dio una paliza a otro de décimo por "tener plumas".

Sin embargo, el atropello en los centros escolares no queda ahí. Hay muchas formas de acosar a un estudiante y no todas provienen de compañeros de aula, ni son motivadas por estereotipos sexuales, estrictos roles de género o bravuconería de grupo. La violencia ideológica, ejercida desde el poder y con la anuencia de las administraciones docentes, es otra manera de infligir daño psicológico.

Hace pocas semanas, una estudiante de periodismo de la Universidad Central de Las Villas fue víctima de un abuso institucional que dejará un daño anímico y social permanente sobre esta joven de apenas 18 años. Para colmo, los líderes de la Federación Estudiantil Universitaria se comportaron con Karla Pérez González como los abusadores de la escuela, como los líderes de una pandilla o los macarras de turno.

Tras la expulsión, la exalumna ha sido víctima de un nuevo tipo de acoso, esta vez encarnado en una campaña de fusilamiento de la reputación que daría risa si no fuera porque está encaminada a destruir su autoestima y convertirla en una no-persona. Hacer algo así con una estudiante de tan corta edad es un acto de violación desde el poder, persecución con ropaje de disciplina escolar.

Esos abusadores protegidos desde arriba terminan sintiendo que pueden destruir vidas, denunciar inocentes y golpear a otros mientras lo hagan protegidos por una ideología. Un sistema que ha fomentado el matonismo político en sus escuelas y sus calles, no puede enfrentar el bullying en toda la complejidad que el problema presenta.

Hacer campañas sonoras, para llenar titulares de la prensa extranjera y colectar cuantiosos fondos de organizaciones internacionales no es la solución para todos esos menores cubanos que ahora mismo tienen que lidiar con el golpe físico, las burlas de otros colegas o el adoctrinamiento partidista en sus escuelas.

 Otros artículos que te pueden interesar
Las eliminatorias del Mundial: el otro mensaje
Las tres opciones económicas que se le abren a Argentina a partir del 23 de octubre
La revolución bolchevique: un siglo de fracasos
La muerte del amigo
Eran las tres de la madrugada en Moscú cuando sonó el teléfono. Mi hija Morgana llamaba para decirme que Lila y Fernando de Szyszlo habían muerto.
Recuperar la confianza mutua
Es difícil que la manera adoptada por Puigdemont para crear la república catalana sea aceptada por una mayoría de catalanes.
AHORA EN PORTADA | Ver  
Redes sociales y Periodismo: Sobreexcitados por la actualidad
Las tres opciones económicas que se le abren a Argentina a partir del 23 de octubre
El caso de Harvey Weinstein: la ley del silencio en Hollywood
La revolución bolchevique: un siglo de fracasos
ARCHIVO
Ver posts de otros meses

AGOSTO 2017 (1 artículos)

JULIO 2017 (1 artículos)

JUNIO 2017 (2 artículos)

MAYO 2017 (2 artículos)

ABRIL 2017 (1 artículos)

MARZO 2017 (3 artículos)

FEBRERO 2017 (1 artículos)

ENERO 2017 (1 artículos)

DICIEMBRE 2016 (1 artículos)

OCTUBRE 2016 (1 artículos)

JULIO 2016 (1 artículos)

JUNIO 2016 (1 artículos)

MAYO 2016 (2 artículos)

ABRIL 2016 (3 artículos)

MARZO 2016 (3 artículos)

FEBRERO 2016 (3 artículos)

ENERO 2016 (3 artículos)

DICIEMBRE 2015 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2015 (2 artículos)

OCTUBRE 2015 (5 artículos)

SEPTIEMBRE 2015 (5 artículos)

AGOSTO 2015 (2 artículos)

JULIO 2015 (3 artículos)

JUNIO 2015 (2 artículos)

MAYO 2015 (8 artículos)

ABRIL 2015 (1 artículos)

MARZO 2015 (3 artículos)

FEBRERO 2015 (3 artículos)

ENERO 2015 (3 artículos)

DICIEMBRE 2014 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2014 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2014 (2 artículos)

AGOSTO 2014 (5 artículos)

JULIO 2014 (7 artículos)

JUNIO 2014 (7 artículos)

MAYO 2014 (5 artículos)

ABRIL 2014 (9 artículos)

MARZO 2014 (3 artículos)

FEBRERO 2014 (3 artículos)

ENERO 2014 (4 artículos)

DICIEMBRE 2013 (4 artículos)

NOVIEMBRE 2013 (2 artículos)

OCTUBRE 2013 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2013 (2 artículos)

JULIO 2013 (3 artículos)

JUNIO 2013 (1 artículos)

MAYO 2013 (1 artículos)

FEBRERO 2013 (1 artículos)

DICIEMBRE 2012 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2012 (1 artículos)

OCTUBRE 2012 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2012 (1 artículos)

AGOSTO 2012 (2 artículos)

JULIO 2012 (2 artículos)

JUNIO 2012 (1 artículos)

MARZO 2012 (2 artículos)

FEBRERO 2012 (1 artículos)

ENERO 2012 (1 artículos)

DICIEMBRE 2011 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2011 (3 artículos)

OCTUBRE 2011 (3 artículos)

JULIO 2011 (2 artículos)

MAYO 2011 (1 artículos)

MARZO 2011 (2 artículos)

FEBRERO 2011 (4 artículos)

ENERO 2011 (1 artículos)

DICIEMBRE 2010 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2010 (1 artículos)

OCTUBRE 2010 (1 artículos)

SEPTIEMBRE 2010 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2009 (1 artículos)

 CUBA
Un huracán llamado comunismo
La Cuba republicana, patrimonio del oficialismo
La Habana "reordena" la pequeña empresa
¿Por qué el embargo no derrocó a los Castro?
LA PORTADA DE NUESTROS LECTORES | Ver
Las tres opciones económicas que se le abren a Argentina a partir del 23 de octubre
Las eliminatorias del Mundial: el otro mensaje
La revolución bolchevique: un siglo de fracasos
¿Beneficios de la destrucción?
Redes sociales y Periodismo: Sobreexcitados por la actualidad

© El Diario Exterior - Calle del General Arrando 14, Bajo Derecha, 28010, Madrid - Tel.:(34) 91 532 28 28
Aviso legal  /   Quiénes somos  /   Contactar  /    RSS