Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
23 SEPTIEMBRE 2019 | ACTUALIZADO 00:45
EUROPA   |   ÁFRICA   |   AMÉRICA   |   ORIENTE PRÓXIMO   |   ASIA / PACÍFICO
POLÍTICA   |    ECONOMÍA   |    SOCIEDAD   |    CULTURA   |    PENSAMIENTO   |    AUTORES
ALBERTO MEDINA MÉNDEZ

Una república sin grieta
El país vive momentos de enorme turbulencia económica e incertidumbre política. Esta transición entre las primarias y las elecciones presidenciales es demasiado prolongada. Se abre ahora un paréntesis con mas interrogantes que certezas.
Actualizado 22 agosto 2019  
Compartir:  Comparte esta noticia en Twitter  Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   0
Alberto Medina Méndez   
Con los resultados a la vista se plantean múltiples conjeturas acerca del futuro. Nadie sabe a ciencia cierta lo que ocurrirá y entonces se plantean distintas interpretaciones sobre lo sucedido y proyecciones de todo tipo.
 
Un sector importante de la sociedad, que se siente mas identificado con el oficialismo pretende montar una épica que aspira a revertir las cifras actuales y sueña con un milagro que le permita seguir gobernando.
 
Del otro lado, una prudente expectativa aparece de cara al porvenir. Los que decidieron castigar electoralmente al actual mandatario y a su gestión, entienden y esperan que la recuperación comience lo antes posible.
 
No caben dudas de que en ambos grupos hay fanáticos que rechazan de plano a todo aquel que no piense parecido. Creen que el adversario es un enemigo y que el destino del país depende del lado que lo gobierne.
 
Ellos son los protagonistas de la inadmisible grieta. No solo la han edificado, sino que la agigantaron despotricando contra quienes esgrimen perspectivas opuestas a las propias. Una escalada inaceptable ha venido aconteciendo desde hace década, pero siempre incentivada desde ambos extremos.
 
Lo que viene depende, en buena medida, de la percepción de quienes tienen la responsabilidad de gobernar, pero mucho mas aun de la capacidad de la sociedad para fabricar consensos superiores, acordando lineamientos generales suficientes para una convivencia pacífica, armónica y ordenada.
 
En este desafío los lideres son la clave ineludible, ya qué sin ellos, como guías y referentes, pero sobre todo como delineadores de los recorridos, esa construcción de pilares seria imposible de llevarla a la praxis política.
 
El gran acuerdo que tanto se precisa en esta etapa, no se logrará con el aporte de los fundamentalismos, ni con la participación de los eternos fanáticos. Los odios no pueden ser parte de esa propuesta superadora.
 
Se necesita gente sensata, equilibrada, capaz de sentarse con todos, de dialogar con propios y extraños, dispuestos a compartir espacios con los que piensan diferente y con ciudadanos con una convicción republicana.
 
Pasaron muchos años sin lograr cerrar esta patética división, casi ridícula, esa que hizo perder muchas amistades y distanciar a familias completas, solo porque la lectura de la realidad no era totalmente coincidente.
 
Ese espíritu alevosamente antidemocrático, inexplicablemente intolerante, injustificadamente irrespetuoso y profundamente incivilizado, explica en gran medida la secuencia de fracasos de tantos mandatos consecutivos.
 
El foco puesto exclusivamente en la discrepancia impide avanzar. La permanente búsqueda de desacuerdos solo genera mayores discordias y eso aleja cualquier chance de dar pasos firmes en la dirección correcta.
 
Obviamente que existen aspectos específicos en los que resulta bastante difícil encontrar algunas coincidencias, pero no menos cierto es que en otros, los más probablemente, es demasiado sencillo ponerse de acuerdo.
 
Por eso es tan complicado explicar esta inercial demora que se observa en resolver aquellos asuntos en los que se comparte el diagnóstico y hasta se pueden compatibilizar estrategias concretas para solucionarlos.
 
Mucho se ha dicho en estas horas de vacilaciones sobre la importancia de la república. Después de tantas historias funestas, muchas personas temen por su futuro, tienen miedo de perder libertades y que un régimen totalitario o una autocracia disfrazada de democracia, tome las riendas.
 
Esos resquemores son mas qué atendibles. Esa gente no habla desde los discursos vacíos, sino desde las nefastas experiencias atravesadas en primera persona, situaciones que razonablemente no se quieren revivir.
 
La exclusión y la inclusión sobre la que tanto se ha escrito no es un concepto meramente económico. No solo hay que sumarse a la sociedad desde la dignidad que logra una remuneración decorosa, sino también desde los valores republicanos que garantizan una coexistencia armoniosa.
 
Vivir en comunidad implica poder disfrutar de una serie de libertades esenciales, que no solo son las que permiten desarrollar una actividad laboral cualquiera. Eso es central y trascendente pero no puede ser lo único.
 
Son las libertades políticas las que definen a una Nación. Esas que se plasman en la potestad de expresarse críticamente, de disentir con el poder de turno y de quejarse sin restricciones de como gobiernan los que mandan.
 
Se necesita una república. Eso requiere de ciudadanos republicanos convencidos de que el poder político debe ser limitado, restringido, con instituciones fuertes que impidan que se concentren las decisiones, con un saludable sistema de balances y contrapesos que evite los abusos.
 
Pero también es imprescindible que ese esquema político venga acompañado de una sociedad tolerante en materia de ideas, que aprenda a convivir activamente con personas que no suscriban sus visiones y que eso no se convierta en una tragedia insoportable, sino en un ejercicio cívico.
 
El país tiene hoy enormes problemas. Los desafíos que vienen por delante son gigantescos y las soluciones a algunos de esos intríngulis serán amargas y en algunos casos hasta pueden ser bastante traumáticas.
 
Pero se debe comprender y prepararse para hacer eso con inteligencia, lo que implica asumir que este trance habrá que superarlo buscando acuerdos, respetando las divergencias y caminando juntos, a pesar de las diferencias.
  
 
 
Alberto Medina Méndez 
amedinamendez@gmail.com 
Twitter: @amedinamendez
 
 Otros artículos que te pueden interesar
Irán fogonea la guerra y pone en riesgo la seguridad de la energía global
Los ataques a las refinerías sauditas son una amenaza directa y buscan desestabilizar la región
Retraso de la presencia de la mujer en lo más alto de la diplomacia francesa
Todavía Francia está –queda visto- bastante lejos de poseer –respecto de la mujer- una situación cómoda, de relativa paridad.
Perú sigue creciendo
Después de un breve paréntesis sucedido en la primera mitad del año en curso, la economía peruana ha vuelto a crecer.
Argentina: Crisis consiente, a veces, bromas de mal gusto
Los que tratamos de objetivar la situación política y económica actual, vemos con preocupación que las soluciones racionales  a los problemas de nuestro país se alejan una vez más.
La clave es la batalla cultural
Este tema es el central. Si no se resuelve la comprensión de ciertos valores y principios que hacen de brújula a la acción, no resulta posible avanzar hacia una sociedad libre.
AHORA EN PORTADA | Ver  
La Tierra, cada año más cálida

Hoy en más de 150 países del mundo están teniendo lugar manifestaciones por la Movilización Mundial por el Clima, evento organizado como continuación del movimiento estudiantil "Fridays For Future", encabezado por la activista Greta Thunberg.
Perú sigue creciendo

Después de un breve paréntesis sucedido en la primera mitad del año en curso, la economía peruana ha vuelto a crecer.
CIRCULAR 2019
I Encuentro de Teatro Iberoamericano en Madrid

En su primera edición, CIRCULAR 2019 presentará en Madrid a seis compañías, diez dramaturgos, y más de cuarenta profesionales de las artes escénicas iberoamericanas.
La clave es la batalla cultural

Este tema es el central. Si no se resuelve la comprensión de ciertos valores y principios que hacen de brújula a la acción, no resulta posible avanzar hacia una sociedad libre.
ARCHIVO
SEPTIEMBRE 2019

Argentina: La parodia de la emergencia alimentaria

La interminable búsqueda de atajos
AGOSTO 2019

Una república sin grieta

El país precisa gestos de grandeza

Una sociedad que no supera su infantilismo

Ver posts de otros meses

JULIO 2019 (2 artículos)

MARZO 2019 (1 artículos)

OCTUBRE 2018 (1 artículos)

AGOSTO 2018 (1 artículos)

FEBRERO 2018 (1 artículos)

ENERO 2018 (1 artículos)

JULIO 2017 (1 artículos)

MAYO 2017 (1 artículos)

ABRIL 2017 (2 artículos)

MARZO 2017 (1 artículos)

FEBRERO 2017 (1 artículos)

ENERO 2017 (2 artículos)

OCTUBRE 2016 (1 artículos)

SEPTIEMBRE 2016 (4 artículos)

AGOSTO 2016 (5 artículos)

JULIO 2016 (4 artículos)

JUNIO 2016 (3 artículos)

MAYO 2016 (5 artículos)

ABRIL 2016 (3 artículos)

MARZO 2016 (5 artículos)

FEBRERO 2016 (3 artículos)

ENERO 2016 (4 artículos)

DICIEMBRE 2015 (3 artículos)

NOVIEMBRE 2015 (2 artículos)

OCTUBRE 2015 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2015 (3 artículos)

AGOSTO 2015 (3 artículos)

JULIO 2015 (1 artículos)

JUNIO 2015 (3 artículos)

MAYO 2015 (3 artículos)

ABRIL 2015 (4 artículos)

MARZO 2015 (4 artículos)

FEBRERO 2015 (3 artículos)

ENERO 2015 (2 artículos)

DICIEMBRE 2014 (5 artículos)

NOVIEMBRE 2014 (2 artículos)

OCTUBRE 2014 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2014 (4 artículos)

AGOSTO 2014 (4 artículos)

JULIO 2014 (4 artículos)

JUNIO 2014 (5 artículos)

MAYO 2014 (1 artículos)

ABRIL 2014 (3 artículos)

MARZO 2014 (2 artículos)

FEBRERO 2014 (2 artículos)

ENERO 2014 (3 artículos)

DICIEMBRE 2013 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2013 (4 artículos)

OCTUBRE 2013 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2013 (2 artículos)

AGOSTO 2013 (4 artículos)

JULIO 2013 (1 artículos)

MAYO 2013 (1 artículos)

ABRIL 2013 (1 artículos)

MARZO 2013 (1 artículos)

DICIEMBRE 2008 (1 artículos)

 ARGENTINA
Argentina: Crisis consiente, a veces, bromas de mal gusto
Los que tratamos de objetivar la situación política y económica actual, vemos con preocupación que las soluciones racionales  a los problemas de nuestro país se alejan una vez más.
La clave es la batalla cultural
Este tema es el central. Si no se resuelve la comprensión de ciertos valores y principios que hacen de brújula a la acción, no resulta posible avanzar hacia una sociedad libre.
Argentina: La parodia de la emergencia alimentaria
Con una virtual unanimidad se avanzó con la media sanción y por lo tanto dando otro paso más en el Congreso en el camino a la aprobación de una legislación que pese al aparente apoyo generalizado tiene mucho de cinismo y muy poco de eficacia.
El fuego amenaza a la "Chiquitania"
"(Argentina)...debiera ofrecer su cooperación a la vecina Bolivia en su tarea de tratar de preservar el rico patrimonio cultural que hoy luce amenazado por el calor y por las llamas".
LA PORTADA DE NUESTROS LECTORES | Ver
Las Naciones Unidas publican un informe devastador sobre Venezuela
Argentina: La parodia de la emergencia alimentaria
Argentina: Crisis consiente, a veces, bromas de mal gusto
La Tierra, cada año más cálida
Irán fogonea la guerra y pone en riesgo la seguridad de la energía global

© El Diario Exterior - Calle del General Arrando 14, Bajo Derecha, 28010, Madrid - Tel.:(34) 91 532 28 28
Aviso legal  /   Política Privacidad  /   Quiénes somos  
/   Contactar  /    RSS