Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
18 FEBRERO 2018 | ACTUALIZADO 04:18
EUROPA   |   ÁFRICA   |   AMÉRICA   |   ORIENTE PRÓXIMO   |   ASIA / PACÍFICO
POLÍTICA   |    ECONOMÍA   |    SOCIEDAD   |    CULTURA   |    PENSAMIENTO   |    AUTORES
ALBERTO BENEGAS LYNCH (H)

Sobre el discurso de Trump en Davos
La frase clave del discurso del presidente estadounidense en Davos muestra su desconocimiento radical respecto al significado del comercio internacional.
Actualizado 11 febrero 2018  
Compartir:  Comparte esta noticia en Twitter  Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   0
Alberto Benegas Lynch (h)   

Así dijo que “Buscamos reformar el sistema de comercio internacional. No podemos tener un comercio libre para todos. Nosotros apoyamos el comercio libre pero debe ser justo y recíproco”. Misma perorata de los gobernantes tercermundistas. Reformar el comercio internacional para bloquear el comercio. La libertad no es para todos y la reciprocidad muestra el desconocimiento palmario del intercambio en una sociedad abierta. El que compra pan no espera que el panadero le compre sus servicios y así sucesivamente. El que se abre al comercio tiene todo que ganar aunque existan porfiados que se mantienen cerrados. El objeto del comercio internacional y de todo comercio consiste en importar o comprar, las exportaciones o las ventas constituyen el costo de las importaciones o las compras. Lo ideal sería poder importar o comprar ad infinitum sin necesidad de exportar o vender pero esto significaría que el resto nos estaría regalando bienes y servicios.

El discurso de Trump no es una novedad puesto que desde la campaña está bregando por la ruptura de acuerdos de libre comercio y por el proteccionismo más cavernario. No solo su conducta ética y estética deja mucho que desear sino que su política de reducir impuestos con una suba simultánea en los gastos -especialmente en infraestructura y en el sector militar- se encamina a mal puerto tal como lo han señalado innumerables observadores y analistas políticos. Por ejemplo, el célebre Bill Bonner en su artículo titulado “Antídoto para el optimismo” señala el peligro de confundir efectos aparentemente estimulantes con causas de fondo negativas y concluye que “A menos que se reduzca el gasto del estado profundo, no habrá una ganancia neta por la reducción de impuestos”. Algunas partes de lo dicho fueron reiteradas por el mandatario (con ínfulas de mandante) en su disertación de la semana siguiente a Davos ante ambas cámaras en el Congreso de los Estados Unidos, con agregados como la ratificación del esperpento de Guantánamo y sus conocidas aseveraciones sobre la inmigración.

La confrontación de Trump con fallos judiciales y con sus propios colegas en el Congreso y sus peleas con colaboradores en la Casa Blanca ponen al descubierto espinosas trifulcas con ribetes escandalosos. Su permanente ataque a la prensa revela su desprecio por el cuarto poder, puesto que no solo discrepa con lo publicado en medios escritos y lo dicho en medios radiales y televisivos, lo cual es legítimo, sino que lo reprochable estriba en que echa  a periodistas de la Casa Blanca como si el lugar le perteneciera y como si no existiera la Constitución. En Davos también la emprendió contra la prensa por lo que fue abucheado en ese tramo. Todo esto para no detenernos en sus tragicómicos y contradictorios tweets, sus rabietas en otros frentes, su empecinamiento con el muro “para protegernos de los mexicanos que son violadores, ladrones y traficantes de drogas”- y sus procedimientos pastosos con el affaire ruso en medio de las elecciones que lo llevaron al poder.

Repasemos nuevamente el  tema arancelario. Parece increíble que a estas alturas del siglo xxi seguimos debatiendo si hay que imponer trabas o no al comercio entre países (y más increíble que las sugiera un pretendido líder del mundo libre).

No parece comprenderse -y mucho menos Trump- que las fronteras son al solo efecto de evitar los peligros de la concentración de poder en manos de un gobierno universal pero nunca culturas alambradas sino para descentralizar la política en naciones, provincias/estados y municipios. El cuadro de situación en el mundo de hoy es decepcionante a raíz de los nacionalismos como los que propone el presidente estadounidense, pero el contrafáctico nos hace estremecer si el globo terráqueo no estuviera fraccionado. Suele ocurrir con hombres de negocios con olfato para arbitrajes pero sin conocimiento de economía. Así, hay banqueros que no pueden explicar que es el dinero o profesionales del marketing que desconocen los fundamentos del mercado y así sucesivamente. Existen comerciantes que además conocen de economía aunque este no es el caso que nos ocupa. Es la falacia de generalización: porque alguien tenga habilidad para algo no significa que pueda expedirse con rigor sobre otra área.

La base central para derribar las trabas al comercio exterior es que permite el ingreso de mercancías más baratas, de mejor calidad o las dos cosas al mismo tiempo. Es idéntico al fenómeno de incrementos en la productividad: hace menos oneroso las erogaciones por unidad de producto con lo que se liberan recursos humanos y materiales para poder dedicarlos a otros menesteres, lo cual, a su turno, significa estirar la lista de bienes y servicios disponibles que quiere decir mejorar el nivel de vida de los habitantes del país receptor.

En verdad la cuestión arancelaria no es diferente de los efectos que tendrían lugar si se impusieran aduanas interiores en un país o si un productor de cierto bien en el norte descubre un nuevo procedimiento para producirlo y consecuentemente lo puede vender más barato y mejor pero en el sur lo bloquean debido a que los de la zona lo fabrican más caro y de peor calidad. La abolición de aranceles permite ajustar la relación exportación/importación a través del tipo de cambio libre. Al exportar ingresan divisas que se deprecian en relación a la moneda local, lo cual estimula las importaciones que, a su vez, aprecian la divisa extranjera debido a la salida de las mismas, lo cual frena las importaciones y estimula las exportaciones y así sucesivamente. Todo arancel a las importaciones afecta las exportaciones puesto que disminuye las demandas de divisas que es precisamente lo que incentiva las exportaciones y viceversa.

Sin duda que si los gobiernos introducen alquimias monetarias, manipulaciones del tipo de cambio, endeudamientos estatales que hacen las veces de entrada de capitales y se impone dispersión arancelaria se crea un embrollo que perjudica a las partes en las transacciones comerciales y, especialmente, a los consumidores. El francés decimonónico Frédéric Bastiat tiene infinidad de escritos en los que se burla del llamado “proteccionismo” que en verdad desprotege a los consumidores y le da cubertura a empresarios ineficientes que viven a costa de los demás. En este contexto, en su época sugería se obligue a tapiar todas las ventanas de las casas al efecto de proteger a los fabricantes de candelas de la “competencia desleal del sol”.

En aquellos tiempos del siglo XVI  Montaigne escribió sobre el comercio de modo tal que luego lo dicho se conoció como “el dogma Montaigne” que consistía en la peregrina idea de que en toda transacción la parte que hace entrega de dinero pierde mientas que quien la recibe gana, situación que modernamente se denomina “suma cero” en el contexto de la teoría de los juegos. Pues bien, la miopía de Montaigne y sus seguidores no les permite ver que en toda transacción ambas partes ganan: el que entrega dinero es porque aprecia más el bien o servicio recibido que la suma que entrega a cambio, de lo contrario no hubiera realizado la operación. De aquella falacia deriva la noción la balanza comercial favorable si se exporta más de lo que se importa y la supuesta ventaja de acumular dinero.

Debido a los peligros de las manipulaciones de los aparatos estatales es que Jacques Rueff en The Balance of Payments aconseja que los gobiernos no lleven las estadísticas del comercio exterior ya que constituyen una tentación para intervenir en el mercado.

Entre otros despropósitos se argumenta que el control arancelario debe establecerse para evitar el dumping, lo cual significa venta bajo el costo que se dice exterminaría la industria local sin percatarse que el empresario, si el bien en cuestión es apreciado y la situación no se deba a quebrantos impuestos por el mercado, saca partida de semejante arbitraje comprando a quien vende bajo el costo y revende al precio de mercado. Pero generalmente nadie se toma siquiera la contabilidad del proveedor en cuestión, lo único que preocupa a comerciantes ineficientes es que se colocan productos y servicios a precios menores que lo que con capaces de hacer ellos. Lo peligroso es el dumping gubernamental puesto que se realiza forzosamente con los recursos del contribuyente, de todos modos, en este caso, los perjudicados son los residentes en el país que impone esta medida pero son beneficiarios quienes reciben en el exterior regalos a través de bienes más baratos que los que se ofrecen en el mercado.

Es paradójico que se hayan destinado años de investigación para reducir costos de transporte y llegados los bienes a la adunada se anulan esos tremendos esfuerzos a través de la imposición de aranceles, tarifas y cuotas. Kenneth Boulding en su clásico Análisis Económico concluye que “para estudiar adecuadamente los aranceles debemos considerarlos como aumentos artificiales en el coste de transporte […] Lo mismo que los ferrocarriles son un dispositivo para disminuir el coste de transporte entre dos lugares, los aranceles son un dispositivo para aumentarlo. Así pues, un defensor razonable de los aranceles debe demostrar su lógica dispuesto a defender el retorno a los tiempos del caballo y la diligencia”.

En general los defensores de los aranceles son empresarios prebendarios con el apoyo logístico de intelectuales partidarios de esa contradicción en términos denominada “economía cerrada” (“vivir con lo nuestro” es su triste grito de guerra), pero si se compara con los millones de consumidores perjudicados comprobamos lo que puede hacer una minoría decidida. Vilfredo Pareto escribió que “el privilegio, incluso si debe costar 100 a la masa y no producir más que 50 a los privilegiados, perdiéndose el resto en falsos costes, será en general bien aceptado, puesto que la masa no comprende que está siendo despojada, mientras que los privilegiados se dan perfecta cuenta de las ventajas de las que gozan”. Hay un dèjá vu en todo esto que se hace tedioso.

En resumen, respecto al tema arancelario, tal como señala Milton Friedman “La libertad de comercio, tanto dentro como fuera de las fronteras, es la mejor manera de que los países pobres puedan promover el bienestar de sus ciudadanos […] Hoy, como siempre, hay mucho apoyo para establecer tarifas denominadas eufemísticamente proteccionistas, una buena etiqueta para una mala causa”.

Es de esperar que el discurso de Donald Trump en Davos sea contrarrestado por reflexiones sensatas que estén a la altura de los acontecimientos. Aquello fue un pésimo ejemplo para el mundo libre en momentos que se esparce el nacionalismo y la cerrazón por doquier.

Libertad y Progreso

 Otros artículos que te pueden interesar
No todos los feminismos son iguales
La inexplicable tolerancia con los incompetentes
La conciencia estatista traba la economía
El comunismo y la falacia haitiana
El desánimo global pesa más en Argentina
AHORA EN PORTADA | Ver  
No todos los feminismos son iguales
Empresas australianas y neozelandesas, las que más crecen e Asia-Pacífico
Cuatro países de América Latina, entre los que cuentan con las cárceles más hacinadas
Alfonso Batalla presentó su libro ´Post Production Life´
La inexplicable tolerancia con los incompetentes
ARCHIVO
FEBRERO 2018

No todos los feminismos son iguales

Sobre el discurso de Trump en Davos

Sobre la moneda y los sistemas bancarios

La manía de la reelección indefinida
ENERO 2018

Nuevamente sobre el ambientalismo

Noticias y opinión en los medios

El héroe de nuestra época: Edward Snowden

Volver a los ideales que hicieron grande la Argentina

Ver posts de otros meses

DICIEMBRE 2017 (6 artículos)

NOVIEMBRE 2017 (4 artículos)

OCTUBRE 2017 (7 artículos)

SEPTIEMBRE 2017 (7 artículos)

AGOSTO 2017 (4 artículos)

JULIO 2017 (5 artículos)

JUNIO 2017 (8 artículos)

MAYO 2017 (5 artículos)

ABRIL 2017 (5 artículos)

MARZO 2017 (5 artículos)

FEBRERO 2017 (4 artículos)

ENERO 2017 (4 artículos)

DICIEMBRE 2016 (4 artículos)

NOVIEMBRE 2016 (6 artículos)

OCTUBRE 2016 (5 artículos)

SEPTIEMBRE 2016 (5 artículos)

AGOSTO 2016 (5 artículos)

JULIO 2016 (5 artículos)

JUNIO 2016 (6 artículos)

MAYO 2016 (4 artículos)

ABRIL 2016 (4 artículos)

MARZO 2016 (6 artículos)

FEBRERO 2016 (5 artículos)

ENERO 2016 (5 artículos)

DICIEMBRE 2015 (6 artículos)

NOVIEMBRE 2015 (5 artículos)

OCTUBRE 2015 (6 artículos)

SEPTIEMBRE 2015 (4 artículos)

AGOSTO 2015 (4 artículos)

JULIO 2015 (4 artículos)

JUNIO 2015 (5 artículos)

MAYO 2015 (5 artículos)

ABRIL 2015 (4 artículos)

MARZO 2015 (5 artículos)

FEBRERO 2015 (4 artículos)

ENERO 2015 (6 artículos)

DICIEMBRE 2014 (5 artículos)

NOVIEMBRE 2014 (4 artículos)

OCTUBRE 2014 (7 artículos)

SEPTIEMBRE 2014 (6 artículos)

AGOSTO 2014 (5 artículos)

JULIO 2014 (6 artículos)

JUNIO 2014 (5 artículos)

MAYO 2014 (6 artículos)

ABRIL 2014 (5 artículos)

MARZO 2014 (8 artículos)

FEBRERO 2014 (7 artículos)

ENERO 2014 (4 artículos)

DICIEMBRE 2013 (5 artículos)

NOVIEMBRE 2013 (5 artículos)

OCTUBRE 2013 (6 artículos)

SEPTIEMBRE 2013 (4 artículos)

AGOSTO 2013 (5 artículos)

JULIO 2013 (3 artículos)

JUNIO 2013 (4 artículos)

MAYO 2013 (6 artículos)

ABRIL 2013 (4 artículos)

MARZO 2013 (4 artículos)

FEBRERO 2013 (4 artículos)

ENERO 2013 (5 artículos)

DICIEMBRE 2012 (4 artículos)

NOVIEMBRE 2012 (5 artículos)

OCTUBRE 2012 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2012 (5 artículos)

AGOSTO 2012 (4 artículos)

JULIO 2012 (6 artículos)

JUNIO 2012 (5 artículos)

MAYO 2012 (4 artículos)

ABRIL 2012 (3 artículos)

MARZO 2012 (4 artículos)

FEBRERO 2012 (2 artículos)

ENERO 2012 (4 artículos)

DICIEMBRE 2011 (3 artículos)

NOVIEMBRE 2011 (2 artículos)

OCTUBRE 2011 (3 artículos)

SEPTIEMBRE 2011 (1 artículos)

JUNIO 2011 (1 artículos)

MAYO 2011 (1 artículos)

ABRIL 2011 (1 artículos)

MARZO 2011 (3 artículos)

FEBRERO 2011 (3 artículos)

ENERO 2011 (2 artículos)

DICIEMBRE 2010 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2010 (4 artículos)

OCTUBRE 2010 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2010 (2 artículos)

AGOSTO 2010 (4 artículos)

JULIO 2010 (4 artículos)

JUNIO 2010 (3 artículos)

MAYO 2010 (5 artículos)

ABRIL 2010 (4 artículos)

MARZO 2010 (4 artículos)

FEBRERO 2010 (4 artículos)

ENERO 2010 (3 artículos)

DICIEMBRE 2009 (4 artículos)

NOVIEMBRE 2009 (3 artículos)

OCTUBRE 2009 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2009 (3 artículos)

AGOSTO 2009 (2 artículos)

JULIO 2009 (3 artículos)

JUNIO 2009 (2 artículos)

MAYO 2009 (3 artículos)

ABRIL 2009 (2 artículos)

MARZO 2009 (2 artículos)

FEBRERO 2009 (3 artículos)

ENERO 2009 (4 artículos)

DICIEMBRE 2008 (3 artículos)

NOVIEMBRE 2008 (4 artículos)

OCTUBRE 2008 (5 artículos)

SEPTIEMBRE 2008 (6 artículos)

AGOSTO 2008 (3 artículos)

JULIO 2008 (4 artículos)

JUNIO 2008 (6 artículos)

MAYO 2008 (3 artículos)

ABRIL 2008 (4 artículos)

 ESTADOS UNIDOS
No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió
¿Cómo ven a Donald Trump sus propios votantes?
"Tengo un sueño… seguir soñando"
Los latinos en Estados Unidos
LA PORTADA DE NUESTROS LECTORES | Ver
Argentina aumenta sus exportaciones de carne vacuna
Sobre la moneda y los sistemas bancarios
Nuevamente sobre el ambientalismo
El desánimo global pesa más en Argentina
El transporte público en Londres cuesta más del doble que en Madrid

© El Diario Exterior - Calle del General Arrando 14, Bajo Derecha, 28010, Madrid - Tel.:(34) 91 532 28 28
Aviso legal  /   Quiénes somos  /   Contactar  /    RSS