Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
23 OCTUBRE 2017 | ACTUALIZADO 04:26
EUROPA   |   ÁFRICA   |   AMÉRICA   |   ORIENTE PRÓXIMO   |   ASIA / PACÍFICO
POLÍTICA   |    ECONOMÍA   |    SOCIEDAD   |    CULTURA   |    PENSAMIENTO   |    AUTORES
ALBERTO BENEGAS LYNCH (H)

Maduro, el fascista empedernido
No hay iluminados que deban imponer sus ideas a otros. No hay la contraproducente fantasía del "filósofo rey" sino la necesidad de establecer instituciones que dificulten el abuso del poder.
Actualizado 10 mayo 2017  
Compartir:  Comparte esta noticia en Twitter  Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   0
Alberto Benegas Lynch (h)   

Aunque ya se sabía, acaba de confirmarse el fascismo superlativo del dictador Maduro al proponer el adefesio de una así denominada asamblea constituyente al mejor estilo de Mussolini con sus consabidas corporaciones en reemplazo del Parlamento republicano.

Debe reiterarse que el fascismo significa en su eje central que la propiedad puede estar registrada a nombre de particulares pero usa y dispone el gobierno. Por su parte,  el comunismo significa que directamente usa y dispone el aparato estatal. Este último régimen es más sincero, el primero es más solapado y por ello el de mayor éxito en el denominado mundo libre con la idea de engatusar a los distraídos (al fin y al cabo los fascistas son comunistas cobardes).

El fascismo aplica desde los sistemas educativos donde se habla de “educación privada” pero en gran medida es administrada por los ministerios de educación, hasta los taxis que son regenteados por las municipalidades en cuanto al color con que están pintados, las tarifas y los horarios de trabajo y así sucesivamente con comercios cuyo flujo de fondos son en última instancia dictados en parte importante por el Ejecutivo.

Es tan primitivo Maduro que la emprende contra supuestos fascistas porque no sabe de que se trata y no se miró en el espejo. No puede esperarse otra cosa de una persona que habla con los pajaritos y alude a “las millonas de personas” que piensa lo siguen, cuando, además, en el mejor de los casos se trata de alcahuetes que han dejado atrás la dignidad y esperan migajas del poder.

En momentos de escribir estas líneas han sido detenidos ochenta y cinco oficiales de las Fuerzas Armadas por mostrar su disconformidad con la tragedia que viene ocurriendo en Venezuela, a pesar de las purgas constantes y la suba de salarios a los oficiales por consejo de Cuba con la idea de mantener el control férreo en detrimento de las libertades y derechos de los venezolanos.

Aparentemente, junto con la esperada solidaridad de otros gobiernos al condenar el drama venezolano y no con la muy peligrosa ambigüedad del Vaticano y personajes como Rodriguez Zapatero, la única salida consistiría en ejercer el derecho a la resistencia a la flagrante opresión, primero la desobediencia civil y, luego, si fuera indispensable, el contragolpe de Estado a raíz del golpe manifiesto al Estado propinado por Maduro y su banda que han arrasado con todo vestigio de instituciones republicanas y democráticas que, entre otras muchas cosas, ha desconocido resultados electorales.

En esta nota voy a repetir parcialmente lo escrito en otra ocasión hace un tiempo, esta vez para centrar la atención en el caso venezolano de estos días donde la ciudadanía ha salido masiva y repetidamente a las calles a pesar de las muertes a manos de los sicarios de Maduro quien, como queda consignado, recibe instrucciones de los sátrapas cubanos.

Es de gran relevancia destacar que en la tradición liberal está presente la rebelión contra el abuso insoportable del poder. En la obra más conocida y citada de John Locke puede decirse que comenzó el tratamiento sistemático de esa tradición donde se subraya que “Aquél que ejerciendo autoridad sobrepasa el poder que le fue otorgado […] deja de ser juez y se le puede oponer resistencia, igual que a cualquier persona que atropella el derecho de otra por la fuerza”.

En este contexto, en Venezuela se trata de un contragolpe de Estado puesto que el golpe de Estado original lo dieron quienes avasallaron derechos atropellando instituciones clave de una República que, como es sabido, significa alternancia en el poder, transparencia en los actos de gobierno, responsabilidad de los gobernantes ante los gobernados, igualdad ante la ley anclada en el “dar a cada uno lo suyo” de la Justicia y división e independencia de poderes.

Por supuesto que pude suceder, y de hecho sucede, un golpe de Estado contra un sistema republicano, lo cual es condenable desde toda perspectiva moral, pero aquí nos referimos al contragolpe en el sentido explicado.

La tradición de la libertad se basa en el aspecto epistemológico del no sé socrático como razón para no entrometerse en las vidas y acciones legítimas de otros, además del aspecto ontológico del necesario respeto a las personas. El derecho romano y el common law constituyeron bases institucionales del espíritu liberal junto a las contribuciones de la Escolástica Tardía. Pero con Sidney y Locke, como queda expresado, comenzó la sistematización de los marcos institucionales que posteriormente Montesquieu fortaleció en esa primera etapa, especialmente resumida en su pensamiento en cuanto a que “una cosa no es justa por el hecho de ser ley, debe ser ley porque es justa”.

La revolución estadounidense -un espejo en el que se miraron muchas de las naciones libres del planeta- tomó la idea del derecho de resistencia en su Declaración de la Independencia donde consigna claramente que “cuando cualquier forma de gobierno se torna destructivo para estos fines [los derechos inalienables de los gobernados], es el derecho del pueblo de alterarlo o abolirlo y constituir un nuevo gobierno y establecer su fundación en base a aquellos principios”.

De más está decir que la referida rebelión contra la opresión inaguantable debe hacerse con criterio prudencial para no caer en la misma situación (o peor) solo que con otros gobernantes como en la práctica han sido la mayor parte de las revoluciones, a diferencia de la norteamericana por la que se aplicó una política diametralmente opuesta a la autoritaria de Jorge III. Hasta el momento en los otros ejemplos, en el mejor de los casos se produjo un alivio más o menos transitorio para luego, en mayor o menor medida, recaer en que los aparatos estatales atropellaran los derechos vitales a la libertad y a la propiedad. Es de esperar que esto no suceda en el caso venezolano una vez finiquitado el gobierno (desgobierno) de Maduro.

Incluso en otros casos, la situación después de la revolución fue muchísimo peor, como he señalado antes respecto al ejemplo de la revuelta de Castro contra las tropelías inaceptables de Batista. En otras situaciones, el alivio fue grande como es el ejemplo de Hitler. Salvando las distancias, la revolución popular contra Ferdinand Marcos también permitió un paréntesis en el totalitarismo. Lo mismo va para el caso de la tiranía rosista en Argentina y, con independencia de los graves desbarranques posteriores, similar fenómeno ocurrió con la sublevación como consecuencia del sistema opresivo de Perón contra la libertad de prensa y las libertades básicas de las personas y también de otros dictadores latinoamericanos. Mucho antes que eso los movimientos revolucionarios independentistas (por ejemplo, constituye una sandez oponerse a la Revolución de Mayo en lo que luego fue suelo argentino contra un déspota que había reemplazado a otro en España). Las revueltas que desembocaron en el derrumbe del Muro de la Vergüenza en Berlín despertaron enormes esperanzas en los espíritus libres. Claro que hay cuestiones de grado que hacen diferencias por lo que no puede meterse todo en la misma bolsa.

Pero lo más importante es comprender que las sublevaciones no producen milagros, en casos extremos permiten espacios de mayor respeto que resultan muy efímeros si no hay ideas suficientemente sólidas como para reemplazar lo que venía ocurriendo. Si no es así, en definitiva, se habrán consumido energías y recursos sin resultados que compensen los sacrificios, los desgastes y conflictos que así se convierten en infructuosos.

La educación es la clave para contar con sociedades libres. Un traspié que obligue a sustituir el gobierno y llamar a elecciones en el plazo más rápido posible no hará que nada cambie si previamente no se han entendido y aceptado los fundamentos y la ventajas de la sociedad abierta.

No hay iluminados que deban imponer sus ideas a otros. No hay la contraproducente fantasía del “filósofo rey” sino la necesidad de establecer instituciones que dificulten el abuso del poder. Se trata de fortalecer las democracias entendidas como el respeto a los derechos de todos. No dictaduras electas ni cleptocracias basadas en la tiranía del número como fue el caso del chavismo con su adefesio del socialismo del siglo xxi y hoy la imposición de una férrea oligarquía, sino en la entronización del derecho de cada cual sin que energúmenos instalados en el gobierno se arroguen la facultad de manejar a su arbitrio las vidas y haciendas de los demás.

En esta instancia del proceso de evolución cultural, solo hay dos posibilidades de formas de gobierno: la democracia y el gobierno de facto. Esta última forma constituye una irregularidad puesto que se sale de la elección de la gente para sustentarse solamente en la fuerza. Todos los gobiernos de cualquier color o formato son de fuerza (de eso se trata), pero el que asume de facto lo es en mayor medida por la razón apuntada, situación que debe modificarse cuanto antes para volver a la normalidad democrática, no entendida como otra ruleta rusa: como queda dicho, la mayoría ilimitada que generaron los Chávez ahora convertida en una exigua minoría que todo lo pretende atropellar.

Por lo dicho es que con urgencia debe trabajarse en la educación a los efectos de la defensa propia, es decir, la imperiosa necesidad de entender que significa vivir en libertad y no simplemente declamar acerca de una democracia falsificada que de contrabando se transforma en otra forma de absolutismo.

Como muchas veces se ha señalado, no es conducente poner el carro delante de los caballos y dedicarse a los políticos del momento ya que naturalmente no aceptarán otro discurso que el que es capaz de digerir la opinión pública y si no se hace nada para modificarla en la dirección de una sociedad libre no puede esperarse un discurso distinto que el que conduce al abuso del poder. Si no hay los suficientes esfuerzos educativos se estará en una encerrona imposible de sortear.

En general hay pereza para dedicarse a las faenas de explicar y difundir los fundamentos éticos, económicos y jurídicos de vivir en libertad porque se piensa que es más rápido y eventualmente más lucido desempeñarse en la arena política. Esto no es cierto, si nos encontramos en un ámbito estatista es completamente inútil tratar de influir en los políticos del momento con ideas contrarias ya que inexorablemente serán rechazadas si es que los políticos pretenden seguir en ese oficio.

Se dice que es una tarea a largo plazo la educativa, pero si ese es el diagnóstico y la receta adecuada para revertir los problemas, cuanto antes se comience se acortarán los plazos. Es curioso pero en muchos casos desde hace décadas se viene recitando la misma cantinela sin percatarse que si se hubieran puesto manos a la obra ya estaríamos en el instante eureka, “el largo plazo”. No es mi autor favorito, pero Mao Tse Tung decía con razón que “la marcha más larga comienza con el primer paso”.

En resumen, la mejor manera de evitar los contragolpes de estado (generalmente fallidos en el sentido de la reincidencia o incluso el engrosamiento del estatismo) consiste en ocuparse de las tareas educativas mencionadas al efecto de despejar telarañas mentales, lo cual beneficia a toda la comunidad pero muy especialmente a los más necesitados.

© Libertad y Progreso

 Otros artículos que te pueden interesar
¿El renacer de la Argentina?
Los revolucionarios radicales no aprenden ni olvidan 
La política es intrínsecamente egocéntrica
Derrape institucional de políticos en campaña
Cicatrices del cansancio moral
AHORA EN PORTADA | Ver  
¿El renacer de la Argentina?
La inversión en el gasto público de Chile cae a su menor nivel en 14 años
Los colores de la piel no son razas
Oliver Stone: Entrevistas a Putin 
Derrape institucional de políticos en campaña
ARCHIVO
OCTUBRE 2017

Cicatrices del cansancio moral

Derrape institucional de políticos en campaña

La economía y la política: ¿Rivales o socios?

Jacques Maritain y el "socialismo cristiano"

Despuntes de nacionalismo que amenazan al mundo

El mensaje liberal
SEPTIEMBRE 2017

¿Beneficios de la destrucción?

¿Flexibilizar o liberar el trabajo?

A raíz de Domingo Faustino Sarmiento

La deuda pública en EE.UU.

Sobre los pueblos originarios

En torno a los alquileres: otra vez a las andadas

Acerca de la ortodoxia: una nota

Ver posts de otros meses

AGOSTO 2017 (4 artículos)

JULIO 2017 (5 artículos)

JUNIO 2017 (8 artículos)

MAYO 2017 (5 artículos)

ABRIL 2017 (5 artículos)

MARZO 2017 (5 artículos)

FEBRERO 2017 (4 artículos)

ENERO 2017 (4 artículos)

DICIEMBRE 2016 (4 artículos)

NOVIEMBRE 2016 (6 artículos)

OCTUBRE 2016 (5 artículos)

SEPTIEMBRE 2016 (5 artículos)

AGOSTO 2016 (5 artículos)

JULIO 2016 (5 artículos)

JUNIO 2016 (6 artículos)

MAYO 2016 (4 artículos)

ABRIL 2016 (4 artículos)

MARZO 2016 (6 artículos)

FEBRERO 2016 (5 artículos)

ENERO 2016 (5 artículos)

DICIEMBRE 2015 (6 artículos)

NOVIEMBRE 2015 (5 artículos)

OCTUBRE 2015 (6 artículos)

SEPTIEMBRE 2015 (4 artículos)

AGOSTO 2015 (4 artículos)

JULIO 2015 (4 artículos)

JUNIO 2015 (5 artículos)

MAYO 2015 (5 artículos)

ABRIL 2015 (4 artículos)

MARZO 2015 (5 artículos)

FEBRERO 2015 (4 artículos)

ENERO 2015 (6 artículos)

DICIEMBRE 2014 (5 artículos)

NOVIEMBRE 2014 (4 artículos)

OCTUBRE 2014 (7 artículos)

SEPTIEMBRE 2014 (6 artículos)

AGOSTO 2014 (5 artículos)

JULIO 2014 (6 artículos)

JUNIO 2014 (5 artículos)

MAYO 2014 (6 artículos)

ABRIL 2014 (5 artículos)

MARZO 2014 (8 artículos)

FEBRERO 2014 (7 artículos)

ENERO 2014 (4 artículos)

DICIEMBRE 2013 (5 artículos)

NOVIEMBRE 2013 (5 artículos)

OCTUBRE 2013 (6 artículos)

SEPTIEMBRE 2013 (4 artículos)

AGOSTO 2013 (5 artículos)

JULIO 2013 (3 artículos)

JUNIO 2013 (4 artículos)

MAYO 2013 (6 artículos)

ABRIL 2013 (4 artículos)

MARZO 2013 (4 artículos)

FEBRERO 2013 (4 artículos)

ENERO 2013 (5 artículos)

DICIEMBRE 2012 (4 artículos)

NOVIEMBRE 2012 (5 artículos)

OCTUBRE 2012 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2012 (5 artículos)

AGOSTO 2012 (4 artículos)

JULIO 2012 (6 artículos)

JUNIO 2012 (5 artículos)

MAYO 2012 (4 artículos)

ABRIL 2012 (3 artículos)

MARZO 2012 (4 artículos)

FEBRERO 2012 (2 artículos)

ENERO 2012 (4 artículos)

DICIEMBRE 2011 (3 artículos)

NOVIEMBRE 2011 (2 artículos)

OCTUBRE 2011 (3 artículos)

SEPTIEMBRE 2011 (1 artículos)

JUNIO 2011 (1 artículos)

MAYO 2011 (1 artículos)

ABRIL 2011 (1 artículos)

MARZO 2011 (3 artículos)

FEBRERO 2011 (3 artículos)

ENERO 2011 (2 artículos)

DICIEMBRE 2010 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2010 (4 artículos)

OCTUBRE 2010 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2010 (2 artículos)

AGOSTO 2010 (4 artículos)

JULIO 2010 (4 artículos)

JUNIO 2010 (3 artículos)

MAYO 2010 (5 artículos)

ABRIL 2010 (4 artículos)

MARZO 2010 (4 artículos)

FEBRERO 2010 (4 artículos)

ENERO 2010 (3 artículos)

DICIEMBRE 2009 (4 artículos)

NOVIEMBRE 2009 (3 artículos)

OCTUBRE 2009 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2009 (3 artículos)

AGOSTO 2009 (2 artículos)

JULIO 2009 (3 artículos)

JUNIO 2009 (2 artículos)

MAYO 2009 (3 artículos)

ABRIL 2009 (2 artículos)

MARZO 2009 (2 artículos)

FEBRERO 2009 (3 artículos)

ENERO 2009 (4 artículos)

DICIEMBRE 2008 (3 artículos)

NOVIEMBRE 2008 (4 artículos)

OCTUBRE 2008 (5 artículos)

SEPTIEMBRE 2008 (6 artículos)

AGOSTO 2008 (3 artículos)

JULIO 2008 (4 artículos)

JUNIO 2008 (6 artículos)

MAYO 2008 (3 artículos)

ABRIL 2008 (4 artículos)

 VENEZUELA
¿Se debe votar en las elecciones regionales de Venezuela este domingo?
Otra perorata de Nicolás Maduro
Bolivar y Maduro en Venezuela
Así podría salvar Trump a Maduro
LA PORTADA DE NUESTROS LECTORES | Ver
Los colores de la piel no son razas
¿El renacer de la Argentina?
Los revolucionarios radicales no aprenden ni olvidan 
Oliver Stone: Entrevistas a Putin 
¿Beneficios de la destrucción?

© El Diario Exterior - Calle del General Arrando 14, Bajo Derecha, 28010, Madrid - Tel.:(34) 91 532 28 28
Aviso legal  /   Quiénes somos  /   Contactar  /    RSS