Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
4 JUNIO 2020 | ACTUALIZADO 00:38
EUROPA   |   ÁFRICA   |   AMÉRICA   |   ORIENTE PRÓXIMO   |   ASIA / PACÍFICO
POLÍTICA   |    ECONOMÍA   |    SOCIEDAD   |    CULTURA   |    PENSAMIENTO   |    AUTORES
  Para enviarnos tu carta al director utiliza nuestro formulario
¿Unidos?
JD Mez Madrid


La fórmula de los microcréditos puede servir para que las personas y familias que quedan con los ingresos muy mermados puedan estar tranquilos con su vivienda y que los ingresos de los arrendadores no disminuyan. Los ingresos de los arrendadores mueven también la economía. Habrá que revisar, en cualquier caso, cómo queda la regulación del mercado de alquiler cuando acabe la situación excepcional. Pienso que es un mercado con poca oferta y no conviene amedrentar a los propietarios.

Lo que vuelve a sorprender es que estas medidas no se tomen en diálogo con la oposición y con los empresarios. Que se haga ideología con ellas. Sánchez, cuando presentó al Congreso el decreto ley de estado de alarma, aseguró que unidos saldremos adelante. Estar unidos significa contar con los que no están sentados en el Consejo de Ministros.


Venezuela afronta ahora una grave crisis sanitaria
Jesús Domingo Martínez


Las acusaciones desde Estados Unidos contra Maduro y otros altos dirigentes chavistas por tráfico de drogas tenían lugar al mismo tiempo que el Presidente encargado, Juan Guaidó, era citado por la fiscalía venezolana acusado de instigar un golpe de Estado contra Maduro orquestado desde Colombia, y en una situación de notable empeoramiento de las condiciones de vida de los venezolanos.

El problema es que mientras nadie duda de que Maduro y el régimen se sostienen gracias al narcotráfico, entre otras actividades delictivas, en Venezuela sigue sin moverse nada. La población, carente de medicinas y alimentos de primera necesidad, afronta ahora una grave crisis sanitaria que va a golpearla duramente.

Con el precio del petróleo en mínimos históricos, la oposición neutralizada y con uno de los peores sistemas sanitarios de la región, los venezolanos necesitan un acuerdo entre el Parlamento y el Régimen. No es una solución ideal, pero quizás sea la única solución posible.


Extremar el rigor en la información
Domingo Martínez Madrid


Está llegando hasta tal punto la manipulación que Díaz Ayuso sufre por parte de TVE que esta ha enviado una carta a la administradora única de Televisión Española, Rosa María Mateo, en la que le pide que cesen los ataques a la sanidad pública madrileña. Esto era a principios de mes. Díaz Ayuso ponía en evidencia una estrategia impropia de una televisión pública nacional, que hace pasar en las entrevistas por técnicos sanitarios a quienes son agentes políticos comprometidos en una estrategia de desgaste, que no duda en manejar datos falsos. En ese momento crítico de la lucha contra el Coronavirus, la responsabilidad de todos, políticos y periodistas, pasa por extremar el rigor en la información y por hacer gala de una vocación al servicio público que no debe ceder a tentaciones partidistas de ningún signo. Ya hemos asistido también al control que están haciendo de la información y de los bulos. Hoy mismo me pedido que pidiera la dimisión del Ministro de Interior.



Una sutil incitación
Pedro García


En cuanto a la aplicación de la eutanasia no habría que pasar por alto la posibilidad de una sutil incitación por parte del entorno para que el enfermo se decantara por una elección eutanásica. Esto supondría una violencia moral que en muchas ocasiones estaría basada en un chantaje de carácter emocional. Ante esto, no está tan claro que para el interés general de una sociedad legalizar la eutanasia suponga incrementar la libertad de los ciudadanos. Aceptar excepciones al no matarás tiende por su dinámica a que estas se extiendan y a ir afianzando una infravaloración en la sociedad de los más vulnerables y desfavorecidos.

Aunque fuera un estadio final, no hay que obviar la posibilidad de que se llegara a considerar como un buen acto ciudadano la iniciativa del médico o la familia que decidiera realizar una eutanasia sobre sujetos que no pueden decidir. .Se habría entonces producido una inversión o deformación de la beneficencia, por la que se eliminaría a un paciente en base a criterios subjetivos de terceros, que juzgarían la capacidad del otro de ser feliz, o de que su vida merezca ser vivida al no estar a la altura de la dignidad humana por ellos concebida. (...)

La posible participación de los profesionales sanitarios en actos eutanásicos ocasionaría como consecuencia principal un fenómeno corrosivo de su ethos y de la relación sanitario-paciente que implicaría una desnaturalización de ellos: un atentado a la integridad ética de los profesionales sanitarios y a la confianza como fundamento de la relación médico-paciente. El acostumbramiento social y el activismo proeutanásico terminarían por convencer a los profesionales y familiares de que matar por lástima o a petición del enfermo es una alternativa terapéutica tan eficaz que no se puede rechazar. A pesar de las salvaguardas que para la eutanasia existen en algunos países, hay datos que indican que estas son ineficaces, ya que la eutanasia voluntaria da lugar a un incremento de la no consentida.


El Kremlin juega con el Covid-19
Pedro García


Rusia ha puesto en marcha una masiva campaña de desinformación para propagar la desconfianza en los sistemas políticos y sanitarios occidentales.

La coordinación frente a la amenaza del coronavirus no fue el único asunto sobre la mesa en la conferencia de ministros de Exteriores de la OTAN. Como viene sucediendo desde hace un tiempo ante cada situación de crisis, Rusia está utilizando la pandemia para tratar de socavar la Alianza Atlántica. Cualquier atisbo de división es utilizado por el Kremlin, que desde la invasión de Crimea ha instalado de facto a la población rusa en una economía de crisis permanente, por lo que el país está especialmente pertrechado para afrontar el parón de la economía mundial. Esa política agresiva le ha servido a Vladimir Putin para fortalecer su posición interna, por lo que no hay razón para un cambio de rumbo. Al menos mientras no haya una respuesta contundente, algo muy difícil de imaginar en estos momentos.


Cuidados paliativos en España
Jaume Catalán Díaz


La propuesta de ley de eutanasia en España se presenta como una garantía de muerte digna. Sería un nuevo derecho del enfermo ante un padecimiento que la persona experimenta como inaceptable y que no ha podido ser mitigado por otros medios según dice la exposición de motivos. Pero para que exista una decisión libre y se respete la dignidad en el proceso de morir hace falta que exista la alternativa de unos cuidados paliativos, esos otros medios capaces de controlar el dolor ¿Hasta qué punto están disponibles en España?

Las referencias a los cuidados paliativos en esta proposición de ley son muy escuetas. Antes de que el enfermo pueda hacer la petición de eutanasia, debe disponer de una información por escrito sobre su proceso médico y las alternativas de actuación, incluida la de acceder a cuidados paliativos (art. 5, 1, b). Una vez que ha hecho la petición, el médico debe realizar con el paciente un proceso deliberativo sobre su diagnóstico, posibilidades terapéuticas y resultados esperables, así como sobre posibles cuidados paliativos (art. 8, 1). Y esto es todo. No se contempla ninguna medida para que el acceso a los cuidados paliativos sea una realidad, ni para impulsar la formación de personal sanitario especializado en ese campo, ni para destinar los suficientes recursos a esta prestación.

Por eso no es extraño que los expertos en cuidados paliativos hayan mostrado su decepción ante esta regulación de la eutanasia. La Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL) y la Asociación Española de Enfermería en Cuidados Paliativos (AECPAL) han dicho en un comunicado que la proposición afronta el sufrimiento extremo de aquellas personas que prefieren dar por finalizada su vida y, en cambio, obvia el de aquellos ciudadanos que piden vivir de forma digna esta etapa con el mayor apoyo posible para paliar ese sufrimiento.


Boko Haram sigue vivo
Suso do Madrid


La cooperación conjunta de los Ejércitos del Chad, Camerún, Nigeria y Níger ha ido acorralando a los terroristas de Boko Haram. Sin embargo, eso no impide que, como ha sucedido en los últimos meses y días, este grupo haya sometido al Ejército del Chad a una ofensiva de extrema dureza que ha acabado con numerosas vidas humanas, robo de material militar y destrucción de arsenales.

Boko Haram es el grupo yihadista más violento y sanguinario del continente africano que desgraciadamente sigue vivi. Sus militantes han asesinado a más de 35.000 personas y provocado el desplazamiento de millones de personas. Los secuestros han sido una de sus principales fuentes de riqueza, así como sus alianzas con otros grupos terroristas.


Ante la crisis económica que se viene
Jesús Martínez Madrid


Ahora no hay más remedio que mirar hacia delante, asegurar el pleno funcionamiento de los servicios sanitarios y prepararnos para una crisis económica que debe servir para que el Gobierno, la oposición y los agentes sociales, concierten un gran pacto nacional. Esta situación de emergencia ha dejado bien claro que no son tiempos para gobernar desde prejuicios ideológicos excluyentes. Ha llegado el la hora de admitir la realidad sin engaños ni oportunismos políticos. Lo mismo que el virus no ha excluido a nadie, la búsqueda del bien común debe ser tarea de toda la sociedad, sin anteojeras sectarias. Tenemos la experiencia del espíritu de consenso que prevaleció en la transición a la democracia, que hizo posible la Constitución. Esa debe ser una de las muchas lecciones que nos deje el coronavirus.

Aunque los errores son evidentes.
Jesús Martínez Madrid


Los errores en la gestión política de la enfermedad a lo largo del proceso son evidentes. No hay por qué suspender las críticas como parece que pretenden desde el Gobierno: hay que reconocer que se minusvaloró la amenaza, se han cometido errores garrafales. Pero el Gobierno de Sánchez no es el responsable de la enfermedad, como tampoco lo son los diversos gobiernos autonómicos. Las imputaciones en cadena no son ajustadas a la realidad, no alivian el dolor, y además nos conducirían al caos.


Somos mucho más que la pandemia.
Domingo Martínez Madrid


Estamos viviendo una temporada dura, muy dura, por el efecto del coronavirus. Estamos puestos a prueba no solo por la situación sanitaria y económica que afrontamos. Tantas muertes, y el modo en el que se producen, sin que sea posible, en la parte de los casos, despedirse, nos exigen a todos buscar motivos, razones y afectos, para no sucumbir en la desesperanza. Todas estas circunstancias plantean un gran interrogante sobre el sentido de la vida, del límite, de la enfermedad. Hay veces, como en esta ocasión, que se nos hace casi imposible huir de ese interrogante.

Vemos también signos para la esperanza, para la reconstrucción. Es sorprendente la energía desplegada por nuestros médicos y sanitarios, por muchos servidores públicos, por voluntarios, por empresarios que hacen su aportación. Es una entrega, una gratuidad, y en ocasiones, un heroísmo lleno de afirmación positiva, que no podemos minusvalorar. De hecho, es la mejor muestra de que somos mucho más que la pandemia.


El bien común no se opone a la libertad
Jesús D Mez Madrid



En el fondo, el bien común no se opone a la libertad, porque, aunque parezca tautología, sin libertad no puede haber bien común: la primacía corresponde siempre a la persona, centro gravitatorio de toda convivencia pacífica basada en la coparticipación. Así lo valoramos algunos, al observar estos días la gran campaña propagandística de China en occidente incluido apoyo médico y técnico-, mientras expulsa corresponsales extranjeros y encarcela a intelectuales y profesionales más o menos disidentes. El control informático a través del reconocimiento facial, que se presenta como recurso contra la expansión del virus, puede ser, si no lo es ya, la gran manifestación de un exterminio masiva de las libertades: un auténtico liberticidio.

Por tanto, hay que entender bien las llamadas de los líderes políticos a la unidad de todos gobernantes y ciudadanos- para vencer en una guerra sin cuartel contra un enemigo llamado Covid-19. No deja de ser inquietante que cierta grandilocuencia difumine los propios errores, como para compensar los descensos en la popularidad, antes y después de la pandemia. Sin duda, es necesario asumir la necesidad de medidas costosas, con plena responsabilidad es decir, con plena libertad-, porque está en juego la vida de los demás. De hecho, muchas poblaciones habían adoptado decisiones exigentes, antes de que Donald Trump procediese a la personificación de América; o Emmanuel Macron llamase a esa especie de mito histórico francés de la union sacrée: esos discursos están siempre a un paso de las posiciones populistas.


Una cooperación público-privada
Pedro García


Las grandes empresas del Ibex se ponen de acuerdo para comprar material sanitario por valor de 150 millones de euros. Esta noticia forma parte de la repuesta empresarial a la pandemia que sufren los españoles. A nivel europeo se han liberado patentes de 14 productos sanitarios, al tiempo que grandes editoriales científicas han liberado todos los contenidos relativos al COVID-19. Solo una mentalidad ideológica y apriorística podría lamentar que la cooperación público-privada esté funcionando.


Ola de rabia entre los ciudadanos
Pedro García


En estos días de sufrimiento por la pandemia del coronavirus, va creciendo simultáneamente una ola de rabia entre los ciudadanos especialmente contra el Gobierno.

La rabia se concentra por la falta de prevención, la comunicación falsa y la gestión muy deficiente, por las manifestaciones del 8-M, las palabras de Fernando Simón de que a España llegaría sólo algún caso aislado diagnosticado - ¡dichas el 31 de enero! la falta de material sanitario para médicos-enfermeras-residencias, y un largo etcétera que no es preciso ni mencionar.

El Gobierno ha llegado tarde y mal, y desde luego no sirve la excusa de que es un problema mundial: se puede hacer peor, pero es difícil. La incompetencia y el sectarismo explican en gran medida lo que está pasando, y entre todos hemos de contribuir a que las consecuencias no sean tan mortales ni perjudiciales para nuestras familias y empleos como su ineptitud es capaz de prolongar y aumentar.

Algunos hablan de guerra, o incluso de Tercera Guerra Mundial. No lo es: es la mentira encarnada en un Gobierno. Tal vez quienes votaron a los actuales gobernantes no supieron o no quisieron ver su incompetencia y sectarismo, y ahora lo pagamos todos.

Se cumple que la primera víctima cuando llega la guerra es la verdad, frase del senador estadounidense Hiram Johnson en 1917, para quien piense que es guerra, o para los que pensamos que es una catástrofe humanitaria que se podía y debía gestionado mucho mejor. Se nos ha mentido, y se nos miente: llevamos más de dos meses y parece que aun no se ponen los medios para saber realmente cuántos son los contagiados.


Cuando atravesemos el cabo de Hornos
Enric Barrull Casals


Cuando atravesemos el cabo de Hornos de esta enorme calamidad silenciosa, que a tantísimos ha llevado por delante, dudo que se recrimine a alguien por no haber sabido encontrar la fórmula adecuada para poder despedir con la dignidad que merecían a los que se nos marcharon. A la crueldad estremecedora de una agonía en el mayor de los aislamientos se han sumado durante este calvario exequias en la más absoluta soledad, pudiendo haberse planteado alternativas que permitieran congeniar con un mínimo de consideración la salud y la memoria de las víctimas.

Cuando contemos a nuestros nietos este completo desastre, recordaremos asimismo a ese tropel de profetas del apocalipsis que no dejaron de anunciarnos a cualquier hora negros vaticinios sobre el inmediato fin del mundo, o pronósticos fatales y sin solución de espontáneos especialistas salidos de debajo de las piedras en los que no cabía resquicio alguno a la esperanza. Pero evocaremos con una sonrisa agradecida esas otras muestras de buen ingenio y mejor humor que hicieron mucho más llevaderas las eternas jornadas de encierro.

Cuando pasemos página de esta tremenda debacle, en definitiva, habremos comprobado una vez más que todo sigue igual, y que ni con una hecatombe de esta envergadura tienen algunos males remedio.


La agricultura tiene que estar fuera de las leyes de mercado, según Macron.
Domingo Martínez Madrid


Hoy es noticia que el presidente de Francia, Emmanuel Macron, en el discurso televisado el pasado lunes para todo el país, destacó que hay bienes y servicios que tienen que estar fuera de la leyes del mercado, y dentro de estos bienes y servicios destacó en primer lugar la agricultura y la alimentación. Ya se ve que ha tenido que llegar una pandemia para que los políticos, tanto los propios como los de más allá de nuestras fronteras, se den cuenta de que la agricultura es un servicio esencial y por tanto, que precisa un tratamiento especial.

Y es que, durante años, el sector productor ha venido demandando que la agricultura tuviera una consideración especial, cada vez que la Comisión Nacional de la Competencia tiraba por tierra alguna norma que se quería aprobar para mejorar la posición del sector primario en la cadena productiva. Competencia basaba su dictamen, sistemáticamente, en que iba en contra de las leyes del mercado. Ahora Macron ha dejado grabado ante 67 millones de franceses que la agricultura está fuera de las leyes del mercado.

Ha señalado que las decisiones relacionadas con este tema se anunciarán más adelante. Habrá que esperar y ver si dichas decisiones se correlacionan con sus palabras, pero en principio considero muy positivo que se hayan pronunciado tan claramente y entre tanto público.



Una sociedad que está dando lo mejor de sí misma
Suso do Madrid


Algunas de las medidas más destacadas que ha propuesto el Gobierno ante los efectos del Coronavirus son la moratoria del pago de hipotecas para personas con dificultades, la flexibilización de los Expedientes temporales de regulación de empleo, exenciones de cuotas de la Seguridad Social a los empresarios, garantía de suministros básicos a las familias vulnerables e inyecciones de dinero a los ayuntamientos y comunidades autónomas.

Es cierto que los autónomos han manifestando su insatisfacción por la insuficiente ayuda de la prestación extraordinaria similar a la del cese por actividad. A medida que pase el tiempo, el Gobierno deberá priorizar los destinatarios de los fondos públicos.

Las ayudas económicas plantean una fuerte exigencia a las administraciones públicas para que los fondos lleguen a las familias y a las empresas de la forma más directa y eficaz posible. El plan económico del Gobierno supone un gran esfuerzo para sostener a una sociedad que, sin lugar a dudas, está dando lo mejor de sí misma.



La realidad y sus exigencias
Jesús Martínez Madrid


La España que corta y cose mascarillas está en todas las esquinas. Porque es mejor coser que quejarse, porque la epidemia es un imprevisto y es lógico que no tuviéramos almacenes con millones de mascarillas almacenadas. Es normal que no tuviéramos decenas de miles de respiradores esperando una cosa así.

Tenemos por delante días duros. La realidad, la enfermedad o la muerte, el límite, la incapacidad para prever todo, estaba ahí, pero no la mirábamos. Ahora ha irrumpido de forma estrepitosa. Y de pronto nos hemos dado cuenta de toda la frivolidad ideológica y emocional en la que estábamos instalados. De pronto nos hemos dado cuenta de las toneladas de trivialidad bajo las que hemos vivido. Nos hemos dado cuenta de todo el tiempo que hemos perdido en riñas absurdas, en acentuar las diferencias. Nos hemos dado cuenta de que no se puede dar por descontado que haya una vida próspera, segura y feliz. De pronto nos hemos dado cuenta de que hay gente dando su vida para que no muramos. Y necesitamos razones y afectos para convivir con la muerte, con la enfermedad, con el imprevisto.


Sacar lo mejor de sí
José Morales Martín


Las situaciones excepcionales son también una oportunidad para que cada uno de nosotros saque lo mejor de sí y lo ponga al servicio del bien común. Es cierto que hay personas que se comportan irresponsablemente, poniéndose en riesgo a sí mismos y a los demás, pero acostumbrados a discursos catastrofistas que alientan la psicosis colectiva, nos pasa inadvertida la gran cantidad de bien que tenemos delante.


Política e iniciativa social
Xus D Madrid


La pandemia del Coronavirus puede agrandar las grietas de nuestro sistema económico y de bienestar social. Se ha puesto en evidencia la pobreza crónica en diversos sectores, una pobreza que corre riesgo de agudizarse. Es el momento de hacer un significativo esfuerzo para garantizar los derechos de las personas más vulnerables, en particular las familias que con el paro y la ausencia de recursos están teniendo que afrontar el duro día a día.

Cáritas ha pedido, a través de un documento bien argumentado, un Ingreso Mínimo garantizado para aquellos sectores más vulnerables, destinado a reducir el impacto de la crisis en la población más insegura económica y socialmente. Tres colectivos deben ser tenidos en cuenta de forma preferente a la hora de destinar estos fondos: los hogares sin ingresos en situación de pobreza; los hogares con altas tasas de precariedad laboral y las familias con hijos a cargo en situaciones de pobreza infantil.



No discriminar a los mayores
Domingo Martínez Madrid


Uno de los efectos más dolorosos del coronavirus es la elevada mortandad entre las personas mayores, sobre todo las que viven solas o se encuentran recluidas en residencias. Los datos no pueden ser más dramáticos: más del 90 por ciento de las víctimas de la enfermedad son mayores de 60 años, y se da el caso de que en algún país, como Holanda, se da prioridad a los menores de esa edad a la hora de atenderlos en los hospitales.

La Santa Sede, a través del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, recordó hace unos días que salvar las vidas de los mayores tiene la misma prioridad que salvar a cualquier otra persona. En un documento dirigido a los responsables públicos y a la conciencia social, reafirma el deber de atender a todos los enfermos y pide que se tomen las medidas necesarias para proteger a los mayores debido a su fragilidad. En muchos casos, recuerda el documento, la primera patología que sufren los mayores es la deprimente soledad en que viven, por lo que remediar su situación de abandono podría salvar muchas vidas.


Los cuidados paliativos mejoran la atención y ahorran gastos
Pedro García



La defensa de la vida no es una posición religiosa. Es un problema que atañe a la gente que piensa. El 86 de la población mundial no dispone de cuidados paliativos. 30 de 198 países no los tienen integrados en su sistema de atención ...

Un nuevo estudio de la Escuela de Salud Pública Mailman, de la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, ha comprobado que la implementación de servicios de cuidados paliativos reduce la intensidad del tratamiento al final de la vida de los pacientes hospitalizados, según se publica en la revista JAMA Network Open.

Durante el período de estudio, 73.370 pacientes, que tenían 18 años o más, murieron durante la hospitalización, de los cuales un poco más de la mitad recibió atención en hospitales que contaban con cuidados paliativos.

La presencia de cuidados paliativos se asoció con una reducción del 10 por ciento en la utilización de una unidad de cuidados intensivos (UCI) para pacientes que murieron durante su hospitalización. Como el uso de la UCI al final de la vida se ha considerado un indicador negativo de la calidad de la atención, la implementación de programas de cuidados paliativos puede ser una forma de mejorar la calidad de la atención al final de la vida de algunos pacientes que mueren en el hospital, apunta May Hua, profesora asistente de Anestesiología en Epidemiología y autora principal del estudio.

Además, una disminución absoluta en el uso de la UCI al final de la vida, solo el 4 por ciento, se traduciría en una diferencia en el costo de aproximadamente 265 millones de dólares al año en los Estados Unidos (unos 237 millones de euros).


Un pacto de Estado
Suso do Madrid


Además del grave problema sanitario, la gravedad de la crisis económica, de empleo y social, demanda un pacto de Estado capaz de articular un consenso básico sobre las medidas extraordinarias que se requieren para superar las graves dificultades por las que atravesamos. El aumento del paro en el mes de marzo y el descenso de la población activa a 18 millones y medio de trabajadores son un síntoma más de una situación en la que no se pueden aplicar solo medidas ordinarias. Estamos en la emergencia más grave desde que se implantó la democracia en España.


Las fronteras de Grecia
Jesús Martínez Madrid


Las tropas de Asad, Siria, emprendieron a finales del pasado año una vasta ofensiva, respaldada por Rusia, para reconquistar esta región, la región de Idlib, mientras Turquía reforzaba los bastiones rebeldes. El presidente Erdogán no dudó en invadir esa parte de Siria con el pretexto de protegerse contra los kurdos, acentuando así el éxodo de cerca de un millón de sirios que huyen bajo la lluvia de bombas en busca de un imposible lugar seguro. Ante las pérdidas sufridas en los últimos días, Erdogan ha decidido abrir sus fronteras para que salgan los refugiados sirios, en represalia por la inacción de Europa ante el conflicto. Ahora son las fronteras de Grecia las que están conteniendo las primeras oleadas de refugiados que Turquía mantenía gracias al acuerdo económico firmado con Bruselas, que ahora puede saltar por los aires. Mientras tanto millones de refugiados sufriendo en la frontera y sin conocer una posible salida a su situación.

El problema de los refugiados
Jesús Martínez Madrid



Hace justo un mes era un problema mundial que ocupaba todos los medios, que yo sepa no se ha solucionado, pero hoy, un mes después, no se habla. En la frontera de Grecia con Turquía aguardan 15.000 personas, leía entonces. Son refugiados. Turquía, después de participar activamente en la Guerra de Siria y provocar el exilio forzoso de miles de personas, les usa para presionar a la Unión Europea. Grecia, por su parte, les cierra las puertas y no duda en agredirles físicamente para evitar que crucen la frontera.

La situación ha provocado la convocatoria de una cumbre europea. A Turquía se le pide que frene a los refugiados según está establecido en el acuerdo con la Unión. Grecia, por su parte, está obligada a cumplir con las normas internacionales en materia de asilo y refugio. El derecho a controlar las fronteras no puede justificar el uso de medidas desproporcionadas. Estas cuestiones fueron abordadas de urgencia en la reunión entre los Ministros de Interior y Justicia de la Unión Europea porque la cuestión griega vuelve a poner sobre la mesa con carácter de urgencia un tema no resuelto sobre el que no caben grandes soluciones, sino medidas siempre parciales. ¿Se está solucionando?

La demografía en el Este Europeo
Juan García.


Rumania y Hungría son un buen ejemplo del hoyo demográfico en el que se encuentra Europa. Sobre el caso rumano, un artículo publicado por la Balkan Investigative Reporting Network (28-11-2019) refiere que, desde el derrocamiento del dictador Nicolae Ceaucescu en 1989, el país ha perdido casi cuatro millones de habitantes. Según estadísticas del Banco Mundial, un 20,6 de la población rumana en edad laboral estaba fuera del país en 2017.

Para paliar la escasez de mano de obra local, Bucarest está facilitando la afluencia de trabajadores extranjeros: en 2019 incrementó a 30.000 el número de permisos de trabajo (Business Review, 27-08-2019) para los no comunitarios (los de la UE no lo necesitan), por lo que han estado llegando fundamentalmente chinos, turcos, vietnamitas, indios, nepalíes...

También Hungría ha venido a aceptar -aunque a regañadientes- el comodín de la inmigración. El país tiene a 600.000 de sus nacionales de edad laboral (el 9 de la población activa) viviendo y trabajando en Alemania, Austria, Reino Unido..., y las perspectivas demográficas son malas: según la Oficina Central de Estadísticas, los 9,7 millones de húngaros pueden quedarse en apenas 6 millones en 2070 (la tasa de fertilidad está en 1,5 hijos).

Por ello, el país ha entreabierto las puertas, y ya en 2018 emitió permisos de trabajo a 50.000 extranjeros no comunitarios, mayormente de países no musulmanes. Pero no pierde de vista el tema de la natalidad: el gobierno ha comprado seis clínicas de fertilidad para atender gratuitamente a unas 150.000 parejas que no han podido concebir.

Si cada una de ellas tiene un hijo, la despoblación ya no será un problema, apunta la secretaria de Familia, Katalin Novák. Mientras lo sea, el área de la fertilidad seguirá clasificando como de importancia estratégica nacional.


 
AHORA EN PORTADA | Ver  
Vargas Llosa y 150 líderes de 23 países abogan por la democracia frente al Coronavirus

Algunos gobiernos han identificado una oportunidad para arrogarse un poder desmedido. Han suspendido el Estado de derecho e, incluso, la democracia representativa y el sistema de justicia.
¿Y Warren Buffett dónde está?

La principal voz de Berkshire Hathaway (NYSE:BRKa) comunicó que Buffett no iba a hablar en público hasta mayo.
España, segundo país del mundo con más afectados

Desde el mes de abril ha comenzado a reducirse el número de contagios y de muertes diarias por la enfermedad del coronavirus en España.
Las Viandas de la Mayor Aventura: El viaje de Magallanes y Elcano

Hoy celebramos el Día Internacional del Libro más atípico y extraño desde su creación, como recuerdo del día en el que fallecieron Miguel de Cervantes, Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega, con el objetivo de fomentar la lectura, sobre todo entre los más jóvenes.
El coronavirus y los inmensos beneficios del comercio exterior

Los nacionalismos, los patrioterismos y las xenofobias son patrimonio de una soldadesca embrutecida que se alimenta con los alaridos de la selva en abierta contradicción con el espíritu cosmopolita del liberal.
LA PORTADA DE NUESTROS LECTORES | Ver

© El Diario Exterior - Calle del General Arrando 14, Bajo Derecha, 28010, Madrid - Tel.:(34) 91 532 28 28
Aviso legal  /   Política Privacidad  /   Quiénes somos  
/   Contactar  /    RSS