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Martes, 11 de agosto de 2020 |
EMILIO J. CÁRDENAS
Perú quedó muy fraccionado luego de las recientes elecciones parlamentarias
Ningún partido político tiene más del 11% de los escaños parlamentarios, que son 130.
Actualizado 5 febrero 2020 - 0:0  
Emilio J. Cárdenas   
El actual presidente de Perú, Martín Vizcarra, es probablemente el gran ganador de las recientes elecciones parlamentarias peruanas que fueran convocadas luego de su dura decisión, del pasado mes de septiembre, de cerrar el desprestigiado Congreso de su país. Desde entonces, Martín Vizcarra ha gobernado sustancialmente por decreto. Con mano firme.

En contrapartida, el gran perdedor de la reciente compulsa popular pareciera ser Fuerza Popular, el partido de derecha que encabeza la hoy asediada y controvertida Keiko Fujimori. De controlar unas 73 bancas como resultado de la elección del 2016, ella ha pasado a contar con el apoyo de tan sólo 12, en lo que luce como una derrota política bien importante.

La composición del Parlamento peruano quedó ahora fuertemente atomizada. Ningún partido político tiene más del 11% de los escaños parlamentarios, que son 130. Todo luce abierto.

Ahora el presidente Vizcarra podrá tratar de poner en marcha algunos de sus conocidos y debatidos proyectos, entre los que se incluye uno muy particular, que despojaría a los legisladores nacionales de toda inmunidad frente a posibles y eventuales acusaciones criminales, incluyendo las que tiene que ver con la corrupción.

Perú camina ya hacia las próximas elecciones presidenciales, que tendrán lugar en abril de 2021, sin que pueda afirmarse por anticipado que algún candidato en particular sea el probable ganador a estas alturas.
Todas las opciones parecieran estar abiertas, lo que parece la definición más clara de la imprevisibilidad. En el Perú de estos días, no obstante, no parecería haber figuras de izquierda capaces de imponerse y torcer el buen rumbo económico -privatista y abierto- que ha hecho crecer sostenidamente al Perú de la última década al menos, el que aún avanza con firmeza. En paz y sin pausas.
 

(*) Ex Embajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas.