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Miércoles, 20 de noviembre de 2019 |
EMILIO J. CÁRDENAS
Elecciones Uruguayas: una puja muy reñida
Las encuestas que procuran anticipar quién ganará las próximas elecciones presidenciales uruguayas, las que tendrán lugar en el mes de octubre venidero, siguen sugiriendo que ellas serán muy reñidas.
Actualizado 16 octubre 2019 - 0:0  
Emilio J. Cárdenas   
En ese escenario, el Frente Amplio -esto es la coalición gobernante que aglutina a las principales fuerzas de la izquierda oriental- tiene una intención de voto del orden de un 30%, esto es nada menos que siete puntos menos que lo obtenido por el Frente Amplio en el 2.014, lo que permite asumir que esta vez, pese a liderar la carrera electoral, el referido Frente puede ciertamente terminar siendo derrotado. Lo que no es sino una posibilidad, que ahora aparece como factible.

El Partido Nacional, esto es el tradicional Partido Blanco, más bien de centro, recoge por su parte una intención de voto del orden del 23% y, con ella, está segundo en la carrera de los aspirantes a gobernar.

Tercero aparece el Partido Colorado, con el 12% de las intenciones. Empatado con la gran sorpresa de estas elecciones, una agrupación política absolutamente nueva, de centro, nacida este mismo año, que compite con el nombre de “Cabildo Abierto” y posee otro 12% de las actuales intenciones de voto, según explica la Consultora de Opinión Pública, que es quien ha realizado la encuesta de opinión más reciente, a la que nos referimos cuando mencionamos cifras en este breve comentario.

Esa nueva agrupación está conducida por un ex Comandante en Jefe del ejército oriental, Guido Mancini Ríos, que viene demostrando tener un fino olfato político que luce inesperado en un país donde las principales fuerzas políticas tienen un andar que luce ser más bien lento.

Otros cuatro partidos políticos suman, cada uno, menos del 2% de las intenciones de voto y todavía existe un tan sólido como llamativo 18% de los encuestados que, en cambio, sostiene estar aún indeciso acerca de cómo habrá finalmente de votar en los comicios presidenciales de octubre próximo.

La consecuencia previsible de la inesperada aparición del referido “Cabildo Abierto” puede, curiosamente, ser la de, sin quererlo, de pronto fortalecer a la izquierda.

Ese sería, por cierto, un resultado “no querido”, pero sorpresivo y factible, puesto que quienes hoy se concentran en la nueva fuerza política uruguaya parecerían ser generalmente personas con visiones políticas más bien serenas, de aquellas a las que se podría calificar como “de centro”. Como son ciertamente las de los hombres y mujeres que militan en los tradicionales partidos Blanco y Colorado, a los que entonces podría sustraer votos.

Veremos. El final cautivante de la puja electoral uruguaya venidera anticipa ser “cabeza a cabeza” y habrá que seguirlo de cerca.

Pareciera obvio que los partidos Blanco y Colorado traten de conformar una coalición. Si los guarismos no cambian dramáticamente, con ella estarían al frente de las encuestas, pese al inquietante todavía 18% de votantes “indecisos”. Pero no todos creen que es ya tiempo de empezar a tratar de conformarla.

El candidato presidencial de los Blancos cree que es hora de hacerla. Y falta apenas un mes para las elecciones. Sorpresivamente el líder Colorado.

Ernesto Talvi, candidato de ese partido, sostiene que no. Para él la coalición debería conformarse después de las elecciones desde que ahora todos compiten por liderarla. Esto pese a que las diferencias, según Talvi, entre Blancos y Colorados son “infinitamente menores a las que existen con el Frente Amplio”, lo que es absolutamente obvio.

Pero quizás Talvi se equivoque. Y feo. Si Colorados y Blancos van a las urnas desunidos, la elección podría entonces ganarla el Frente Amplio (al menos si las intenciones de voto mantienen lo que las encuestas están aparentemente reflejando hoy) que, de esa manera, sobreviviría un período más, dejando a las dos fuerzas políticas más tradicionales uruguayas durmiendo algunos años más en la intemperie.

Pero, cuidado, esto no pareciera ser lo que los uruguayos están queriendo que suceda.
 
 
(*) Ex Embajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas.