Las noticias del mundo con información de titulares de actualidad. Tu diario digital eldiarioexterior.com Las noticias del mundo con información de titulares de actualidad. Tu diario digital eldiarioexterior.com
Miércoles, 17 de octubre de 2018 |
EMILIO J. CÁRDENAS
Venezuela "castiga" a Brasil
América Latina cierra el año relativamente bien. Está creciendo razonablemente a un ritmo promedio de 2,5% anual de su PBI, que previsiblemente se incrementará un poco el año que viene.
Actualizado 11 enero 2018 - 0:0  
Emilio J. Cárdenas   

Aunque con las dos notorias excepciones de sus tristes experiencias totalitarias:las de Cuba y Venezuela. Hasta ahora, sin demasiadas tensiones entre esos dos capítulos antidemocráticos (en los que la gente padece y hoy vive miserablemente) y el resto de los países de la región. Y una Argentina que cierre su año con una preocupante explosión de violencia callejera estimulada desde el kirchnerismo, quizás presagio de renovados conflictos sociales, siempre con propósitos políticos.

Al cierre del año ya pasado, el oficialismo venezolano -a través de esa voz anónima pero dictatorial, que es el engendro político al que llaman “Asamblea Constituyente”- declaró sorpresivamente como personas “non gratas” tanto al embajador de Brasil, como al encargado de negocios de Canadá. El anuncio lo hizo la archi-vulgar Delcy Rodríguez, la “mujer fuerte” del autoritarismo venezolano que hoy preside el mencionado ente, en una de sus habituales diatribas contra los molinos de viento, a las que utiliza con mucha frecuencia para distraer, según es obvio.

A la manera de “dueña de la verdad”, la Rodríguez anticipó que se adoptarán “las medidas adicionales” que en cada caso corresponden. Lo que sugiere que se apuntaría a cortar,en el corto plazo,las relaciones diplomáticas con los dos países nombrados o, quizás, a reducirlas muy sensiblemente. A aislarse aún más, entonces.

Nada dijo esta vez sobre la Argentina, quizás el país más abiertamente crítico de Venezuela en toda la región. Mauricio Macri-con gran coraje- dice siempre la verdad y denuncia al régimen venezolano, sin vueltas. De frente. Llamándolo por su nombre: un ejemplo evidente de totalitarismo.

Aunque ello le duela a algunos hipócritas. Porque lo cierto es que cuando se violan los derechos humanos y se conculcan arbitrariamente las libertades civiles y políticas esenciales de los pueblos latinoamericanos no hay espacio para los silencios cómplices, como los adoptados por la Argentina en la desafortunada “era” de los Kirchner.

El chavismo, que gobierna a Venezuela con mano de hierro, mantiene unos trescientos ochenta presos políticos, cuyo único pecado ha sido el de disentir y, peor, animarse a hacer públicas sus diferencias. Como si el pluralismo no fuera uno de los vectores centrales de la democracia y el discurso único uno de los elementos más característicos de las tiranías,acaba de liberar a unos 80 de ellos. Apenas eso para que sus familias pudieran celebrar “juntos” la Navidad.

Brasil había, con razón, denunciado -en un comunicado oficial de su Cancillería- el constante “asedio” de Nicolás Maduro a la oposición de su país y a sus líderes, así como sus maniobras perversas para tratar de manipular las elecciones nacionales que se aproximan.En todos los niveles, de modo de simular aparentes triunfos que, en verdad, no son realmente tales.

La Embajada de los EEUU también denunció esa circunstancia, con palabras muy parecidas, pero no mereció críticas específicas, más allá de su demonización ya habitual y permanente.

Lo cierto es que quedan todavía centenares de detenidos en las prisiones aberrantes de Venezuela. Algunos fueron encarcelados cuando las manifestaciones de 2014, que dejaran un saldo lamentable de 43 muertos. Y otros resultaron detenidos durante las protestas de la primavera de 2017, cuando murieran 125 personas. En ambos casos, como resultado de una represión chavista absolutamenteferoz, que frente a la muerte de los opositores no vacila un solo instante en consumarlas. Frente a lo que no hay espacio para ignorar lo que sucede.

Como también ocurre en Cuba desde hace décadas, para que nadie se equivoque. Ni se engañe. En ambos países no se tolera el disenso, al que se transforma en crimen. Ese, y no otro, es el perfil absolutamente perverso de las dos dictaduras marxistas de nuestra región. Los venezolanos muertos lo confirman tristemente, a cada rato, queda visto. Y no pueden ser olvidados.
 
Emilio J. Cárdenas.
Ex Embajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas.