Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
28 SEPTIEMBRE 2021 | ACTUALIZADO 12:54
EUROPA   |   ÁFRICA   |   AMÉRICA   |   ORIENTE PRÓXIMO   |   ASIA / PACÍFICO
POLÍTICA   |    ECONOMÍA   |    SOCIEDAD   |    CULTURA   |    PENSAMIENTO   |    AUTORES
GEORGE CHAYA

El retiro estadounidense de Afganistán y la posible salida de Siria profundiza el declive occidental
Ninguna estrategia diplomática ha sido exitosa frente al yihadismo radical si se descarta el respaldo de las opciones militares
Actualizado 10 septiembre 2021  
Compartir:  Comparte esta noticia en Twitter  Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   0
George Chaya   

Horas después de su desordenada salida afgana, la administración Biden comenzó a hablar de una presencia diplomática ampliada a través de un enfoque renovado en las relaciones de Washington y sus principales socios en el Golfo y Oriente Medio. Según el presidente la finalidad de la nueva estrategia es generar un marco de estabilidad en la región. En la misma línea, Washington piensa que es hora de dejar atrás la idea de las respuestas militares como única opción a cualquier desafío apostando a la diplomacia. Sin embargo, nadie explicó desde el entorno de Biden qué tipo de diplomacia se utilizará o cuál será el diálogo a implementar para neutralizar la ideología del terror yihadista y el incontrolable tráfico de drogas en aquella región.

Lo que está probado más allá de las declaraciones y explicaciones erráticas del propio presidente Biden y su secretario de estado Antony Blinken, es que en la lucha contra el terrorismo, la diplomacia y las decisiones militares de su administración han carecido de éxito. Es así que ante los dichos del presidente, surgen no pocos interrogantes acerca de cuál será la nueva apuesta de Washington para revertir sus errores tácticos sin ignorar algo básico: ninguna estrategia diplomática ha sido exitosa frente al yihadismo radical si se descarta el respaldo de las opciones militares.

El escenario afgano demostró por igual lo inútil de tratar de organizar el futuro de otras sociedades con largos períodos de presencia militar, como también la absurda ilusión de que la ausencia de fuerzas las estadounidenses sobre el terreno traería estabilidad y prosperidad en países donde el terrorismo está enquistado. En consecuencia, ante los hechos consumados, lo que hoy debería considerarse es un camino intermedio enfocado en la lección aprendida de los acontecimientos que dieron lugar a la reciente y desordenada salida de Afganistán. Es ésta y no otra la decisión que  Biden debe tomar respecto a su presencia militar, por ejemplo, en el Este de Siria para no repetir el desastre militar y humanitario del retiro de Afganistán, y sobre todo para evitar que esa conducta estimule a grupos locales y regionales narco-terroristas a imponer un escenario volátil en el Este del país árabe, donde las energías islamistas planean expulsar a las fuerzas estadounidenses y tomar el control de toda Siria.

La pregunta que circula en varias cancillerías árabes tiene relación directa con la preocupación de los estados sunitas del Consejo de Cooperación de los Países del Golfo (CCPG) encabezados por Arabia Saudita y remite a las últimas decisiones del presidente Biden tanto en Afganistán como en Irak, y la duda es si también planifica replegar la escasa presencia militar estadounidense en el Este de Siria, pero también cuál será la posición de Washington con su archi-enemigo -la República Islámica de Irán- en las conversaciones por la resolución del Acuerdo Nuclear con el régimen  khomeinista.

Todo indica que los saudíes han perdido la confianza en Biden y aunque no lo han expresado en esos términos, las declaraciones de Riad han ratificado que no permitirán que Irán alcance capacidad nuclear. Así, parece claro que lejos de presentar soluciones de estabilización regional, el retiro estadounidense y la forma en que se llevo a cabo, abrió mas dudas que certezas sobre la presencia y permanencia de Estados Unidos en Oriente Medio.

Aunque la intervención en Siria es parcial y tuvo su inicio en 2016, cuando Estados Unidos comenzó participando de operaciones de la coalición internacional contra el ISIS (Estado Islámico por sus siglas en inglés) los socios árabes de Washington dudan de las decisiones de Biden en cuanto a permanecer allí, el antecedente reciente de Afganistán cambio la ecuación de forma dramática en materia de confianza hacia la administración Biden-Harris.

Lo concreto es que los países árabes del Golfo ven la retirada de Afganistán como un mensaje de debilidad hacia las facciones terroristas regionales e incluso alentadoras para al régimen sirio que cuenta con el apoyo abierto de Irán y Turquía para reafirmar sus planes de capturar los territorios al Este del río Éufrates que actualmente se encuentran bajo el gobierno de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS). En consecuencia, para los árabes sunitas una retirada estadounidense de Siria no se descarta.

Las implicancias estratégicas de una conducta similar a la salida de Afganistán sería sumamente negativa en Siria ya abriría varios escenarios contrarios a los intereses de los estados sunitas del Golfo que sostienen que ISIS se reagruparía y resurgiría nuevamente. Además un retiro del Este sirio fortalecería al régimen del dictador Bachar al-Assad y facilitaría el camino a su aliado iraní a ganar terreno allí.

Es evidente que Estados Unidos no transita sus mejores días en la región, su retirada de Afganistán alentará las acciones de grupos terroristas como Al-Qaeda a desestabilizar  Siria y será una nueva presión para que Washington también se retire definitivamente de Siria. Si eso llegara a ocurrir, los grupos islamistas ocuparan inmediatamente el vacío que dejen los estadounidenses, pero sobre todo, Irán habrá alcanzado el éxito total en Siria y podrá establecer una base importante junto a la ocupación de facto que Teherán ya ejerce sobre el Líbano a través de Hezbollah, de ese modo fortalecerá un frente más amplio contra Israel, lo que coloca la situación de cara a una inevitable nueva guerra delegada por Irán entre el nuevo frente libanés-sirio contra Israel. La guardia revolucionaria iraní ha establecido milicias tribales en el Este de Siria, la presencia de Teherán en esas áreas fuera de control del régimen de Assad es muy amplia y tiene por objeto preparar esas milicias para invadir y retomar esas áreas al Este del Éufrates en el caso de que se produzca la retirada estadounidense de allí. Por tanto, no debe sorprender si Irán utiliza el poder de sus grupos armados para atacar a las tropas estadounidenses al Este de Siria para fortalecer su posición y generar dentro de los Estados Unidos un debate respecto de la presencia militar estadounidense en Siria que derive en un nuevo retiro de Washington.

En dirección a Turquía, Ankara sostiene que las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) son una cobertura del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), a quienes los turcos consideran una organización terrorista, por lo que desde 2018, Turquía apoya una ofensiva militar contra las FDS. Al mismo tiempo, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, declaró en 2020 que su ejército estaba listo para entrar en el Este de Siria para limpiar el país de terroristas. De modo que considerando las ambiciones de Turquía en la región y su ofrecimiento reciente por hacerse cargo de la seguridad del aeropuerto de Kabul para establecer una presencia activa en Afganistán, Erdogan buscará obtener una mayor influencia también en el Este de Siria y aprovechará cualquier oportunidad para expandir su presencia allí.

La decisión del presidente Biden de dejar Afganistán permitiendo que el país cayera en manos del Talibán y sus dudas sobre la permanencia de Estados Unidos en Oriente Medio se multiplicaron. Sin embargo, ésta no es la primera vez que desde la presidencia estadounidense se cuestiona la voluntad de permanecer en Oriente Medio. En su tiempo, el ex-presidente Barack Obama habló de moverse desde Oriente Medio hacia Asia, y se puede decir que Obama fue consecuente con sus dichos al incumplir sus propias advertencias contra el régimen sirio cuando dijo que la “línea roja” para intervenir en Siria sería si el dictador Bachar al- Assad usaba armas químicas contra su población civil, lo cual ocurrió al menos en dos oportunidades. No obstante, cuando Assad gaseo a su propio pueblo, Obama miro hacia otro lado y decidió canalizar sus esfuerzos en alcanzar un acuerdo nuclear con Irán. Así, la administración demócrata de Obama impulso un resultado que no fue otro que un acercamiento de Arabia Saudita, Egipto e Israel -aliados cercanos de Estados Unidos- avancen en diálogos con Moscú, los que comenzaron antes de la intervención militar rusa en Siria en 2015, pero que aún se mantienen.

El presidente Joe Biden continuó el movimiento de Washington hacia Asia anunciado por Obama, Biden intento -con escaso éxito- tejer una alianza de estados asiáticos en la región del Pacífico cuyo objetivo fuera frenar la expansión China; pero la retirada precipitada de Afganistán significó que Estados Unidos decepcionara a varios aliados de muchos años, tanto en ese país como en la región, y abrió grandes dudas sobre si Biden decepcionará de manera similar a otros aliados. El hecho de que el ex-presidente Donald Trump casi abandonara a los kurdos-sirios -aliados clave de Estados Unidos en la guerra contra ISIS- fue un precedente peligroso y es lamentable que Biden esté profundizando el ejemplo de Trump.

En otras palabras, si Biden desea inclinarse hacia Asia, debería dejar suficientes fuerzas en Oriente Medio para evitar que la región caiga bajo la influencia del terrorismo yihadista y el narcotráfico, ambos flagelos son enemigos de Estados Unidos y Occidente, pero él no lo ha hecho. Por el contrario, como ha escrito Ayaan Hirsi Ali en el Washington Post, “lo que hemos visto en las últimas dos semanas en Afganistán, representa un punto de quiebre del derrumbe de Occidente”. Pero lo más grave es que parece ser solo el principio.

 Otros artículos que te pueden interesar
Diplomacia para la paz: el discurso pragmático del Rey Saudita en la ONU
Salman bin Abdulaziz al-Saud, afirmó que la política palestina debe extirpar a los grupos terroristas, como también la violencia que esos grupos ejercen con sus vecinos
En torno a un análisis del fenómeno Milei
Más allá del buen resultado electoral, el economista libertario fue el responsable de haber corrido el eje del debate en el mundillo de la política. También logró modificar las agendas de otros competidores
Entre la "invalorable" ayuda del estatista FMI y Evergrande
Ante este shock electoral, la respuesta inmediata de los mercados fue positiva.
Desacuerdos dentro del Talibán: el narcotráfico como herramienta de financiación de gobierno y el retorno de Al-Qaeda
No pasará mucho tiempo hasta que Afganistán se convierta definitivamente en un narco-estado y vuelva a ser una peligrosa amenaza global
Vuelve el colectivismo en la cabeza de la Iglesia
Papa Francisco: "son los comunistas los que piensan como los cristianos", lo cual subraya una vez más su simpatía original por el colectivismo impregnado de muy joven por la marxista doctora Esther Balestrino y luego por Monseñor Enrique Angelelli que celebraba misa bajo la insignia de los terroristas Montoneros.
AHORA EN PORTADA | Ver  
Diplomacia para la paz: el discurso pragmático del Rey Saudita en la ONU

Salman bin Abdulaziz al-Saud, afirmó que la política palestina debe extirpar a los grupos terroristas, como también la violencia que esos grupos ejercen con sus vecinos
Entre la "invalorable" ayuda del estatista FMI y Evergrande

Ante este shock electoral, la respuesta inmediata de los mercados fue positiva.
MES DE LA HERENCIA HISPÁNICA
Seis de cada diez hispanos en Estados Unidos son de origen mexicano
La disputa del pasado. España, México y la leyenda negra

Siete autores reflexionan sobre la memoria histórica en esta obra, editada por Turner, coincidiendo con el quinto centenario de la gesta de Hernán Cortés.
En torno a un análisis del fenómeno Milei

Más allá del buen resultado electoral, el economista libertario fue el responsable de haber corrido el eje del debate en el mundillo de la política. También logró modificar las agendas de otros competidores
ARCHIVO
AGOSTO 2014

Israel no es el problema

La maldición de las guerras inconclusas

Ver posts de otros meses

SEPTIEMBRE 2021 (4 artículos)

AGOSTO 2021 (4 artículos)

JULIO 2021 (4 artículos)

JUNIO 2021 (6 artículos)

MAYO 2021 (4 artículos)

ABRIL 2021 (4 artículos)

MARZO 2021 (5 artículos)

FEBRERO 2021 (1 artículos)

ENERO 2021 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2020 (3 artículos)

SEPTIEMBRE 2020 (2 artículos)

AGOSTO 2020 (5 artículos)

JULIO 2020 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2019 (2 artículos)

JULIO 2019 (1 artículos)

JUNIO 2019 (1 artículos)

MARZO 2019 (1 artículos)

FEBRERO 2019 (1 artículos)

ENERO 2019 (1 artículos)

DICIEMBRE 2018 (1 artículos)

SEPTIEMBRE 2018 (1 artículos)

AGOSTO 2018 (1 artículos)

ABRIL 2018 (1 artículos)

MARZO 2018 (1 artículos)

ENERO 2018 (1 artículos)

DICIEMBRE 2017 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2017 (4 artículos)

OCTUBRE 2017 (3 artículos)

SEPTIEMBRE 2017 (6 artículos)

AGOSTO 2017 (7 artículos)

JULIO 2017 (7 artículos)

JUNIO 2017 (7 artículos)

MAYO 2017 (7 artículos)

ABRIL 2017 (7 artículos)

MARZO 2017 (9 artículos)

FEBRERO 2017 (9 artículos)

ENERO 2017 (7 artículos)

DICIEMBRE 2016 (7 artículos)

NOVIEMBRE 2016 (5 artículos)

OCTUBRE 2016 (5 artículos)

SEPTIEMBRE 2016 (4 artículos)

AGOSTO 2016 (1 artículos)

JULIO 2016 (8 artículos)

JUNIO 2016 (7 artículos)

MAYO 2016 (8 artículos)

ABRIL 2016 (3 artículos)

MARZO 2016 (7 artículos)

FEBRERO 2016 (5 artículos)

ENERO 2016 (3 artículos)

DICIEMBRE 2015 (7 artículos)

NOVIEMBRE 2015 (5 artículos)

OCTUBRE 2015 (5 artículos)

SEPTIEMBRE 2015 (5 artículos)

AGOSTO 2015 (4 artículos)

JULIO 2015 (5 artículos)

JUNIO 2015 (4 artículos)

MAYO 2015 (3 artículos)

ABRIL 2015 (1 artículos)

MARZO 2015 (2 artículos)

FEBRERO 2015 (4 artículos)

DICIEMBRE 2014 (3 artículos)

NOVIEMBRE 2014 (3 artículos)

OCTUBRE 2014 (6 artículos)

SEPTIEMBRE 2014 (5 artículos)

AGOSTO 2014 (2 artículos)

JULIO 2014 (4 artículos)

JUNIO 2014 (3 artículos)

MAYO 2014 (3 artículos)

ABRIL 2014 (3 artículos)

MARZO 2014 (4 artículos)

FEBRERO 2014 (4 artículos)

ENERO 2014 (3 artículos)

NOVIEMBRE 2013 (4 artículos)

OCTUBRE 2013 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2013 (1 artículos)

AGOSTO 2013 (1 artículos)

JULIO 2013 (2 artículos)

JUNIO 2013 (4 artículos)

MAYO 2013 (3 artículos)

ABRIL 2013 (1 artículos)

MARZO 2013 (3 artículos)

FEBRERO 2013 (3 artículos)

ENERO 2013 (4 artículos)

DICIEMBRE 2012 (3 artículos)

NOVIEMBRE 2012 (4 artículos)

OCTUBRE 2012 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2012 (7 artículos)

AGOSTO 2012 (4 artículos)

JULIO 2012 (6 artículos)

JUNIO 2012 (5 artículos)

MAYO 2012 (2 artículos)

ABRIL 2012 (3 artículos)

MARZO 2012 (3 artículos)

FEBRERO 2012 (2 artículos)

ENERO 2012 (1 artículos)

DICIEMBRE 2011 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2011 (4 artículos)

OCTUBRE 2011 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2011 (1 artículos)

JULIO 2011 (2 artículos)

JUNIO 2011 (3 artículos)

MAYO 2011 (1 artículos)

ABRIL 2011 (1 artículos)

FEBRERO 2011 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2010 (2 artículos)

AGOSTO 2010 (1 artículos)

JULIO 2010 (3 artículos)

JUNIO 2010 (2 artículos)

MAYO 2010 (2 artículos)

ABRIL 2010 (1 artículos)

MARZO 2010 (3 artículos)

FEBRERO 2010 (2 artículos)

ENERO 2010 (1 artículos)

DICIEMBRE 2009 (3 artículos)

SEPTIEMBRE 2009 (1 artículos)

FEBRERO 2009 (1 artículos)

ENERO 2009 (1 artículos)

DICIEMBRE 2008 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2008 (1 artículos)

OCTUBRE 2008 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2008 (2 artículos)

JULIO 2008 (3 artículos)

JUNIO 2008 (2 artículos)

MAYO 2008 (1 artículos)

ABRIL 2008 (3 artículos)

 AFGANISTÁN
Desacuerdos dentro del Talibán: el narcotráfico como herramienta de financiación de gobierno y el retorno de Al-Qaeda
No pasará mucho tiempo hasta que Afganistán se convierta definitivamente en un narco-estado y vuelva a ser una peligrosa amenaza global
Réquiem para Afganistán
El principio del fin del gobierno de Ghani comenzó cuando Washington y la organización política-terrorista Talibán firmaron los acuerdos de Doha en el mes de febrero de 2020
La rendición de Afganistán
USA y la OTAN son excelentes destructores, pero pésimos constructores, como se ha visto en Libia o en Centroamérica y el Caribe
Por Afganistán, quítate el niqab
El lavado de cerebro es fenomenal, no hay argumento racional ni evidencia empírica que los haga reflexionar a pesar de que se violan todas las leyes de la naturaleza, pierden el sentido común.
LA PORTADA DE NUESTROS LECTORES | Ver
El retiro estadounidense de Afganistán y la posible salida de Siria profundiza el declive occidental
La elección como oportunidad de castigo...
Sobre ofensas, opiniones adversas y el proceso de mercado
Diplomacia para la paz: el discurso pragmático del Rey Saudita en la ONU
Entre la "invalorable" ayuda del estatista FMI y Evergrande

© El Diario Exterior - Calle del General Arrando 14, Bajo Derecha, 28010, Madrid - Tel.:(34) 91 532 28 28
Aviso legal  /   Política Privacidad  /   Quiénes somos  
/   Contactar  /    RSS