Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
24 JULIO 2021 | ACTUALIZADO 00:24
EUROPA   |   ÁFRICA   |   AMÉRICA   |   ORIENTE PRÓXIMO   |   ASIA / PACÍFICO
POLÍTICA   |    ECONOMÍA   |    SOCIEDAD   |    CULTURA   |    PENSAMIENTO   |    AUTORES
ALBERTO MEDINA MÉNDEZ

Los culpables del clientelismo
Una ciudadanía que hace una apología de ese Estado gigantesco, que debe hacerse cargo de todo, solo promueve la creación de una casta de políticos que sueñan con administrar mucho dinero discrecionalmente y sin rendir cuenta alguna.
Actualizado 14 septiembre 2015  
Compartir:  Comparte esta noticia en Twitter  Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   0
Alberto Medina Méndez   
Buena parte de la sociedad observa el patético espectáculo del clientelismo político con sorpresa, espanto y estupor. Reprueba esas prácticas con vehemencia, incriminando a quienes la implementan y planteando su indignación por la creciente influencia que ejerce en los comicios.

Esta humillante dinámica, que intenta someter la voluntad de los votantes a los designios de los dirigentes políticos tiene muchos responsables. No son solo los corruptos de siempre, ni tampoco los pícaros que han montado una industria a partir de este instrumento, para aprovechar la ocasión.

Amenazar a un empleado estatal con reducir sus ingresos, a un beneficiario de un programa social con quitarle esa ayuda o, simplemente, ofrecer un intercambio de votos por dinero, mercaderías o la promesa de un empleo, es una brutal canallada. Habla muy mal de quien utiliza estas circunstancias de necesidad del ciudadano para coartar su decisión a la hora de sufragar.

No se puede responsabilizar de estas manipulaciones a las víctimas. Una persona condicionada por su situación de pobreza puede ser un blanco fácil de estos pésimos hábitos de la política contemporánea, aunque es clave identificar que no todos son mártires, ya que muchos se han profesionalizado y aprendieron a maximizar el momento electoral.

Los personajes de la política que recurren a esta modalidad como rutina no merecen defensa alguna. Ellos tienen una responsabilidad enorme y es muy evidente que no son capaces de seducir a los ciudadanos con su carisma, sus discursos y, mucho menos, con sus limitadas capacidades intelectuales. Si esos atributos estuvieran presentes ganarían elecciones sin necesidad de apelar a estos métodos tan denigrantes y despreciables.

Pero ellos son solo la punta del iceberg, lo que se ve, lo que aparece en la superficie. Las verdaderas causas de este fenómeno que aumenta de un modo escandaloso radican en otro ámbito menos visible. Sus verdaderos causantes, los que han permitido su nacimiento y luego su desarrollo en una especie de espiral de perfeccionamiento y sofisticación inagotable, son los mismos ciudadanos que hoy se horrorizan frente a cada anécdota.

Cada hecho tiene sus causas y sus efectos. Casi nunca lo perceptible explica realmente lo que ocurre. Para comprender los mecanismos hay que sumergirse un poco, a veces bastante, y encontrar allí las raíces del asunto.

Nada cambiará si no se va hasta el fondo, para entender primero las insondables causas y operar sobre ellas de un modo decidido. Atacar las consecuencias es como pretender curar una enfermedad disminuyendo la fiebre y suponiendo que ella es el problema, cuando en realidad es solo un aviso, de que algo está muy mal y merece una rápida atención.

Ignorar este esquema tan sencillo y frecuente, el mismo que los individuos siguen para resolver sus cuestiones domésticas, personales y profesionales, es también parte del problema y explica, en buena medida, porque estas prácticas perversas no encuentran techo. Es probable que no se haya invertido suficiente tiempo en buscar las causas reales y, mucho menos, en actuar en esa dirección. La queja retórica no modifica nada, si no va acompañada de una actitud consistente que logre alinear discurso y acción.

Los políticos que han hecho del clientelismo una de sus herramientas preferidas no podrían hacerlo sin una doble complicidad ciudadana. La más indisimulable tiene que ver con el funcional silencio de una sociedad que contempla como sus valores se degradan y hace poco al respecto.

El clientelismo forma parte de lo cotidiano, sin embargo las denuncias no abundan y quedan en la nada casi siempre. Ni siquiera existe el esperable castigo moral, un objetivo poco ambicioso pero totalmente necesario.

Es que se han naturalizado estas inadecuadas costumbres. Pareciera que la sociedad solo las describe como parte del paisaje, y si bien las critica, tampoco convierte esos reclamos en algo superior. Al mismo tiempo se justifica a quien recibe un favor a cambio del apoyo político, validando entonces este presente de un modo muy preocupante.

Tal vez la raíz profunda de la cuestión esté relacionada con la visión ideológica que prevalece entre los ciudadanos, que cree en la idea de un Estado grande, con muchos recursos económicos disponibles y encargado de resolverle a la sociedad la totalidad de sus problemas.

Un Estado omnipresente precisa de gran cantidad de dinero, recauda impuestos, se endeuda y hasta emite moneda para financiar su desbordado gasto, ese que la sociedad avala desde lo argumental aduciendo que debe ocuparse de casi todo para que los ciudadanos sean felices y prósperos.

Esta pérfida mirada es la que permite que los gobiernos, conducidos por los políticos de turno, accedan a abundantes presupuestos que dilapidan arbitrariamente. El combo se completa con la ausente vocación cívica de demandar transparencia en el gasto estatal, y así el clientelismo consigue su principal aliado, su socio más preciado.

Una ciudadanía que hace una apología de ese Estado gigantesco, que debe hacerse cargo de todo, solo promueve la creación de una casta de políticos que sueñan con administrar mucho dinero discrecionalmente y sin rendir cuenta alguna. Sin ese ingrediente vital, el clientelismo estaría absolutamente limitado, su existencia sería marginal y de escasa incidencia electoral, empujando entonces a los políticos a esmerarse un poco más para cautivar a los electores con ideas, programas y proyectos.

La próxima vez que se intente analizar un suceso político que venga de la mano de estas prácticas inmorales, valdrá la pena reflexionar acerca de quiénes son, en realidad, los culpables del clientelismo.


albertomedinamendez@gmail.com
www.existeotrocamino.com
www.facebook.com/albertoemilianomedinamendez
Twitter: @amedinamendez
 Otros artículos que te pueden interesar
Algunas elaboraciones acerca de la maldad
El deseo deliberado de hacer mal a los otros sólo puede corregirse a través de la educación, con la trasmisión de valores conducentes al respeto recíproco
Judeofobia y 27 años de impunidad
27 años del ataque terrorista a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) el 18 de julio de 1994, acto de barbarie que continúa en la impunidad.
Los continuos privilegios de la nueva clase política sudamericana
La populista clase política latinoamericana se considera "privilegiada", superior entonces a todos los demás. Ella es la nueva "clase dominante" de la región, lo que cada vez está más claro.
Carta abierta a Miguel Díaz-Canel, Presidente de Cuba
"El estallido social se veía venir. El Movimiento San Isidro y la canción Patria y Vida fueron los puntos de inflexión".
En la Argentina, la propiedad privada está en jaque
Es de gran importancia percatarse de que la lesión al derecho de propiedad perjudica a todos, pero muy especialmente a los más vulnerables.
AHORA EN PORTADA | Ver  
OPINIÓN PÚBLICA
¿Deberían celebrarse los Juegos Olímpicos en 2021?

En medio del temor a un nuevo brote de COVID-19 y a las nuevas variantes del virus, el pueblo japonés se muestra firmemente en contra de los Juegos de Tokio, cuya organización parece priorizar los intereses comerciales sobre las preocupaciones de salud pública.
ASEQUIBILIDAD DE INTERNET
De 33 horas a siete minutos: ¿cuánto hay que trabajar para pagar Internet?

Los nigerianos tendrían que trabajar más de 33 horas al mes con un sueldo medio para poder pagar el contrato de banda ancha mensual más barato disponible en el país.
OLIMPÍADAS 2021
¿Qué países latinoamericanos ganaron más medallas olímpicas?

Cuba domina el ranking de países con más medallas olímpicas de América Latina.
MÚSICA
Los géneros musicales que el mundo está escuchando

Sudáfrica figura como el líder en consumo de música urbana (hip hop, R&B, etc.) con el 57% de los oyentes de contenidos musicales digitales escuchando este tipo de género.
Algunas elaboraciones acerca de la maldad

El deseo deliberado de hacer mal a los otros sólo puede corregirse a través de la educación, con la trasmisión de valores conducentes al respeto recíproco
ARCHIVO
SEPTIEMBRE 2015

Los culpables del clientelismo

El ocaso de la militancia

La utopía de un gobierno diáfano

Ver posts de otros meses

ABRIL 2020 (1 artículos)

FEBRERO 2020 (3 artículos)

DICIEMBRE 2019 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2019 (1 artículos)

OCTUBRE 2019 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2019 (4 artículos)

AGOSTO 2019 (3 artículos)

JULIO 2019 (2 artículos)

MARZO 2019 (1 artículos)

OCTUBRE 2018 (1 artículos)

AGOSTO 2018 (1 artículos)

FEBRERO 2018 (1 artículos)

ENERO 2018 (1 artículos)

JULIO 2017 (1 artículos)

MAYO 2017 (1 artículos)

ABRIL 2017 (2 artículos)

MARZO 2017 (1 artículos)

FEBRERO 2017 (1 artículos)

ENERO 2017 (2 artículos)

OCTUBRE 2016 (1 artículos)

SEPTIEMBRE 2016 (4 artículos)

AGOSTO 2016 (5 artículos)

JULIO 2016 (4 artículos)

JUNIO 2016 (3 artículos)

MAYO 2016 (5 artículos)

ABRIL 2016 (3 artículos)

MARZO 2016 (5 artículos)

FEBRERO 2016 (3 artículos)

ENERO 2016 (4 artículos)

DICIEMBRE 2015 (3 artículos)

NOVIEMBRE 2015 (2 artículos)

OCTUBRE 2015 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2015 (3 artículos)

AGOSTO 2015 (3 artículos)

JULIO 2015 (1 artículos)

JUNIO 2015 (3 artículos)

MAYO 2015 (3 artículos)

ABRIL 2015 (4 artículos)

MARZO 2015 (4 artículos)

FEBRERO 2015 (3 artículos)

ENERO 2015 (2 artículos)

DICIEMBRE 2014 (5 artículos)

NOVIEMBRE 2014 (2 artículos)

OCTUBRE 2014 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2014 (4 artículos)

AGOSTO 2014 (4 artículos)

JULIO 2014 (4 artículos)

JUNIO 2014 (5 artículos)

MAYO 2014 (1 artículos)

ABRIL 2014 (3 artículos)

MARZO 2014 (2 artículos)

FEBRERO 2014 (2 artículos)

ENERO 2014 (3 artículos)

DICIEMBRE 2013 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2013 (4 artículos)

OCTUBRE 2013 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2013 (2 artículos)

AGOSTO 2013 (4 artículos)

JULIO 2013 (1 artículos)

MAYO 2013 (1 artículos)

ABRIL 2013 (1 artículos)

MARZO 2013 (1 artículos)

DICIEMBRE 2008 (1 artículos)

 ARGENTINA
En la Argentina, la propiedad privada está en jaque
Es de gran importancia percatarse de que la lesión al derecho de propiedad perjudica a todos, pero muy especialmente a los más vulnerables.
La causa madre de nuestros problemas: la frivolidad
Aquellos que no se percatan que vivir en libertad no es algo automático sino que requiere esfuerzo cotidiano
Uruguay: no todos los políticos son ´sepulcros blanqueados´
La clase política argentina está enormemente desprestigiada. Entre otras razones, porque busca permanentemente obtener privilegios para ella misma, por encima de todo y de todos.
Un gobierno de megalómanos…
La vicepresidente ha contagiado a varios funcionarios, sobre todo al presidente, de un peligroso trastorno de personalidad el cual los hace exagerar y manipular a personas y situaciones en pos de sus objetivos.
LA PORTADA DE NUESTROS LECTORES | Ver
Continúa la carrera por la Luna
Los continuos privilegios de la nueva clase política sudamericana
Diversidad en los emojis, una deuda aún no saldada
Empresarios incoherentes: la disonancia cognitiva
Las páginas de reservas turísticas más usadas en España

© El Diario Exterior - Calle del General Arrando 14, Bajo Derecha, 28010, Madrid - Tel.:(34) 91 532 28 28
Aviso legal  /   Política Privacidad  /   Quiénes somos  
/   Contactar  /    RSS