Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
20 OCTUBRE 2018 | ACTUALIZADO 19:38
EUROPA   |   ÁFRICA   |   AMÉRICA   |   ORIENTE PRÓXIMO   |   ASIA / PACÍFICO
POLÍTICA   |    ECONOMÍA   |    SOCIEDAD   |    CULTURA   |    PENSAMIENTO   |    AUTORES
ALBERTO BENEGAS LYNCH (H)

¿Por qué obedecer a la autoridad?
No hay que confundir al ciudadano con el súbdito ni un país con un Gulag.
Actualizado 20 julio 2018  
Compartir:  Comparte esta noticia en Twitter  Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   0
Alberto Benegas Lynch (h)   

De entrada me parece que resulta conveniente precisar que hay básicamente dos tipos de autoridad. En primer lugar, la autoridad moral en un sentido amplio es decir la que es reconocida por la rectitud de conducta o por los conocimientos o por ambas cosas a la vez. Este tipo de autoridad no necesita de aparatos compulsivos de la fuerza para acatarse, se adopta por la virtud implícita en el  ejemplo. En este sentido no hay obligación propiamente dicha de seguir los lineamientos estipulados, si se siguen es por el reconocimiento de la razón de lo que se pone de manifiesto.

Pero hay otro tipo de autoridad que se sustenta para su cumplimiento en la fuerza, sea esta de un gobierno respaldado siempre en las botas policiales, una autoridad escolar respaldada en reprimendas varias o equivalentes. En estas líneas vamos a centrar nuestra atención en el primer tipo, esto es, la de los aparatos estatales.

Como enseñan algunos de los pensadores en la larga tradición del iusnaturalismo: Grotius, Pufendorf, R. Hooker, Francisco de Vitoria, Sidney, Locke,  Leo Strauss, Francis Lieber, Eric Mack, H. B. Veatch, Lon Fuller, Roscoe Pound, John Finnis -a contracorriente de los Kelsen, Hart y Raz contemporáneos- las disposiciones legales deben basarse en puntos de referencia extramuros de la norma positiva para ser justas. Y esos mojones a su turno derivan de lo que hace posible el desenvolvimiento de los seres humanos que del mismo modo que las piedras y las rosas tienen propiedades inherentes a su naturaleza.

De allí el derecho natural, que aunque en ciertos ámbitos se ha utilizado de modo caprichoso y degradado, sigue manteniendo su sentido original. Por esto es que juristas de la talla de Bruno Leoni insisten en que la conformación del derecho positivo está inmerso en un proceso de descubrimiento y no uno de ingeniería social o de diseño.

La autoridad del tipo ahora estudiado se basa en la ley, a saber, las disposiciones que son afines a la naturaleza del hombre para poder desarrollarse en la vida. Incluso David Hume escribe que “No es impropio recurrir a la expresión ley natural si por natural entendemos lo que es común a la especie” (en A Treatise on Human Nature) . Esto es lo que confiere autoridad a los gobiernos en una sociedad abierta, a diferencia de megalómanos que pretenden controlar vidas y haciendas ajenas.

Ahora bien, ¿qué hacer cuando los aparatos estatales se salen de cauce y en lugar de proteger derechos los conculcan? Es una cuestión prudencial, cuando los atropellos son tolerables es mejor absorberlos y tratar de revertir la situación por medio de la persuasión. Pero cuando la situación se hace insoportable, tal como reza la Declaración de la Independencia estadounidense (en la que se han inspirado las naciones libres), es deber de los ciudadanos el deponer al gobierno e instaurar otro. Este es el derecho a la resistencia a gobiernos opresivos.

Es un contragolpe de Estado cuando el gobierno ha dado un golpe contra las instituciones libres…son los casos hoy, por ejemplo, de Venezuela, Nicaragua, Cuba y Corea del Norte. No hay que confundir al ciudadano con el súbdito ni un país con un Gulag.

Como queda dicho, de más está decir que la referida rebelión contra la opresión inaguantable debe hacerse con criterio prudencial para no caer en la misma situación (o peor) solo que con otros gobernantes como en la práctica han sido la mayor parte de las revoluciones, a diferencia de la norteamericana por la que se aplicó una política diametralmente opuesta a la autoritaria de Jorge III (de un tiempo a esta parte, Estados Unidos abandonó los principios de los Padres Fundadores para lo que recomiendo, entre la mucha literatura disponible, Dismantling America de Thomas Sowell). Hasta el momento en los otros ejemplos, en el mejor de los casos se produjo un alivio más o menos transitorio para luego, en mayor o menor medida, recaer en que los aparatos estatales atropellaran los derechos vitales a la libertad y a la propiedad.

Como he subrayado antes, incluso en otros casos, la situación después de la revolución fue muchísimo peor, como es el ejemplo de la revuelta de Castro contra las tropelías inaceptables de Batista. En otros casos, el alivio fue grande como es el ejemplo de Hitler. Salvando las distancias, la revolución popular contra Ferdinand Marcos también permitió un paréntesis en el totalitarismo.

Lo mismo va para el caso argentino de la tiranía rosista y, con independencia de los graves desbarranques posteriores, similar fenómeno ocurrió con la sublevación como consecuencia del sistema opresivo de Perón contra la libertad de prensa y las libertades básicas de las personas y también lo ocurrido con otros dictadores latinoamericanos de la misma época. Y mucho antes que eso los movimientos revolucionarios independentistas (por ejemplo, constituye una sandez oponerse a la Revolución de Mayo en lo que luego fue suelo argentino contra un déspota que había reemplazado a otro sátrapa en España).

También los casos de Stroessner en Paraguay, de Somoza en Nicaragua, de Trujillo en la República Dominicana y similares. Las revueltas que desembocaron en el derrumbe del Muro de la Vergüenza en Berlín despertaron enormes esperanzas en los espíritus libres. Claro que hay cuestiones de grado que hacen diferencias por lo que no puede meterse todo en la misma bolsa.

El antes mencionado Sidney había escrito como burla a la monarquía absoluta que alegaba que su poder derivaba de Dios y otras sandeces que irónicamente “Dios ha causado que algunos nacieran con coronas en sus cabezas y todos los demás con monturas sobre sus espaldas”.

Especialmente en América latina ha sido costumbre el dirigirse a la autoridad gubernamental como su excelentísimo, su eminencia reverendísima y otros servilismos impropios de un sistema republicano y del recato, del pudor y la decencia más elemental. Incluso se hace alarde del título de “honorable” sin percatarse que el vocablo en gran medida proviene de la condición de ad honorem cosa que por el contrario es rechazada para en cambio percibir suculentas dietas (para no decir nada de los dineros mal habidos).

Benjamin Constant ha popularizado los conceptos de “libertad de los antiguos” y “libertad de los modernos” (noción rechazada por Fustel de Coulanges), entendiéndose lo primero como la mera participación de algunos gobernados en el gobierno, mientras que lo segundo alude a la preservación de las autonomías individuales. Del mismo modo, la tolerancia era concebida antes como una gracia del monarca o del sacerdote y, en cambio, modernamente es entendida no con tufillo inquisitorial de perdonar a los que se estimaba estaban equivocados sino que se ha transformado en la consideración por los derechos de todos.

No debe confundirse autoridad con autoritarismo, lo primero en el contexto de lo que estamos tratando alude al uso de la fuerza con carácter defensivo, nunca ofensivo en cuyo caso invariablemente irrumpe el autoritarismo.

Es por esto que en la actualidad resulta de gran  provecho recordar el célebre dictum del historiador decimonónico Acton en cuanto a que “el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente” al efecto de alertar frente a desvíos de la órbita política del momento.

Frente a todos los problemas siempre hay quienes proponen que intervengan los aparatos estatales, lo cual significa que se arrancará el fruto del trabajo ajeno para recurrir a la violencia. Muy paradójicamente esta maniobra se lleva a cabo en nombre del derecho cuando en verdad se trata de pseudoderechos ya que se echa mano al bolsillo del prójimo para imponer obligaciones injustas a terceros. Injustas porque violan la definición clásica de Justicia de “dar a cada uno lo suyo” puesto que “lo suyo” implica el respeto a la propiedad de cada cual, lo cual se ha violado al proceder en consecuencia.

Muy paradójicamente hoy en el denominado mundo libre la política más generalizada consiste en el fascismo, es decir, permitir el registro de la propiedad a nombre de particulares pero usa y dispone el gobierno. Es un modo más efectivo y encapuchado de debilitar la institución de la propiedad privada que los marxistas -más sinceros ellos- proponen abrogar de un plumazo. Pensemos en ejemplos cotidianos: los taxis en muchas de las grandes ciudades son manejados por los alcaldes en cuanto a la regulación de la tarifa, el color en que están pintados y el horario de trabajo. También los sistemas educativos, en general manipulados por ministerios de educación que establecen pautas curriculares y otras disposiciones para la mal llamada educación privada (en verdad privada de independencia). Todo esto sin contar las asfixiantes regulaciones en el comercio, la industria, el agro y la banca.

Según Etienne de la Boétie “Son pues, los propios pueblos los que se dejan, o, mejor dicho, se hacen encadenar, ya que con sólo dejar de servir romperían las cadenas” (en Discurso sobre la servidumbre voluntaria), que era la preocupación y ocupación de Henry David Thoreau respecto a la necesaria desobediencia civil para mantener en brete al Leviatán y para bloquear a los mandatarios con sed de transformarse en mandantes.

En lugar de estar permanentemente apuntando a lo menos malo en actitud timorata y rastrera, tengamos el coraje de subir la vara para encaminarnos al respeto recíproco. En el extremo miremos lo que se sugiere desde la vereda de enfrente al espíritu liberal, una postura que explica porqué las izquierdas marcan las agendas y habitualmente corren el eje del debate, lo cual está muy bien ilustrado en el título de una conferencia de Herbert Marcuse dirigida a estudiantes, en 1969, en Canadá: “Exijamos lo imposible”.

De todos modos y por último decimos que la secuencia siendo firme debe ser ordenada en una secuencia racional, por lo que la noción de autoridad centrada en el monopolio de la fuerza puede sin duda mutar en el futuro si es que quedaran resueltos los problemas esgrimidos básicamente en las teorías de los bienes públicos, la asimetría de la información, el dilema del prisionero, los free riders y la refutación del denominado equilibrio de Nash y el teorema de Kaldor-Hicks en el contexto de las inconsistencias de balances sociales explicados por Robert Nozick y la interpretación correcta de “la tragedia de los comunes” y el óptimo de Pareto. Estos temas no se han debatido aun con el suficiente detenimiento, aunque hay trabajos muy meritorios al respecto que no han  salido a la luz debido a que no se han resuelto temas mucho más básicos y, naturalmente, no puede construirse el techo de un edificio antes de que se encuentren listos los cimientos (lo que se traduce en otra metáfora más: no se puede colocar la carreta delante de los bueyes frente a la mediocridad de la mayor parte de los debates actuales que repiten las mismas falacias de antaño).
 

*Libertad y Progreso

 Otros artículos que te pueden interesar
Pseudoderechos contra el derecho
Vivimos la era en la que se declama la defensa de los más necesitados pero simultáneamente se los afecta severamente con medidas altamente contraproducentes.
Argentina: Preocupa el Bolsillo
La mayoría de los argentinos está de acuerdo con mantener al sistema democrático por ello el tema que les interesa y preocupa , hoy,  es la marcha de la economía.
Nicolás Maduro quedó también aislado en la ONU
En rigor, el gran endosante del gobierno venezolano hoy es China, a cambio de compromisos explícitos en materia de provisión de hidrocarburos.
La Corte Suprema de Chile y la excarcelación de los condenados por delitos de lesa humanidad
El terrorismo, en todas sus muy distintas variantes, incluyendo ciertamente la del llamado "terrorismo de Estado", es siempre un crimen de naturaleza absolutamente aberrante.
La prédica de Donald Trump desde las naciones Unidas termina dejándolo aislado
Los mensajes de Donald Trump resonaron inequívocamente en el ente multilateral más importante del mundo y no recibieron los endosos y apoyos que quizás alguno esperaba.
AHORA EN PORTADA | Ver  
El español es la segunda lengua nativa más hablada en el mundo

Solo el chino, con sus distintas variantes, se encuentra por encima.
Duro golpe a la banca española por una sentencia judicial

Los bancos españoles han firmado casi cuatro millones de hipotecas desde 2007 y podrían tener que devolver 6000 millones a sus clientes.
Las emisiones de CO2 siguen creciendo

La alarma sobre el calentamiento global parece tener consenso generalizado, pero no tanto los objetivos y menos las medidas que se proponen.
Pseudoderechos contra el derecho

Vivimos la era en la que se declama la defensa de los más necesitados pero simultáneamente se los afecta severamente con medidas altamente contraproducentes.
ARCHIVO
OCTUBRE 2018

Pseudoderechos contra el derecho
SEPTIEMBRE 2018

El liberalismo y la cultura

El dilema del saber: entre la verdad y la duda

Peter Pan y el hombre enjaulado

Carta abierta al Presidente

José Ingenieros acerca del hombre mediocre

Ver posts de otros meses

AGOSTO 2018 (4 artículos)

JULIO 2018 (4 artículos)

JUNIO 2018 (4 artículos)

MAYO 2018 (2 artículos)

ABRIL 2018 (3 artículos)

MARZO 2018 (6 artículos)

FEBRERO 2018 (5 artículos)

ENERO 2018 (4 artículos)

DICIEMBRE 2017 (6 artículos)

NOVIEMBRE 2017 (4 artículos)

OCTUBRE 2017 (7 artículos)

SEPTIEMBRE 2017 (7 artículos)

AGOSTO 2017 (4 artículos)

JULIO 2017 (5 artículos)

JUNIO 2017 (8 artículos)

MAYO 2017 (5 artículos)

ABRIL 2017 (5 artículos)

MARZO 2017 (5 artículos)

FEBRERO 2017 (4 artículos)

ENERO 2017 (4 artículos)

DICIEMBRE 2016 (4 artículos)

NOVIEMBRE 2016 (6 artículos)

OCTUBRE 2016 (5 artículos)

SEPTIEMBRE 2016 (5 artículos)

AGOSTO 2016 (5 artículos)

JULIO 2016 (5 artículos)

JUNIO 2016 (6 artículos)

MAYO 2016 (4 artículos)

ABRIL 2016 (4 artículos)

MARZO 2016 (6 artículos)

FEBRERO 2016 (5 artículos)

ENERO 2016 (5 artículos)

DICIEMBRE 2015 (6 artículos)

NOVIEMBRE 2015 (5 artículos)

OCTUBRE 2015 (6 artículos)

SEPTIEMBRE 2015 (4 artículos)

AGOSTO 2015 (4 artículos)

JULIO 2015 (4 artículos)

JUNIO 2015 (5 artículos)

MAYO 2015 (5 artículos)

ABRIL 2015 (4 artículos)

MARZO 2015 (5 artículos)

FEBRERO 2015 (4 artículos)

ENERO 2015 (6 artículos)

DICIEMBRE 2014 (5 artículos)

NOVIEMBRE 2014 (4 artículos)

OCTUBRE 2014 (7 artículos)

SEPTIEMBRE 2014 (6 artículos)

AGOSTO 2014 (5 artículos)

JULIO 2014 (6 artículos)

JUNIO 2014 (5 artículos)

MAYO 2014 (6 artículos)

ABRIL 2014 (5 artículos)

MARZO 2014 (8 artículos)

FEBRERO 2014 (7 artículos)

ENERO 2014 (4 artículos)

DICIEMBRE 2013 (5 artículos)

NOVIEMBRE 2013 (5 artículos)

OCTUBRE 2013 (6 artículos)

SEPTIEMBRE 2013 (4 artículos)

AGOSTO 2013 (5 artículos)

JULIO 2013 (3 artículos)

JUNIO 2013 (4 artículos)

MAYO 2013 (6 artículos)

ABRIL 2013 (4 artículos)

MARZO 2013 (4 artículos)

FEBRERO 2013 (4 artículos)

ENERO 2013 (5 artículos)

DICIEMBRE 2012 (4 artículos)

NOVIEMBRE 2012 (5 artículos)

OCTUBRE 2012 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2012 (5 artículos)

AGOSTO 2012 (4 artículos)

JULIO 2012 (6 artículos)

JUNIO 2012 (5 artículos)

MAYO 2012 (4 artículos)

ABRIL 2012 (3 artículos)

MARZO 2012 (4 artículos)

FEBRERO 2012 (2 artículos)

ENERO 2012 (4 artículos)

DICIEMBRE 2011 (3 artículos)

NOVIEMBRE 2011 (2 artículos)

OCTUBRE 2011 (3 artículos)

SEPTIEMBRE 2011 (1 artículos)

JUNIO 2011 (1 artículos)

MAYO 2011 (1 artículos)

ABRIL 2011 (1 artículos)

MARZO 2011 (3 artículos)

FEBRERO 2011 (3 artículos)

ENERO 2011 (2 artículos)

DICIEMBRE 2010 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2010 (4 artículos)

OCTUBRE 2010 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2010 (2 artículos)

AGOSTO 2010 (4 artículos)

JULIO 2010 (4 artículos)

JUNIO 2010 (3 artículos)

MAYO 2010 (5 artículos)

ABRIL 2010 (4 artículos)

MARZO 2010 (4 artículos)

FEBRERO 2010 (4 artículos)

ENERO 2010 (3 artículos)

DICIEMBRE 2009 (4 artículos)

NOVIEMBRE 2009 (3 artículos)

OCTUBRE 2009 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2009 (3 artículos)

AGOSTO 2009 (2 artículos)

JULIO 2009 (3 artículos)

JUNIO 2009 (2 artículos)

MAYO 2009 (3 artículos)

ABRIL 2009 (2 artículos)

MARZO 2009 (2 artículos)

FEBRERO 2009 (3 artículos)

ENERO 2009 (4 artículos)

DICIEMBRE 2008 (3 artículos)

NOVIEMBRE 2008 (4 artículos)

OCTUBRE 2008 (5 artículos)

SEPTIEMBRE 2008 (6 artículos)

AGOSTO 2008 (3 artículos)

JULIO 2008 (4 artículos)

JUNIO 2008 (6 artículos)

MAYO 2008 (3 artículos)

ABRIL 2008 (4 artículos)

 
Las emisiones de CO2 siguen creciendo
La alarma sobre el calentamiento global parece tener consenso generalizado, pero no tanto los objetivos y menos las medidas que se proponen.
Pseudoderechos contra el derecho
Vivimos la era en la que se declama la defensa de los más necesitados pero simultáneamente se los afecta severamente con medidas altamente contraproducentes.
El streaming, una revolución para la industria musical
Hace diez años, en octubre de 2008, cuando Spotify sacó al mercado su plataforma, casi el 80% de los ingresos de la industria de la música grabada provenían de la venta de formatos físicos
El dilema del saber: entre la verdad y la duda
A estudiantes hay que trasmitirles un  equilibrio imprescindible en la extraordinaria aventura del conocimiento.Reza el adagio latino: ubi dubiun ibi libertas, es decir, donde hay duda hay libertad.
LA PORTADA DE NUESTROS LECTORES | Ver
Pseudoderechos contra el derecho
El español es la segunda lengua nativa más hablada en el mundo
Tenemos Brexit para rato (hasta 2021, por lo menos)
El streaming, una revolución para la industria musical
Duro golpe a la banca española por una sentencia judicial

© El Diario Exterior - Calle del General Arrando 14, Bajo Derecha, 28010, Madrid - Tel.:(34) 91 532 28 28
Aviso legal  /   Política Privacidad  /   Quiénes somos  
/   Contactar  /    RSS