Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
16 JULIO 2018 | ACTUALIZADO 08:20
EUROPA   |   ÁFRICA   |   AMÉRICA   |   ORIENTE PRÓXIMO   |   ASIA / PACÍFICO
POLÍTICA   |    ECONOMÍA   |    SOCIEDAD   |    CULTURA   |    PENSAMIENTO   |    AUTORES
JUAN CARLOS HIDALGO

10 razones para legalizar las drogas
Desactivará la bomba de tiempo en la que se ha convertido Latinoamérica, especialmente en los países andinos, Centroamérica y México
Actualizado 26 enero 2011  
Compartir:  Comparte esta noticia en Twitter  Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   46
Juan Carlos Hidalgo   
  1. La legalización pondría fin a la parte exageradamente lucrativa del negocio del narcotráfico, al traer a la superficie el mercado negro existente.
  2. La legalización reduciría dramáticamente el precio de las drogas, al acabar con los altísimos costos de producción e intermediación que implica la prohibición. Esto significa que mucha gente que posee adicción a estas sustancias no tendrá que robar o prostituirse con el fin de costear el actual precio inflado de dichas substancias.
  3. Legalizar las drogas haría que la fabricación de dichas sustancias se encuentre dentro del alcance de las regulaciones propias de un mercado legal. Bajo la prohibición, no existen controles de calidad ni venta de dosis estandarizadas.
  4. El narcotráfico ha extendido sus tentáculos en la vida política de los países. La legalización acabaría con esta nefasta alianza del narcotráfico y el poder político.
  5. Legalizar las drogas acabaría con un foco importante de corrupción, la cual aumenta en todos los niveles del gobierno debido a que una substancial parte de toda clase de autoridades han sido comprados, sobornados o extorsionados por narcotraficantes, creando un gran ambiente de desconfianza por parte de la población hacia el sector público en general.
  6. Los gobiernos dejarían de malgastar miles de millones de dólares en el combate de las drogas, recursos que serían destinados a combatir a los verdaderos criminales: los que le violan los derechos a los demás (asesinos, estafadores, violadores, ladrones).
  7. Con la legalización se acaba el pretexto del Estado de socavar nuestras libertades civiles con el fin de llevar a cabo esta guerra contra las drogas. Intervenciones telefónicas, allanamientos, registro de expedientes, censura y control de armas son actos que atentan contra nuestra libertad y autonomía como individuos.
  8. Legalizar las drogas desactivará la bomba de tiempo en la que se ha convertido Latinoamérica, especialmente en los países andinos, Centroamérica y México. Esto ha llevado a una intervención creciente por parte de Estados Unidos, país que desde hace más de una década ha venido fortaleciendo su presencia militar en la región de una manera nunca vista desde el fin de la Guerra Fría.
  9. En una sociedad en donde las drogas son legales, el número de víctimas inocentes producto del consumo y la venta de estupefacientes se vería reducido substancialmente. Gran cantidad de personas que nunca han consumido estas sustancias o que no están relacionadas con la actividad se ven perjudicadas o incluso pierden la vida debido a las “externalidades” de la guerra contra las drogas: violencia urbana, abusos policiales, confiscación de propiedades, allanamientos equivocados, entre muchos otros.
  10. La legalización conducirá a que la sociedad aprenda a convivir con las drogas, tal y como lo ha hecho con otras sustancias como el alcohol y el tabaco. El proceso de aprendizaje social es sumamente valioso para poder disminuir e internalizar los efectos negativos que se derivan del consumo y abuso de ciertas sustancias.

El Diario Exterior es un Medio Independiente editado y dirigido por Pablo Izquierdo Juárez 
 Otros artículos que te pueden interesar
Las reservas morales de la Iglesia Católica
Tibor Machan, un filósofo de la libertad
Argentina: En la década del 90 se animaron…
Alto desprestigio de los políticos peruanos
También Dilma Rousseff quiere ser senadora
AHORA EN PORTADA | Ver  
El Brexit no marcha bien por culpa del gobierno británico
Argentina: En la década del 90 se animaron…
Los insectos, en camino de ser un alimento global
Los periódicos digitales con más suscriptores de pago
Las reservas morales de la Iglesia Católica
ARCHIVO
Ver posts de otros meses

AGOSTO 2015 (1 artículos)

ABRIL 2015 (1 artículos)

FEBRERO 2015 (1 artículos)

AGOSTO 2012 (1 artículos)

ENERO 2011 (1 artículos)

OCTUBRE 2010 (1 artículos)

SEPTIEMBRE 2010 (1 artículos)

AGOSTO 2010 (4 artículos)

JULIO 2010 (2 artículos)

MAYO 2010 (4 artículos)

MARZO 2010 (1 artículos)

SEPTIEMBRE 2009 (1 artículos)

JULIO 2009 (1 artículos)

MAYO 2009 (2 artículos)

ENERO 2009 (1 artículos)

DICIEMBRE 2008 (1 artículos)

JULIO 2008 (1 artículos)

JUNIO 2008 (2 artículos)

MAYO 2008 (1 artículos)

ABRIL 2008 (1 artículos)

 AMÉRICA
La libertad no es automática: el caso Galeano
Cuba, México y Venezuela, a la cola en Libertad de Prensa
Sobre la corrupción
Entre keynesianos y marxistas
LA PORTADA DE NUESTROS LECTORES | Ver
México contra el péndulo imaginario
Sin un buen poder judicial AMLO no podrá reformar a México
Lo cortés no quita lo valiente
Las reservas morales de la Iglesia Católica
Alto desprestigio de los políticos peruanos

© El Diario Exterior - Calle del General Arrando 14, Bajo Derecha, 28010, Madrid - Tel.:(34) 91 532 28 28
Aviso legal  /   Política Privacidad  /   Quiénes somos  
/   Contactar  /    RSS