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Un hombre huyó de un hospital de República Dominicana donde había sido internado
por priapismo --una condición caracterizada por una erección prolongada y
dolorosa sin tener relación con el deseo sexual--, tras enterarse que los
doctores planeaban amputarle el pene porque podía gangrenarse, según informaron
este sábado medios locales.
Luis Rodríguez Taveras, de 45 años, fue
ingresado hace más de tres semanas en un hospital del norte de República
Dominicana a causa de este problema, que según un parte médico fue causado por
la ingesta de una gran cantidad de estimulantes sexuales. En declaraciones
ofrecidas posteriormente a periodistas locales, Rodríguez insistió en que no
había ingerido estupefacientes.
"En el hospital me dijeron que para
solucionar la situación que tenía (...) había que cortarme el pene porque se me
estaba poniendo negro, ya que ni siquiera podía orinar", relató a medios
dominicanos. "Eso me causó terror. ¿Yo sin pene? No, esa vaina no", dijo a los
médicos que le atendían, según narró en su casa de las afueras de Santiago, unos
160 kilómetros al norte de Santo Domingo.
Rodríguez Taveras dijo que
advirtió a su esposa no firmar el documento autorizando la operación "porque no
podría vivir sin mi pene". Sostuvo que la erección comenzó a ceder gradualmente
tras un tratamiento aplicado por un urólogo de otro centro médico, a quien
definió como un buen médico y una persona "muy humana".
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