En su discurso tras conocerse los sondeos a pie de urna, puesto que no hay datos oficiales, se refirió al resultado de las elecciones como una "revolución democrática cultural al servicio del pueblo boliviano". Evo Morales también sostuvo que "ahora tenemos una enorme responsabilidad con Bolivia pero también con la vida y la humanidad. Obteniendo la mayoría en la Asamblea y el Senado tenemos una enorme responsabilidad que nos obliga, me obliga, a acelerar este proceso de cambio".
Tras la promesa de acelerar los cambios añadió, acto seguido: "Los días 13 y 14 de este mes se realizará una Cumbre de Jefes de Estado para debatir sobre el socialismo para salvar a la humanidad en su conjunto". Añadió que el "triunfo en Bolivia no es solamente para los bolivianos. Quiero decirles, con respeto, que este triunfo de los bolivianos es un justo reconocimiento a los presidentes y gobiernos, a los pueblos antiimperialistas". Morales expresó su "más profundo reconocimiento a quienes se sumaron espontáneamente para fortalecer y profundizar la revolución democrático cultural en Bolivia".
A pesar de sus constantes apelaciones a la revolución y al socialismo, también dijo que "primero está Bolivia unida". Refiriéndose a sí mismo en tercera persona sotuvo: "Por eso hago una convocatoria a autoridades que no quieren trabajar con Evo Morales, a alcaldes, cívicos, empresarios que aún quedan o intelectuales que tiene dudas. A ellos: vengan a aportar a Bolivia, somos un gobierno de diálogo". Volvió a utilizar el mismo recurso acto seguido: "Tanto se comentaba en los medios de comunicación que la clase media abandonó al Presidente Evo. Falso, ahí está la clase media, ahí están los profesionales".
Su largo discurso finalizó con unas exclamaciones de claro tono nacionalistas y socialistas: "¡Patria o muerte! ¡Patria o muerte! Cambio ahora. ¡Que viva la Central Obrera boliviana!"