Durante el juicio que ha quedado visto para sentencia en la Audiencia Nacional, Jon Guevara, acusado de fabricar una bomba con el anagrama de la banda terrorista ETA y de la ilegalizada Jarrai, aseguró que es “aficionado a la pirotecnia” y que “le gusta hacer experimentos”.
Guevara fue detenido por la Guardia Civil el pasado 3 de enero en una carretera de Irún. Los agentes registraron su automóvil que estaba estacionado junto a una carretera y encontraron una tartera de plástico que contenía un artefacto explosivo y abundante material explosivo.
La Fiscalía ha pedido cuatro años de cárcel mientras que su abogado ha negado que pertenezca a la organización terrorista y que “es simplemente un chaval con grandes problemas de adicción a sustancias estupefacientes y con afición a la pirotecnia”. Explicó que días antes de su detención fue ingresado en el hospital inconsciente con un coma etílico y una intoxicación de cannabis y cocaína.
Justo en el momento de su arresto, Guevara llevaba en un bolsillo de su pantalón droga y por ello ha reconocido que, menos heroína, consume todo tipo de sustancias tóxicas “con la frecuencia del dinero de que dispongo”.
En referencia a los anagramas de ETA y Jarrai, su abogado dijo que “estaba alterado y le dio por hacer dibujitos sin comprender la ilicitud de lo que hacía”. Ese comportamiento, añadió, “evidentemente denota estupidez” pero que sus circunstancias personales lo justifican.
Pero, el fiscal ha subrayado que Jon Guevara ha participado con anterioridad en actos de violencia callejera y que “no estamos hablando de un juego infantil ni de una afición, sino de unos hechos de relativa gravedad”. Dos peritos han certificado que el artefacto incautado podría haber causado muchos daños.