"Con motivo las graves imputaciones vertidas en la Cadena Ser contra la Fundación Iberoamérica Europa y su presidente, Pablo Izquierdo fue presentada en 2007 querella contra la cadena SER y el periodista Pedro Jiménez, autor de dichas imputaciones. Dicha querella fue admitida por los Tribunales de Justicia. La Cadena SER y el periodista Pedro Jiménez, entre otros, fueron imputados por el Juzgado de Instrucción nº 14 de Madrid.
El pasado día 17 de Octubre de 2011 tuvo lugar el juicio oral y hoy se ha conocido la sentencia 383/2011 dictada por el juzgado de lo Penal nº 15 de Madrid.
La mencionada sentencia establece en su FUNDAMENTO DE DERECHO OCTAVO que la supuesta información del ahora condenado Pedro Jiménez, periodista de la Cadena SER, "carece de la diligencia necesaria que debe tener un profesional de los medios de comuniación, dado que tal actuación profesional no se sometió a los cánones de la profesionalidad informativa".
En el FUNDAMENTO DE DERECHO NOVENO la sentencia afirma que "dicha imputacion ha resultado falsa e inveraz, con manifiesto desprecio de toda confrontación con la realidad" y que "La calumnia se considera proferida con publicidad" y que "los hechos constituyen un delito continuado".
En su FUNDAMENTO DE DERECHO DUODÉCIMO establece que procede igualmente "condenar a la expresada Cadena SER, S.A., que responderá de forma solidaria con el acusado" y a la "publicación o divulgación de la sentencia condenatoria".
Finalmente, el FALLO condena a Pedro Jiménez "como autor criminalmente responsable de un delito continuado de calumnias" a la pena de 18 meses de multa a razón de una cuota diaria de 10 euros y a la indemnización a la Fundación Iberoamérica Europa y a Pablo Izquierdo de 20.000 euros a cada uno, siendo responsable civil subsidiario del pago de tales indemnizaciones la SER, S.A.
La Fundación Iberoamérica Europa expresa su satisfacción por la sentencia y quiere manifestar que, a pesar del tiempo y los perjuicios causados, muchos de ellos irreparables, la mentira y la calumnia deberían estar erradicadas de nuestra sociedad democrática y especialmente en aquellos medios de comunicación de gran difusion que tienen por ello mayor responsabilidad.