Se mantiene el intercambio de acusaciones entre las principales instituciones del país. El poder judicial acusa Yusuf Raza Gilani “de tapar la corrupción” y le ha acusado de desacato. El Primer Ministro se niega a que se reabran los casos para investigar posibles hechos de corrupción que afectan a Ali Zardari (
La Razón).
El gobierno se defiende hablando de inmunidad (
El Universal) aunque lo cierto es que el conflicto se inició en 2009 cuando el poder judicial cuestionó y decidió anular la ley de amnistía que había decretado Parvez Musharraf (
Nación).
El resultado es la inestabilidad del gobierno se ha transformado en debilidad, que sigue enfrentado con el ejército (
La Vanguardia). A pesar de haber ganado la votación en el Parlamento y definir ello como “un día histórico” para la democracia en Pakistán, su situación judicial se complica por momentos.
Si finalmente Gilani es condenado por desacato, podría pasar 6 meses en prisión y ser “descalificado” para el ejercicio de cargos públicos. En este punto,
El Nuevo Herald en este punto sirve el testimonio de periodistas como Cyril Almeida, columnista del diario Aurora para quien la causa central de este devenir de acontecimientos se debe a que
“la Corte Suprema y el gobierno están enfrentados abiertamente ahora y parece evidente que el tribunal no está dispuesto a echarse atrás”.