La actual máxima figura de la política francesa a la hora de justificar su candidatura afirmó que su gran objetivo es evitar que Francia “acabe como Grecia o como España”. Dio un gran protagonismo y una gran responsabilidad al pueblo ya que
“en cuanto haya un bloqueo a una decisión importante les daré la palabra” (
El País).
Su apelación al “pueblo” siguió en estos términos:
“necesito a los franceses no sólo a los derechas sino también a los de izquierdas” (El Periódico).
En otra parte de su intervención afirmó que es una decisión que ha venido madurando en las últimas semanas ya que no presentarse implicaría “abandonar el barco en plena tempestad” (
La Razón).
Las reformas tendrán una importancia capital en el programa y campaña de Sarkozy
“para no encontrarse en la situación de España y Grecia”. Relacionado con esta idea, acusó a Hollande de inmovilismo y frente a Le Pen, dio gran importancia al euro, al que considera instrumento clave para mantener el modelo social francés (
ABC).
La Vanguardia habla de “Candidato Sarkozy” y enfatiza que el francés se presenta a las elecciones “porque tienes cosas que decir” según sus propias palabras. Nos cuenta el lema de campaña: “la Francia fuerte” ya que para Sarkozy
“si Francia está fuerte, estará protegida” pero reconociendo que
“Francia no puede vivir separada del resto del mundo”.