En la homilía de la fiesta de la Sagrada Familia, que se celebró con una misa al aire libre en la plaza de Lima de Madrid, el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, dibujó un panorama desolador para los valores familiares cristianos, debido al divorcio, el aborto o la aceptación social de los “diversos modelos de familia” distintos al “verdadero matrimonio entre el varón y la mujer”.
En el acto organizado por el Arzobispado de Madrid y el Camino Neocatecumenal, Rouco ha asegurado que el modelo de la familia cristiana es el que responde fielmente a la voluntad de Dios y el que garantiza “el bien fundamental e insustituible” de la familia para sus propios miembros, la sociedad y la iglesia, y la esperanza para el futuro.
Advirtió que “ese otro lenguaje de los diversos modelos de familia que parece adueñarse, avasallador y sin réplica alguna de la mentalidad y de la cultura de nuestro tiempo, no responde a la verdad natural de la familia”.
Enseguida puso como ejemplo y defendido a la Sagrada Familia, formada por Jesús, María y José: el “verdadero matrimonio entre el varón y la mujer”. A su juicio, es en el seno de las familias donde "los niños que van a nacer", los discapacitados, los enfermos o los rechazados reciben un amor incondicional y donde se responde "mejor y más eficazmente a las situaciones dramáticas" del paro, la ancianidad, la soledad o los fracasos matrimoniales.
Antes de que Rouco tomara la palabra, unos trescientos obispos y prelados de distintos países europeos llamaron este domingo desde Madrid a santificar el matrimonio “frente a tantos presuntos modelos de familia”. El vicario del Papa para la diócesis de Roma, el cardenal Agostino Vallini, incidió en que “la familia es un valor público” que se debe manifestar “con claridad y decisión” para expresar “la belleza de la familia cristiana y su importancia”. Añadió que “frente a tantos presuntos modelos de familia, frente al miedo que tantos jóvenes tienen a un amor eterno, os llamo a manifestar el amor de Cristo que no nos deja nunca solos”.
En tanto, el fundador de Camino Neocatecumenal, Kiko Argüello, destacó en su saludo a los presentes que “el matrimonio es indisoluble” e incidió en que “es necesaria más evangelización” porque según dijo, “el que se separa no tiene vida eterna”.
Por su parte y en un mensaje dirigido en directo desde la plaza de San Pedro, en Roma, el Papa Benedicto XVI llamó a la sociedad a “ofrecer testimonio sereno y firme de la familia fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer”, porque es “de suma importancia para el futuro” de la humanidad. Destacó que “la familia es la mejor respuesta” porque reúne “aquellos valores que dignifican a la persona y a los pueblos”.
Según dijo, la familia es el espacio donde “se comparten las penas y las alegrías” y donde se vive “siempre ese amor de total entrega, comprensión y respeto mutuo” inspirado en la Sagrada Familia de Nazaret.