Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
27 MAYO 2017 | ACTUALIZADO 08:20
EUROPA   |   ÁFRICA   |   AMÉRICA   |   ORIENTE PRÓXIMO   |   ASIA / PACÍFICO
POLÍTICA   |    ECONOMÍA   |    SOCIEDAD   |    CULTURA   |    PENSAMIENTO   |    AUTORES
ROBERTO CACHANOSKY

Argentina: El asunto de los remedios para los jubilados
Es lamentable que un gobierno que venía a cambiar siga utilizando los mismos parámetros que usaba el kircherismo para establecer derechos.
Actualizado 10 enero 2017  
Compartir:  Comparte esta noticia en Twitter  Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   2
Roberto Cachanosky   
 Argentina: El verso de la brecha del ingreso
 Un año de Cambiemos

Un patético debate surgió durante el fin de semana cuando el titular del PAMI, Carlos Regazzoni, salió a argumentar que los remedios que se entregan 100% gratis a los jubilados no correrá para aquellos que tengan yates, autos con menos de 10 años de antigüedad y no sé cuántas cosas más, además de decidir que todos los jubilados que tengan obra social privada no tendrán derecho a recibir remedios gratis.

Por empezar no hay tal cosa como un programa de remedios gratis, alguien lo paga y ese alguien es el contribuyente. En segundo lugar, el jubilado debería tener la libertad de poder elegir si quiere que le descuenten de la jubilación un porcentaje para el PAMI. El que quiere aporta al PAMI y recibe las prestaciones de esa institución y el que no quiere se paga los remedios de su bolsillo o bien contrata una obra social privada y se maneja con ella pero sin que le descuenten de su jubilación recursos para el PAMI.

La realidad es que a la Argentina la hundió los supuestos planes “sociales” del estado porque se han transformado en una fuente de corrupción, caja para la política o bien una forma de buscar clientelismo político. Bajo el argumento del estado solidario, algo que no existe porque el estado no tiene recursos propios sino que son recursos de los contribuyentes, hoy el estado no presta el servicio básico de seguridad pero se ocupa de implementar centenares de “planes sociales” que se reparten con criterio político y nadie controla qué se hace con esa plata. Son simples cajas para comprar voluntades políticas.

En todo caso si hoy hay que implementar un programa de remedios que se le entregan sin pagar a los jubilados porque no tienen dinero suficiente para pagarlos, es porque fuimos a una política populista de jubilaciones.

Ahora, lo que más molesta de la propuesta del gobierno de no otorgarle el beneficio de remedios sin cargo a quienes tienen una obra social privada es el criterio discriminatorio con fuerte contenido populista. Esa eterna historia de discriminar entre vos sos rico no tenés derecho. Aquél otro que es pobre tiene derecho a que otro le pague los remedios, la casa, las vacaciones y lo mantenga de por vida.

Pero el pecado original de todo este problema sobre si tiene que suspenderse el programa de remedios gratis para los jubilados que tienen obra social viene del nefasto sistema jubilatorio de reparto que ha hecho de las jubilaciones un agravio a la gente que trabajó toda su vida. Matemáticamente ningún sistema de reparto funciona en el mundo porque aumentó la esperanza de vida de las personas y cada vez hay menos trabajadores en actividad por cada pasivo que hay que financiar. Encima, en Argentina la fenomenal carga tributaria sobre la nómina salarial hace que el trabajo en negro sea gigantesco o desestimule la contratación de personal. Agreguemos a esto la cantidad de gente que vive de planes sociales sin trabajar lo cual disminuye los ingresos del sistema de reparto y tenemos un combo perfecto para que los jubilados cobren una miseria.

Como los jubilados cobran una miseria, entonces empiezan a inventar estos planes de remedios gratis, cuando en rigor cada uno debería ir armando su cobertura a lo largo de la vida para cuando se retire. Pero tantos años de populismo llevan a estos parches como el de remedios gratis que cuando pretenden emparcharlos, se cometen barbaridades como decir que el que tiene obra social privada no tiene los mismos derechos frente a la ley que el que no tiene obra social privado. Hay infinidad de casos en que los hijos les pagan la obra social a sus padres jubilados para que en caso de ser necesaria una internación puedan ir a un sanatorio digno y no a los destrozados hospitales públicos.

Esta propuesta es tan disparatada que es como si a quien tiene auto le vendieran la SUBE más cara que al que no tiene auto. O si tengo un matafuegos en mi casa, entonces los bomberos se encargan de apagar solo una parte del incendio. Llevado al extremo se ve la ridiculez en que acaban estas propuestas de romper con el principio de igualdad ante la ley. Si todos los jubilados están obligados a aportar al PAMI tienen que tener el mismo derecho ante la ley por más obra social que tengan.

En definitiva, dudo que la gran estafa haya estado en jubilados que fueron a buscar medicamente gratis siendo dueños de yates, autos último modelo y cosas por el estilo. Habrá habido casos, pero con un costo marginal menor dentro del agujero negro que es el gasto público.

La parte más patética es esto de seguir dividiendo a los argentinos entre los que tienen cierto ingreso o patrimonio y los que tienen menos para otorgar derechos. Es insistir con el discurso que hace pensar que los pobres son pobres porque el otro es rico. Una forma de enfrentar a la sociedad.

Francamente pensé que con Cambiemos, al menos esta parte tan nefasta del kirchnerismo iba a desaparecer. Es lamentable que un gobierno que venía a cambiar siga utilizando los mismos parámetros que usaba el kircherismo para establecer derechos. Así, con la sociedad dividida y tratando como ciudadano de segunda a quienes logran algún éxito económico en forma lícita, no van a cambiar los valores que hay que cambiar para poner a la Argentina en una senda de crecimiento de largo plazo.

© Economía para Todos

 Otros artículos que te pueden interesar
El poder duro y el poder blando
Delito económico, la trampa en el camino
Evo Morales preocupa al sector privado boliviano
Ola progresista y corrupta en América Latina
Victoria envenenada de Pedro Sánchez
AHORA EN PORTADA | Ver  
El poder duro y el poder blando
Facebook crea más tráfico referencial que Google
Exigen a España el cese de la venta de armas a Arabia Saudí e Irak
Manuel Quirós expone en la Fundación Iberoamérica Europa
¿La ciudad del futuro?
ARCHIVO
MAYO 2017

Ola progresista y corrupta en América Latina

Argentina: El costo social por miedo al costo social

Argentina: Pizzería versus LEBACs
ABRIL 2017

Problemas a enfrentar en Argentina: cambiario y de gasto público

¿Sirve subir la tasa de interés para frenar la inflación en Argentina?

Argentina: Aprovechar el 1A para relanzar el gobierno

Argentina: Luego de la marcha el gobierno tiene la palabra

Ver posts de otros meses

MARZO 2017 (4 artículos)

FEBRERO 2017 (4 artículos)

ENERO 2017 (5 artículos)

DICIEMBRE 2016 (3 artículos)

NOVIEMBRE 2016 (4 artículos)

OCTUBRE 2016 (5 artículos)

SEPTIEMBRE 2016 (3 artículos)

AGOSTO 2016 (4 artículos)

JULIO 2016 (4 artículos)

JUNIO 2016 (4 artículos)

MAYO 2016 (4 artículos)

ABRIL 2016 (4 artículos)

MARZO 2016 (4 artículos)

FEBRERO 2016 (5 artículos)

ENERO 2016 (4 artículos)

DICIEMBRE 2015 (5 artículos)

NOVIEMBRE 2015 (4 artículos)

OCTUBRE 2015 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2015 (5 artículos)

AGOSTO 2015 (3 artículos)

JULIO 2015 (4 artículos)

JUNIO 2015 (5 artículos)

MAYO 2015 (4 artículos)

ABRIL 2015 (4 artículos)

MARZO 2015 (5 artículos)

FEBRERO 2015 (4 artículos)

ENERO 2015 (4 artículos)

DICIEMBRE 2014 (5 artículos)

NOVIEMBRE 2014 (4 artículos)

OCTUBRE 2014 (3 artículos)

SEPTIEMBRE 2014 (6 artículos)

AGOSTO 2014 (7 artículos)

JULIO 2014 (6 artículos)

JUNIO 2014 (4 artículos)

MAYO 2014 (3 artículos)

ABRIL 2014 (5 artículos)

MARZO 2014 (3 artículos)

FEBRERO 2014 (2 artículos)

ENERO 2014 (7 artículos)

DICIEMBRE 2013 (4 artículos)

NOVIEMBRE 2013 (5 artículos)

OCTUBRE 2013 (5 artículos)

SEPTIEMBRE 2013 (5 artículos)

AGOSTO 2013 (4 artículos)

JULIO 2013 (5 artículos)

JUNIO 2013 (2 artículos)

MAYO 2013 (6 artículos)

ABRIL 2013 (4 artículos)

MARZO 2013 (4 artículos)

FEBRERO 2013 (4 artículos)

ENERO 2013 (4 artículos)

DICIEMBRE 2012 (6 artículos)

NOVIEMBRE 2012 (4 artículos)

OCTUBRE 2012 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2012 (5 artículos)

AGOSTO 2012 (4 artículos)

JULIO 2012 (5 artículos)

JUNIO 2012 (4 artículos)

MAYO 2012 (4 artículos)

ABRIL 2012 (5 artículos)

MARZO 2012 (3 artículos)

FEBRERO 2012 (2 artículos)

ENERO 2012 (1 artículos)

DICIEMBRE 2011 (1 artículos)

OCTUBRE 2011 (2 artículos)

SEPTIEMBRE 2011 (1 artículos)

JUNIO 2011 (3 artículos)

MAYO 2011 (2 artículos)

FEBRERO 2011 (1 artículos)

ENERO 2011 (1 artículos)

NOVIEMBRE 2010 (1 artículos)

OCTUBRE 2010 (3 artículos)

SEPTIEMBRE 2010 (3 artículos)

AGOSTO 2010 (4 artículos)

JULIO 2010 (4 artículos)

JUNIO 2010 (4 artículos)

MAYO 2010 (4 artículos)

ABRIL 2010 (4 artículos)

MARZO 2010 (4 artículos)

FEBRERO 2010 (5 artículos)

ENERO 2010 (5 artículos)

DICIEMBRE 2009 (4 artículos)

NOVIEMBRE 2009 (3 artículos)

OCTUBRE 2009 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2009 (5 artículos)

AGOSTO 2009 (4 artículos)

JULIO 2009 (3 artículos)

JUNIO 2009 (3 artículos)

MAYO 2009 (4 artículos)

ABRIL 2009 (4 artículos)

MARZO 2009 (4 artículos)

FEBRERO 2009 (4 artículos)

ENERO 2009 (2 artículos)

DICIEMBRE 2008 (5 artículos)

NOVIEMBRE 2008 (3 artículos)

OCTUBRE 2008 (5 artículos)

SEPTIEMBRE 2008 (5 artículos)

AGOSTO 2008 (4 artículos)

JULIO 2008 (5 artículos)

JUNIO 2008 (4 artículos)

MAYO 2008 (5 artículos)

ABRIL 2008 (4 artículos)

MARZO 2008 (2 artículos)

 ARGENTINA
Argentina: El costo social por miedo al costo social
Argentina: Pizzería versus LEBACs
Problemas a enfrentar en Argentina: cambiario y de gasto público
¿Sirve subir la tasa de interés para frenar la inflación en Argentina?
LA PORTADA DE NUESTROS LECTORES | Ver
Un académico best-seller
Francia: ¿El rompeolas del populismo?
El poder duro y el poder blando
Cuando el abusador es el Gobierno
Ni izquierdas ni derechas, conservadores o progresistas

© El Diario Exterior - Calle del General Arrando 14, Bajo Derecha, 28010, Madrid - Tel.:(34) 91 532 28 28
Aviso legal  /   Quiénes somos  /   Contactar  /    RSS