De cara a las elecciones del 4 de marzo,
ABC ha hecho un extenso seguimiento de los pormenores. Nos comenta el diario de Vocento que Vladimir Putin está recuperando un lenguaje más propio de la Guerra Fría, dentro del cual, ocupa un lugar destacado el rol del ejército ruso. Siguiendo el modus operandi soviético de épocas atrás en el tiempo, Putin ha pedido a la industria militar que sea la que acelere el crecimiento económico del país, algo que en su día no compartió el Ministro de Finanzas, Alexei Kudrin lo que provocó que Medvedev lo destituyera.
Para Putin, durante la década de los 80, el ejército ruso no creció, al contrario de lo que hicieron otros países, por lo que
“tenemos que superar completamente ese retraso. Retomar un estatuto de líder en todas las tecnologías militares” (
El Nuevo Herald).
Sobre Siria e Irán dijo lo siguiente: “ante nuestros ojos surgen nuevas guerras regionales y locales. Aparecen zonas de inestabilidad, de caos dirigido…Percibimos intentos de provocar esos conflictos junto a nuestras fronteras y las de nuestros socios”. Una constante de Putin en los últimos tiempos es establecer paralelismo y sentar cátedra sobre políticas. Una de las frases que mayor repercusión mediática ha tenido es la de que “la democracia no se puede exportar a otros países” ya que “desgraciadamente existen personas que están dispuestas a todo con tal de hacer realidad sus ambiciones políticas y no raramente esas aspiraciones son alimentadas desde el exterior” (El Nacional).
Uno de los aspectos más preocupantes de los próximos comicios será la legalidad con que se hagan las votaciones, pues la sombra de fraude, tras lo ocurrido el pasado mes de diciembre, aún perdura. En este punto, el que fuera una de las grandes figuras políticas de la URSS, Mihail Gorbachov, se ofreció para hacer labores de supervisión como líder de la Liga de los Votantes (organización creada para supervisar la limpieza de los comicios) y quien se refirió en los siguientes términos a Putin:
“no creo que haya que atacarle, hizo muchas cosas útiles. Pero ya no da más de sí” (
ABC).
Hubo candidatos que trataron de postularse en estos comicios pero que finalmente fueron excluidos. Tal es el caso de Grigori Yavlinsky de Partido Liberal. Éste concedió una entrevista a
El País hace unos días, que definió el actual sistema político ruso como “autoritario” y que Putin busca “escindir a la sociedad” en la cual aún no ha cuajado una clase media.
Quien si ha dicho que se presentará a las elecciones el magnate Mijail Projorov que ha fundado un partido que él mismo define de “derecha independiente”. Es el tercer hombre más rico de Rusia (
El Mundo). Habla de crear un movimiento político a través de la creación de este partido y definió a los actuales parlamentarios rusos como “caricaturas” (
La Vanguardia). Quiere ser el candidato anti-Putin.