En primer término habló Gilani y lo hizo ante el Parlamento en un discurso que
El País califica de “dramático” puesto que instó a los diputados a elegir entre “dictadura y democracia”:
“ahora tenemos que decidir si debemos de tener democracia o dictadura en este país. Si hemos cometido errores, no significa que el Parlamento o la democracia deban pagar por ellos". Seguidamente afirmó que no rogará por un voto favorable en la moción de confianza. Por otro lado los jueces han amenazado con revocar una amnistía que en su día benefició a Zardari (acusado de corrupción).
No menos significativas son las relaciones entre el ejército y el gobierno que han empeorado de manera evidente en las últimas fechas, con el gobierno negando que hubiera pedido a Estados Unidos intervenir en caso de que se produjera
un golpe de Estado.
Gilani sigue afirmando que la democracia es la única opción posible e insiste en la falsedad de las acusaciones de que hace unos días hablaron con la embajada británica para pedir ayuda en caso de un golpe militar, nos cuenta
El Mundo, junto con un dato importante: el ejército ha ejercido el poder en Pakistán durante más de la mitad de su historia.
Mientras tanto se ha producido el regreso de Zardari procedente de Dubai donde fue a operarse en un viaje muy criticado ya que lo ha hecho en medio de la crisis; es más, hay quienes señalan que acudió a una boda (
El País). Durante su ausencia hubo quien especuló que el ejército estaba preparando un golpe de Estado y que Zardari nunca volvería (
ABC).