Varios factores hay que destacar en esta noticia. El primero que Merkel debía nombrar un candidato lo antes posible, especialmente ante las complicadas negociaciones que se avecinan con Grecia a nivel de la Unión Europea. En segundo lugar, el perfil del propio Joachim Gauck, de religión luterana y que en el pasado fue una figura destacada de la disidencia en la República Democrática Alemana.
Sobre esta faceta, en junio de 2010
El País realizó un reportaje en el cual Merkel lo definía como “unificador y reconciliador”, pese a que ahora hasta el último momento se ha opuesto a su nombramiento, si bien “ha preferido evitar un nuevo pulso político con la oposición para centrarse en la crisis de la zona euro” (
El Periódico).
Uno de los conceptos que suele emplear Gauck para explicar la caída del Muro de Berlín es el de “revolución pacífica”. Para
La Razón, Gauck tiene todos los elementos para devolver a la institución de la Presidencia alemana el prestigio que perdió con Wulff. En las votaciones, es posible que sólo el partido La Izquierda lo haga en contra (
La Vanguardia).
A la hora de explicar las razones por las que ha sido nombrado, es importante puntualizar que no era el candidato de Ángela Merkel, de ahí que cuando se hizo oficial su nombramiento enfatizó que era un gran defensor de los derechos humanos. Él dijo declararse abrumado por la responsabilidad que tendrá de ahora en adelante (
ABC).
El Mundo lo define como “Presidente 2.0” haciendo hincapié en las grandes diferencias con su antecesor:
“espero servir a todos y no sólo como figura de referencia o crítico constructivo, sino como un activo generador de debates. Espero recordar a los alemanes que viven en un país que les ofrece multitud de posibilidades de ser y de vivir, y que por ello tenemos una gran responsabilidad”. Entre sus actuaciones más recientes: defendió a Thilo Sarrazin (quien acusó a la población musulmana de no integrarse en Alemania) y defendió la guerra de Afganistán “cuando las encuestas señalaban que casi el 70% de los consultados no querían esa guerra”.