La celebración de la fiesta de Halloween era solamente un pretexto para hacer feliz a los niños y en eso se empeñaron en el Centro Hispano Rumano de Coslada.
Se trataba de crear un ambiente adecuado para que los usuarios más pequeños llenaran de “terror y pavor” las instalaciones del CEPI con sus disfraces que anunciaban que nada bueno estaba ocurriendo, eran los muertos vivientes que regresaban y creaban el pánico, por supuesto, muertos de la risa.
Instalado el miedo, los coordinadores de la actividad se encargaron de organizar a los “muertos” y servir de jurado para seleccionar el disfraz y la interpretación que más miedo infundía.
En un ambiente festivo gracias a las decoraciones típicas para esta fecha: brujas, calabazas y murciélagos colgando del techo, los niños bailaron el Thriller de Michael Jackson y desfilaron luciendo sus disfraces y explicando el porqué de los personajes elegidos. El premio al mejor disfraz, por unanimidad de votos, lo ganó una simpática niña rumana, que eligió para la ocasión disfrazarse como el personaje de la película “La matanza de Texas”.
Confección de Máscaras en Alcalá de Henares
Por otra parte, los niños del CEPI de Alcalá de Henares se plantearon diseñar, confeccionar y decorar las máscaras que servirían para “aterrorizar” a sus familias y vecinos en la noche y de paso asegurarse que serían bien servidos de caramelos como única manera de no desatar sobre ellos el “miedo”.
Participaron en esta actividad los niños que semanalmente asisten al programa de refuerzo escolar y los pequeños que reciben el curso de lengua rumana. Las risas y la competición marcaron el ambiente de la sesión.