Se perfiló una jornada vespertina repleta de actividades manuales en las cuales niños de diferentes nacionalidades tuvieron la oportunidad de plasmar artísticamente lo que para ellos significa e implica esta onomástica. Corazones, llaveros…y otras figuras decorativas fueron diseñadas por todos ellos bajo la atenta supervisión de nuestro personal laboral.
Al término de la jornada, los pequeños mostraron su alegría al ver cómo su talento potencial y su imaginación se había transformado en un objeto susceptible de regalarse a sus seres más queridos.
Desde 2006, en CIPIE venimos apostando por la celebración de este tipo de encuentros y actividades pues más allá de fechas concretas, permiten que la convivencia entre sus participantes genere en ellos los valores de la tolerancia y el respeto hacia los demás.