Así, en el debate previo a las votaciones, Romney y Gingrich monopolizaron las intervenciones. Intercambio de reproches, con la educación como tema de discordia. Para
El Mundo, en este último debate Gingrich se ha hundido y Santorum podría arañar algunos votos a Gingrich, lo que en última instancia beneficia a Romney. En lo que sí coincidieron los cuatro aspirantes es en acusarse de haberse beneficiado “con los desahucios de la crisis financiera”.
El País nos cuenta que, en varias ocasiones durante el debate, sonó con fuerza un nombre: Marco Rubio. Éste es un senador republicano que goza de apoyos entre el Tea Party y que Gingrich podría llevar como Vicepresidente. Igualmente, se disculpó ante los hispanos por su afirmación del pasado de que el castellano “es el idioma del guetto”. Así se explicó:
“son palabras sacadas de contexto. Me refería a todos los idiomas en general”. Otra hispana, Susana Martínez (gobernadora de Nuevo México) también aspira a ser vicepresidente con los republicanos (
Perfil).
Sobre el voto hispano y su importancia,
ABC ofrece el testimonio del analista Alfonso Aguilar (Latino Partnership) quien sostiene dos ideas complementarias: por un lado, tradicionalmente, es un voto de orientación demócrata, de ahí el énfasis que están poniendo los republicanos por revertir la situación; por otro lado, Gingrich es el más abierto a la inmigración. De hecho, durante el debate, Gingrich definió a Romney varias veces como el candidato “anti-inmigrante” (
El Periódico).
Según
La Tercera de Chile, tanto Romney como Gingrich están empatados a la cabeza y lo están de forma muy destacada puesto que Santorum y Paul gozan de un 7% y 6% de apoyo respectivamente. El primero de ellos, al ver que el debate se centraba más en las acusaciones personales entre los dos favoritos, pidió que el mismo se orientara a analizar los termas de relevancia (
El Comercio de Perú).
A la hora de dirigirse a la comunidad cubana residente en Florida, Mitt Romney arremetió contra la política de Obama hacia la Isla:
“el Presidente no entiende que al ayudar a Castro no ayuda a la gente de Cuba, les hace daño”. Destacadas las palabras del Vicerrector de la Universidad de Miami, Andy Gómez, para quien los políticos, en este caso los candidatos republicanos, se equivocan cuando acuden a Miami a decir cómo van tumbar a Castro, puesto que la comunidad cubana en EEUU está perfectamente asimilada, de ahí que prefiera que les hable de otras materias, especialmente economía o empleo (
La Razón).
En este punto, Gingrich vinculó inmigración-voto hispano-empleo:
”Estados Unidos está en una crisis de empleo y los hispanos han resultado especialmente afectados. Espero mostrarles cómo un trabajo conservador y la estrategia de crecimiento con impuestos más bajos, menos regulación, un dólar estable y más energía nos ayudará a reconstruir el país que queremos” (
El Universal).