Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
25 ABRIL 2017 | ACTUALIZADO 18:39
EUROPA   |   ÁFRICA   |   AMÉRICA   |   ORIENTE PRÓXIMO   |   ASIA / PACÍFICO
POLÍTICA   |    ECONOMÍA   |    SOCIEDAD   |    CULTURA   |    PENSAMIENTO   |    AUTORES
LLUIS FOIX

El burkini y la libertad
Los impulsores de la prohibición alegan que se produce en el contexto de los atentados de los últimos meses.
Actualizado 1 septiembre 2016  
Compartir:  Comparte esta noticia en Twitter  Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   0
Lluis Foix   

Los asesinatos indiscriminados perpetrados en Francia en nombre del Estado Islámico han creado más inseguridad y miedo en una población que vive en estado de excepción decretado por el Gobierno de la República. Las formas para cometer los actos criminales van desde atacar con fusiles una sala de fiestas en París, asesinar a 86 personas con un camión que barría materialmente a tranquilos ciudadanos que paseaban por la avenida de los Ingleses de Niza o el degollamiento filmado de un anciano sacerdote mientras celebraba misa en una iglesia de un barrio de Rouen.

El terrorismo de procedencia islámica se ha perpetrado con la inmolación de individuos, con ataques personales con cuchillos en el transporte público, con bombas que envuelven el cuerpo de niños de entre 12 y 15 años y todas las variedades que ofrece la tecnología moderna. Muchos países europeos hemos sufrido los zarpazos del terror que se incuba en una sociedad cada vez más heterogénea, multiétnica, que profesa distintos credos y que puede llegar a golpearnos de forma masiva, como ocurrió en Estados Unidos el 11 de septiembre del 2001 o en Madrid en marzo del 2004.

La tentación de culpar a un colectivo como el musulmán de estar detrás de estas monstruosidades es inevitable. Pero es injusta. Ni todos los musulmanes son terroristas ni todos los que formamos parte de la civilización cristiana somos pacíficos.

La reciprocidad es un argumento utilizado en el sentido de que si ­expulsan a cristianos de Marruecos o de cualquier otro país musulmán, lo mismo se puede hacer desde ­Europa. Es la tesis que sostiene el candidato Donald Trump y la que utilizan los partidos xenófobos en Francia, Alemania, Dinamarca, Finlandia, Noruega, Holanda, Polonia, Hungría

El problema existe y es mejor abordarlo desde la racionalidad y el derecho, desde el respeto que merece cualquier persona. En este contexto se ha producido en Francia un debate que ha adquirido esta vez una inesperada escenificación. Es la utilización del burkini en las playas de unas quince ciudades de la costa mediterránea. Se trata de prendas en las que una mujer musulmana se baña vestida. La imagen de tres policías franceses obligando a una señora a quitarse ropas en una playa de Niza se contradice con la laicidad de un país que está en las antípodas de dotarse de agentes de la moralidad pública como si fuera en el Teherán de la revolución o en la Arabia Saudí de siempre.

Los impulsores de la prohibición alegan que se produce en el contexto de los atentados de los últimos meses, de una provocación del fundamentalismo islámico, de la separación voluntaria de la comunidad nacional francesa o del papel de las mujeres en la sociedad de hoy.

La cuestión ha llegado al Consejo de Estado, que se ha pronunciado en contra de prohibir el burkini entendiendo que los riesgos de conflictos de orden público invocados por la municipalidad de Villeneuve-Loubet no se avienen a los hechos. El alto tribunal afirma que la prohibición del burkini es un atentado grave y manifiestamente ilegal contra las libertades fundamentales que se concretan en la libertad de ir y venir, la libertad de conciencia y la libertad personal.

El diario Le Monde editorializaba sobre los principios de la laicidad. Se puede desaprobar el burkini o el velo y denunciar los ataques a la dignidad de las mujeres que pueden estar obligadas a comportarse forzadas por sus maridos o por el imán de turno. Pero la prohibición no es la solución mágica, siempre y cuando el orden público y la seguridad de los otros no esté ame­nazada. Es bien sabido que la libertad re­ligiosa, desde el punto de vista de la lai­cidad, está al mismo nivel que la libertad de expresión, el derecho a la presunción de inocencia o al derecho de asociación.

Claro que hay que combatir el terrorismo. Pero no es en las playas de la Costa Azul, haciendo desvestir a una señora que se cubre todo el cuerpo, como se va a conseguir combatir esta amenaza real que nos incumbe a todos. El general De Gaulle podía decir que “la República es laica pero Francia es cristiana”, es decir, que la república organiza la vida en su dimensión temporal y las religiones que quieran practicar los franceses le dan el sentido que consideren más conveniente.

El conflicto no está cerrado. Pero las ciudades que ­siguen prohibiendo el burkini tendrán que acatar el pronunciamiento del Consejo de Estado. El debate sobre el lugar del islam en las sociedades europeas es legítimo, también en estos momentos tan difíciles. Aunque sea muy compli­cado es necesario abordarlo con racionalidad, sere­nidad y honestidad. La Constitución norteamericana protege la libertad religiosa de todos los ciudadanos y también evita, en lo posible, identificar alguna de sus propias instituciones con una tradición religiosa particular.

© FoixBlog
 Otros artículos que te pueden interesar
Brasil: La corrupción "más grande del mundo"
Problemas a enfrentar en Argentina: cambiario y de gasto público
Egipto: los cristianos denuncian el odio que se estimula en su contra en escuelas y mezquitas
¿Se viene la Tercera Guerra Mundial?
¿Revertir el Brexit?
AHORA EN PORTADA | Ver  
Brasil: La corrupción "más grande del mundo"
Coyuntura Económica: cobrando impulso pero con riesgos
Kibera, el escaparate de la pobreza en Kenia
¿Impulsará la digitalización la edición de libros en España?
La verdad, aliada del debate civilizado
ARCHIVO
ABRIL 2017

La fragilidad de Theresa May

Confusión y lenguaje bélico

Equilibrio de miedos

Persecución de cristianos

Europa, garantía de libertades

El objetivo es derrocar a Assad

Gasear con armas químicas

Europa, entre Putin y Trump
MARZO 2017

La perversión de los terroristas suicidas

Impactos masivos de las mentiras

Europa, la historia de un gran éxito

La política no es un juego

Preparar el día después

El mundo de las urgencias

Europa ha perdido la memoria

Políticos y cultura

Ver posts de otros meses

FEBRERO 2017 (9 artículos)

ENERO 2017 (10 artículos)

DICIEMBRE 2016 (7 artículos)

NOVIEMBRE 2016 (7 artículos)

OCTUBRE 2016 (6 artículos)

SEPTIEMBRE 2016 (6 artículos)

AGOSTO 2016 (5 artículos)

JULIO 2016 (9 artículos)

JUNIO 2016 (5 artículos)

MAYO 2016 (5 artículos)

ABRIL 2016 (1 artículos)

MARZO 2016 (2 artículos)

FEBRERO 2016 (1 artículos)

ENERO 2016 (7 artículos)

DICIEMBRE 2015 (6 artículos)

NOVIEMBRE 2015 (6 artículos)

OCTUBRE 2015 (8 artículos)

SEPTIEMBRE 2015 (12 artículos)

AGOSTO 2015 (5 artículos)

JULIO 2015 (11 artículos)

JUNIO 2015 (11 artículos)

MAYO 2015 (10 artículos)

ABRIL 2015 (9 artículos)

MARZO 2015 (8 artículos)

FEBRERO 2015 (7 artículos)

ENERO 2015 (9 artículos)

DICIEMBRE 2014 (6 artículos)

NOVIEMBRE 2014 (3 artículos)

OCTUBRE 2014 (7 artículos)

SEPTIEMBRE 2014 (7 artículos)

AGOSTO 2014 (5 artículos)

JULIO 2014 (1 artículos)

JUNIO 2014 (2 artículos)

MAYO 2014 (2 artículos)

ABRIL 2014 (1 artículos)

MARZO 2014 (3 artículos)

FEBRERO 2014 (3 artículos)

ENERO 2014 (3 artículos)

 FRANCIA
Francia: Presidencia a lo De Gaulle
Así ha votado Francia
Elecciones en Francia: la fragilidad de la Quinta República
"En la cabeza de Marine Le Pen", de Michel Eltchaninoff
LA PORTADA DE NUESTROS LECTORES | Ver
Egipto: los cristianos denuncian el odio que se estimula en su contra en escuelas y mezquitas
Brasil: La corrupción "más grande del mundo"
¿Caerá Nicolás Maduro?
¿Guerra con Corea del Norte?
Elecciones en Francia: la fragilidad de la Quinta República

© El Diario Exterior - Calle del General Arrando 14, Bajo Derecha, 28010, Madrid - Tel.:(34) 91 532 28 28
Aviso legal  /   Quiénes somos  /   Contactar  /    RSS