El periodista de la cadena SER, Pedro Jiménez, no ha sido condenado por un delito continuado de calumnias contra la Fundación Iberoamérica Europa y su presidente, por "negarse a revelar sus fuentes" como asegura la SER en información donde , además, insisten en la calumnias por las que han sido condenados.
Tal argumento no se encuentra en los fundamentos de derecho de la Sentencia. Por el contrario, en ningun caso se pone en duda el secreto profesional y el derecho a la información de los ciudadanos. El periodista de la cadena SER ha sido condenado porque: "la información relativa a tal supuesta falsificación de facturas y a la existencia de la amenaza a los trabajadores carece de la diligencia necesaria que debe tener un profesional de los medios de comunicación, dado que tal actuación profesional no se sometió a los cánones de la profesionalidad informativa". (pag 23 de la Sentencia).
En la sentencia puede leerse que el periodista Pedro Jiménez nunca quiso comprobar la veracidad de las imputaciones que realizaba. Despreció la información veraz sobre los hechos que la UE se comprometió a enviarle. Despreció y ocultó la información veraz que le fue proporcionada por la Fundación, despreció la posibilidad cierta que le fue ofrecida por los servicios técnicos de la fundación para comprobar la falsedad de sus graves imputaciones.
Entre otras calumnias, la cadena SER publicó que la Fundación había falsificado facturas y las habiá remitido a la UE para justificar fondos y que esto fue ordenado por su presidente bajo amenazas. El sr. Pedro Jiménez y la cadena SER aseguraban tener las pruebas de ese delito y las facturas originales y las manipuladas, que incluso llegaron a publicar. En la instrucción y en el juicio quedó fehacientemente desmostrado que: La fundación nunca tuvo en su poder esas facturas originales y tampoco el periodista, que siempre estuvieron y están en el Salvador; que se aportó para demostrarlo copia compulsada por la embajada de España de todas las facturas del proyecto que son propiedad de la contraparte ADIC; que nunca pudieron ser manipuladas ; que en ningún caso se envian facturas a la UE para justificar los fondos y que no había ninguna razón para manipularlas.
El Periodista aseguró que la Fundación estaba siendo investigada por la Intervención General del Estado por presuntas irregularidades. En el juicio quedó probada la falsedad de tal imputación. Eran, además, hechos ajenos al procedimiento. Nunca se ha producido tal cosa: La IGE tiene la obligación de realizar controles financieros sobre la aplicación de fondos públicos. Los realizados a la Fundación son absolutamente normales, habituales a todas las fundaciones y nunca se ha derivado por ellos ninguna actuación contra la fundación. Todo lo contrario, los resultados de dichos controles son extraordinariamente positivos para la Fundación. La sentencia afirma tambien que la propia OLAF (oficina antifraude de la UE) manifestó al periodista Pedro Jiménez que:"en respeto a la confidencialidad de las personas investigadas y al principio de presunción de inocencia, no procede realizar comentario alguno, posición esta plenamente lógica y racional, y de la que no es lógico extrapolar las consecuencias sobre las supuestas falsedades que las noticias difundidas afirmaban".
Por todo ello, La sentencia establece que "dicha imputacion ha resultado falsa e inveraz, con manifiesto desprecio de toda confrontación con la realidad".
Pese a todo la Cadena SER vuelve a insistir en las calumnias por las que ha sido condenado el periodista Pedro Jimenez con absoluto desprecio por la verdad y sin importarle las consecuecias que sus imputaciones falsas tienen. Es por ello que en este comunicado procedemos a la publicación integra de la sentencia para quien quiera conocer la verdad.
Debemos, además, manifestar lo siguiente con absoluta rotundidad:
La cadena SER lleva años difundiendo falsedades, calumnias e informaciones no veraces contra la Fundación Iberoamérica Europa que nos han perjudicado gravemente.
Solo ellos conocen los oscuros intereses que les mueven y no son los del derecho a una información veraz que los ciudadanos tienen y consagra la Constitución.
La Fundación lleva 30 años haciendo proyectos, todos los fondos han sido transferidos y aplicados a los fines previstos y han sido ejecutados con exito y hasta reconocimiento, por los miles de beneficiarios, las entidades financiadoras y también por los organismos que han controlado eventualmente la aplicación de los recursos.
Jamás se ha derivado ninguna actuación de responsabilidades penales contra la Fundación, ni por la Intervención General del Estado ni por la oficina antifraude de la la UE, lo que hubiera sido lógico de ser ciertas las gravisimas imputaciones de la SER contra la fundación y su presidente.
Sencillamente sus imputaciones son falsas como esta sentencia establece.