Detenidos e imputados fingían ser padres e hijos, mediante partidas de nacimiento y otros documentos falsos, para obtener el permiso de residencia, informó el Ministerio de Interior
a través de un comunicado.
Los ficticios descendientes pagaban entre 2.000 y 3.000€ por encontrar un progenitor de nacionalidad española y regularizar así su situación en nuestro país como familiares de comunitario. Destaca que entre los detenidos se encuentra un abogado en ejercicio y trabajador en una ONG. También una de las mujeres investigadas “reagrupó” a sus supuestos 21 hijos, todos ellos nacidos en el plazo de tres años.
Inicio de las investigaciones en diciembre de 2011
Fue en dicho mes cuando se produjo la detención de uno de los supuestos progenitores, abogado en ejercicio y trabajador en una ONG de ayuda al toxicómano en Zaragoza, que había conseguido “reagrupar” a cinco ciudadanos extranjeros como sus supuestos hijos. Dos de las extranjeras en situación irregular, a las que había cobrado 2.400 euros, portaban en el momento de la detención su partida de nacimiento original, que nada tenía que ver con la que habían entregado en la Administración para regularizar su situación en nuestro país.
A partir de estos arrestos, se intensificaron las indagaciones sobre 17 redes que operaban con el mismo modus operandi consistente en que los autores de estos hechos ilícitos presentaban las diferentes solicitudes de reagrupación ante las Oficinas de Extranjeros correspondientes, donde aportaban documentación falsa en la que se hacían pasar por padres o madres de los solicitantes.
Situaciones familiares ajenas a toda lógica
Con toda la documentación obtenida en el transcurso de la operación, los investigadores profundizaron en las diferentes redes, que actuaban en las provincias de Madrid, Toledo, Guadalajara y Logroño, descubriendo numerosos casos de regularización que por sus características eran inviables y sí “sorprendentes”. Por ejemplo, en una ocasión, una mujer consiguió reagrupar a 21 supuestos hijos, nacidos todos en un plazo no superior a cinco años.
Otra de las reagrupaciones llamativas era la de un ciudadano nacido en Guinea ecuatorial, nacionalizado español, que sin haber abandonado desde hacía 30 años España, presentó distintas partidas de nacimiento para supuestos descendientes suyos, nacidos entre 1990 y 1991 en su país de origen.