Se mantiene la acusación: detrás de los disturbios están los seguidores de Mubarak. Como consecuencia de esta sucesión de hechos, manifestaciones de protesta en la Plaza Tahrir y frente al Ministerio del Interior. La reacción de la policía fue contundente, no así en el estadio, ya que empleó gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes (
ABC).
En efecto, los manifestantes sitiaron el Ministerio del Interior y uno de los testigos explicó que la policía estaba disparando con munición real (
El Universal). El Subsecretario de Sanidad, Hisham Sisha, informó que casi 300 personas fueron atendidas en dependencias hospitalarias (
La Tercera).
El País ofrece datos muy concretos: tras lo ocurrido en el estadio, se desató el caos que deja como resultado tres muertos. Todo ello obligó a intervenir al Primer Ministro, Ganzuri, que dijo estar dispuesto a rendir cuentas “ante cualquier institución”. De igual modo intervino Tantaui sosteniendo que los culpables serán perseguidos, pero como apostilla el diario de PRISA “las promesas de uno y de otro no inspiran confianza”.
De Ganzuri y su punto de vista podemos conocer más cosas a través de
La Vanguardia:
“sé que soy responsable políticamente”. La oposición, por su parte, cree que los militares están incitando al caos para así poder mantenerse en el poder (
Clarín) pero Ganzuri atribuye los hechos a un complot para desestabilizar Egitpo (
La Nación).
El Mundo informa de los manifestaciones acaecidas y del saldo: 3 muertos y un millar de heridos, viviendo El Cairo una complicada jornada marcada por los enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y manifestantes.
Óscar Elizando, argentino que trabajaba para el staff técnico de Al Ahly fue una de las personas que vivió en directo los acontecimientos de ahí que su testimonio fuera de vital importancia para los medios de comunicación. Explicó que vio a un niño morir asfixiado y que el fútbol está cambiando en Egipto, en lo que al comportamiento de los aficionados se refiere, tras la caída de Mubarak:
“los jóvenes quieren que la Junta Militar se vaya. Fútbol y política se han mezclado, por desgracia” (
La Razón).