Daniel Ortega está en campaña y ante sus compatriotas insiste en que Nicaragua es el país más seguro de Centroamérica. Sin embargo, desde el diario costarricense
La Nación, esta tesis queda en entredicho pues nos informa que la delincuencia en Nicaragua ha crecido, pues en los últimos 10 años los delitos contra las personas se triplicaron.
Además el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas señaló que la policía falsea las cifras reales para así dar lugar a conclusiones del gusto de Ortega.
En cuanto al fenómeno electoral en sí,
El Universal nos habla de la llegada de observadores de la OEA y de la UE, todos ellos acreditados por la Comisión Electoral “tardíamente” por el Tribunal electoral, asimismo, también velarán por la seguridad 1200 policías voluntarios.
A comienzos de septiembre Daniel Ortega invitó a José Miguel Insulza a que tomara parte en el proceso de acompañamiento de las elecciones, en un momento en el que el sandinista defendía a regímenes como el iraní y el de Gadaffi. Sobre éste último señalaba que
“a barbarie de la OTAN en el Magreb nos indica que si queremos preservar la paz, no hay más camino que aquella proclama de nuestro general Sandino, el Supremo Sueño de Bolívar: Tenemos que unirnos para ser fuertes” (
El Nuevo Diario).
En las últimas se están multiplicando las apariciones de Ortega y Murillo en los medios de comunicación, pese a que
las encuestas le dan como gran favorito, con Fabio Gadea a gran distancia. Las
papeletas para los comicios ya se han empezado a distribuir.