Según Enrique Iglesias, que participó en el Foro Nueva Economía, desde que se depusiera al ex presidente el pasado 28 de junio, todos los países iberoamericanos "han reconocido al Gobierno de Zelaya como el representativo de la soberanía hondureña". Por tanto, añadió, sólo se aceptará "que esté él o alguien que lo represente". En el caso de que el Gobierno que preside Roberto Micheletti decidiera enviar a Estoril a un representante, Iglesias consideró que éste "no sería aceptado" por los jefes de Estado y de Gobierno de los países iberoamericanos, según informa Europa Press.
Por otra parte, confió en que el dictador cubano Raúl Castro asista en esta ocasión a la cumbre del 30 de noviembre y 1 de diciembre. Según él, sería "importante que participara por primera vez" a este evento desde que llegó al poder debido a la enfermedad de su hermano Fidel Castro en julio de 2006. Iglesias destacó que, en una visita reciente que hizo a Cuba, en la isla hay "una conciencia clara de la necesidad de hacer cambios importantes con sus ritmos y con sus maneras de hacer las cosas". Sin embargo, el secretario no se refería a modificaciones en el sistema político o una apertura a la democracia. A lo que se refería era al sector agrícola que, según él, está "en gran transformación".
Sin opinión sobre los derechos humanos en Cuba
Mientras que mostró un gran interés por la agricultura cubana, Iglesias evitó en todo momento valorar la situación de los derechos humanos bajo el régimen de los hermanos Castro. Tampoco quiso expresar su opinión sobre las posibilidades de que la dictadura comunista haga algún gesto que ayude al Gobierno de Rodríguez Zapatero a eliminar la postura común europea fijada en 1996 y que exige cambios democratizadores y en materia derechos fundamentales en Cuba.
Para el secretario general iberoamericano "lo importante es que hay una política concertada en la Unión Europea donde España tiene una voz significativa y una experiencia importante que poner sobre la mesa". "Yo espero que se mire todo esto en un sentido dinámico y se abran puertas para la comunicación. Sería muy bueno que el diálogo continúe por las dos partes haciendo esfuerzos para que eso se normalice", remachó.
Por otra parte, preguntado durante el desayuno por las declaraciones beligerantes del presidente venezolano, Hugo Chávez, hacia Colombia por el acuerdo militar con Estados Unidos, Iglesias trató de restarle importancia, subrayando que, en su opinión, es más "un problema verbal y no una amenaza real" de una guerra en la región. Por ello, expresó su esperanza en que todo quede en "una anécdota" dada la "relación de hermandad" existente entre ambos países, y defendió la necesidad de "información y diálogo" para superar esta situación. En este sentido, añadió, "la cumbre puede ser una oportunidad para conversar" y solucionar el problema.
En otro orden de cosas, Iglesias alabó al presidente mexicano, Felipe Calderón, por la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado que ha emprendido en su país. "Es muy valiente", manifestó, reconociendo que lo que está haciendo "tiene riesgos" y por eso "merece respeto". Asimismo, destacó la "extraordinaria vitalidad" actual de Brasil bajo el "liderazgo" del presidente, Luis Inazio Lula da Silva, y se felicitó de la concesión de los Juegos Olímpicos de 2016 a Rio de Janeiro por las "inversiones importantes" que ello supondrá y que, según él, además de "derramarse" en la sociedad brasileña también beneficiarán a los países vecinos y de la región.