Ante la llegada de los inspectores de la OIEA, Irán ha procedido a reforzar sus defensas militares en un momento en el cual, el régimen atraviesa por una profunda crisis de legitimidad (
El País).
En efecto, en breve tendrán lugar elecciones legislativas y la reacción del gobierno se ha basado en arremeter contra la comunicación en Internet, de tal manera que, como nos cuenta
ABC, bloqueando las cuentas de Google, yahoo y hotmail, todo ello compatible con una “amplia maniobra para reforzar la defensa anti-áerea” y de ampliar las medidas aplicadas a Francia y Reino Unido (suspensión de la venta de crudo) a la UE. El Ministro del Petróleo, Rostan Qasemi, ha amenazado al los países europeos si no firman contratos a largo plazo y con el pago garantizado (
La Razón).
Con el desarrollo de estas maniobras militares, la tensión de Irán con Israel se mantiene intacta y las Fuerzas de Tierra de los Guardianes de la Revolución sostienen que la única finalidad es “probar la capacidad para repeler una posible agresión de enemigos ajenos a la región” (
La Vanguardia).
De la misma manera, de cara a la fiabilidad de Irán como socio de la comunidad internacional, no ayuda el hecho de que dos barcos (iraníes) hayan estado en Siria, lo que según el ministro de exteriores iraní, Ramin Menmanparast
“es parte de los derechos del país y no debería crear preocupaciones especiales. La Fuerza Armada de la República Islámica iraní coopera con distintos países en la formación de sus fuerzas y en temas de defensa” (
El Universal).
El Periódico nos cuenta que entre ambos países se realizó un convenio el pasado año.