En el mismo, el aumento de los impuestos a la banca será una de las piezas clave. El País nos cuenta que el candidato socialista vive un cierto momento de euforia debido a que las encuestas le otorgan un 31% de intención de voto. Apuesta por las reformas y para ello
“pediremos un esfuerzo a los que más tienen. La inmensa mayoría de los franceses no tendrá que contribuir”.
En cuanto a su listado de prioridades: educación, juventud, justicia, entre otras (
El País). Así, sostiene que hay tres grandes principios para cambiar Francia: voluntad para cambiar, justicia en las propuestas y claridad en el método y calendario (
La Tercera).
Hollande es el gran favorito en las encuestas, recalca
La Vanguardia, y el tema de la reforma fiscal se ha convertido en la parte central de su discurso, sin olvidar otra parte de sus promesas más concretas, como la creación de 60.000 en materia de educación y 150.000 para buscar la inserción de los jóvenes. Días atrás había afirmado que
“mi verdadero adversario es el mundo de las finanzas. No presentará nunca su candidatura y sin embargo nos gobierna” (
El Mundo).
El Periódico prioriza en su titular que (Hollande) subirá los impuestos a los bancos y que las clases medias “serán protegidas”. Él se muestra convencido de que puede llevar a la práctica todo lo que está explicando estos días ya que
“no puedo prometer más que lo que soy capaz de hacer, ni más ni menos”.
Su rival a batir en las presidenciales será Nicolás Sarkozy quien no atraviesa un momento político bueno, entre otras razones por el conflicto que mantiene con Turquía. En efecto, siguen los ecos de la ley aprobada por senado galo y por ejemplo, en Turquía se ha creado una web con la finalidad de abofetear a Sarkozy, con dos posibles resultados: la enhorabuena (para quien lo abofetean con fuerza) y “lo sentimos” para quienes golpean flojo (
ABC).