En una rueda de prensa celebrada en la isla de Gran Canaria, el cónsul de Marruecos, Abderrahman Leibek, ha asegurado que Aminetu Haidar puede tener un nuevo pasaporte marroquí “en media hora” siempre y cuando pida perdón a su rey, Mohamed VI, y reconozca que su nacionalidad es marroquí.
Leibek aseguró: “Tiene que pedir perdón al rey si quiere tener un nuevo pasaporte. Si lo hace no hay problema en dárselo en media hora”. En todo caso, agregó, tendría que ir ella a buscarlo al consulado marroquí en la isla de Gran Canaria. El diplomático dijo que no cree en la “la huelga de hambre” y subrayó que el Sáhara Occidental “ya es marroquí y nadie podrá torcer el brazo de Marruecos en cuanto a su marroquinidad”.
Peligra su vida
Mientras, Aminetu Haidar, la activista saharahui defensora de los derechos humanos, cumple este miércoles su décimo séptimo día en huelga de hambre. La plataforma de apoyo, en voz de Carmelo Ramírez, aseguró que está “muy mal” y que su estado de salud “preocupa más que nunca por su deterioro creciente”.
Ramírez ha declarado que la situación de Haidar es preocupante ante el “peligro evidente” que corre su vida. Por ello, pidió que se acelere la solución para que ella pueda regresar a El Aaiún de donde fue expulsada por Marruecos. Una posible respuesta, dijo, puede presentarse tras la reunión que en Madrid van a sostener representantes españoles y marroquíes.
Críticas y desinformación
En tanto, el embajador marroquí ante la Unión Europea (UE), Menouar Alem, afirma en una carta dirigida a las autoridades comunitarias que Haidar es “la única responsable” de la situación en la que se encuentra porque “se ha colocado conscientemente en ella al “negarse a someterse a los requisitos legales de entrada en el territorio nacional”.
Los requisitos, recuerda el diplomático, son “aplicables tanto a los ciudadanos marroquíes como a los residentes extranjeros”. Aseguró que a Haidar “se le rogó que regresase a su lugar de embarque (las islas Canarias), sin que fuese objeto de ningún perjuicio físico o moral, bajo la supervisión del procurador general del rey y en presencia de miembros de su propia familia que han sido testigos del trato respetuoso de que ha sido objeto”.
El embajador pide a la UE que demuestre “responsabilidad, discernimiento y perspectiva crítica” frente a la campaña de “desinformación y críticas” contra su país.