Hablando se entiende la gente es el nombre que los organizadores han querido dar a este espacio de encuentro y aprendizaje y que con buen acierto han emprendido con la convicción de que el conocimiento de la lengua castellana y el contacto con la gente española, sus costumbres, cultura, etc. son imprescindible para que los nuevos madrileños entiendan, en este caso, Madrid como su nuevo hogar.
La idea nació en los cursos de español que el centro ofrece a personas interesadas en aprender la lengua. El esfuerzo por dominar una lengua extranjera es una tarea difícil, larga y necesaria y los estudiantes del CEPI lo están consiguiendo, sin embargo, los profesores encargados de la formación advirtieron que si el esfuerzo académico se combinaba con el encuentro en vivo de los estudiantes con gente española el aprendizaje sería más abarcador, de esa manera se consolidaría el conocimiento del idioma, de la cultura y de la idiosincrasia española por parte de los estudiantes.
Si bien el conocimiento de la lengua es un valioso vehículo para conseguir trabajar y prosperar, no hay que perder de vista que el fin, la meta, debe ser la integración del inmigrante en la sociedad de acogida. Actividades como esta evitan que los inmigrantes estén en la sociedad española pero no integrada.
La dinámica de la actividad consiste en reunir gente rumana o de otras nacionalidades y española en una misma sala, conformando cuatro grupos con un tema de conversación predefinido por el monitor de la actividad y haciendo rotar cada 15 minutos a los estudiantes extranjeros por cada grupo de intercambio.
Ahora solo queda monitorear esta iniciativa para hacerla crecer, para que sirva de entretenimiento, aprendizaje y conocimiento mutuo, para así ir creando una plataforma de encuentro con vista a nuevas actividades.