Erdogan no ha reparado a la hora de emplear calificativos con lo que referirse a la ley francesa, señalando que “pisotea los valores europeos”. Un día antes de su aprobación, el gobierno de Ankara avisó de que tenía preparadas sanciones más duras (
El País).
Igualmente, Erdogan habló de racismo cuando analizó la ley francesa, de la que también dijo que era discriminatoria, avisando de que van a pensar de forma minuciosa su plan de acción ya que “Turquía se encuentra aún en un periodo de paciencia”. Las sanciones irán “etapa por etapa” (
Prensa Libre).
Es más, Erdogan sostiene que Sarkozy con esta ley trata de lograr votos. El francés dispone de 15 días para promulgar la ley y Erdogan espera que en ese plazo de tiempo “repare su error” (
El Periódico).
Para Erdogan, que es con más fuerza se ha manifestado, los parlamentos no pueden escribir la historia. En Francia hay medio millón de ciudadanos que tienen origen armenio (
La Tercera).
La prensa turca ha aunado fuerzas con el gobierno y se muestra partidaria del fin de las relaciones con Francia (
ABC). Desde Francia, Alain Juppe ha hecho un llamamiento a la calma y uno de los líderes de la oposición a Sarkozy como es Bayrou se mostró en contra de la citada la ley puesto que bajo su punto de vista la negación del genocidio no se puede fijar por ley, aunque Erdogan dijo días antes que no volvería a Francia si la ley era aprobada (
El Mundo) y varios hackers turcos amenazaron a Francia (
La Vanguardia).
En apoyo de Francia ha salido Armenia país para el que el modo de operar de Francia supone una defensa de los valores humanos y su ministro de Exteriores, Edward Nabaldian afirmó que
“el día en que se aprobó la ley se escribirá con mayúsculas de oro no sólo en los nombres de historia de la amistad franco-armenia, sino también en la crónica de la protección de los derechos humanos en el mundo” (
La Vanguardia).