El mundial de fútbol de Sudáfrica pone de relieve los sucesos dolorosos del apartheid y la discriminación ocurrida durante tantos años en una sociedad compleja, dividida, con numerosos problemas internos, pero con un gran potencial. En el campo académico de la “resolución de conflictos” que floreció tras el final de la guerra fría, cuando empezaron a estallar conflictos locales en todo el mundo, el ejemplo a seguir para alcanzar la paz por medios políticos era la “revolución negociada” de Sudáfrica. Sin embargo, con frecuencia los analistas dejan a un lado el factor humano y se limitan a ofrecer datos, tendencias y cifras. Este libro pretende, precisamente, mostrar el aspecto humano, el perfil de los personajes que protagonizaron una lección de inteligencia y capacidad de resolución de conflictos, con un aspecto moral esencial: la capacidad de perdonar. Uno de los ejes del cambio fue el acontecimiento deportivo, en este caso, el rugby. El deporte es un poderoso instrumento de movilización de masas y agudiza las percepciones políticas. En acontecimientos como los Juegos Olímpicos, torneos nacionales o el Mundial de Fútbol, el deporte tiene el poder de transformar el mundo, de inspirar, unir a la gente como pocas otras cosas. Y en el caso de Sudáfrica, como muestra el libro, tiene más capacidad que los gobiernos de derribar las barreras raciales.
En 1985, cuando Nelson Mandela llevaba veintitrés años en prisión, se propuso conquistar a sus enemigos, los más fervientes defensores del apartheid. Así obtuvo su libertad y consiguió convertirse en presidente. Pero la inestabilidad de un país dividido por cincuenta años de odio racial cristalizó en la amenaza de una guerra civil. Mandela comprendió que tenía que conseguir la unión de blancos y negros de forma espontánea y emocional, y vio con claridad que el deporte era una estrategia extraordinaria para lograrlo.
“El factor humano” narra la capacidad innata de Mandela para seducir al oponente y su tenaz deliberación de utilizar el mundial de rugby de 1995 para sellar la paz y cambiar el curso de la Historia. La final de aquel mundial culminó con la victoria sudafricana en el último minuto, y fundió en un abrazo a negros y blancos en el ejemplo más inspirador que ha visto la humanidad.
El autor, John Carlin, ha sido corresponsal en Sudáfrica y ofrece un apasionante relato en la voz de un grupo de personajes que vivieron esta gran historia y que fue llevada al cine en “Invictus” bajo la dirección de Clint Eastwood, y la interpretación de Morgan Freeman y Matt Damon. Creo que ambos, película y libro, son un buen manual para quienes se dedican al análisis de conflictos y colaboran con sus informes en la toma de decisiones sociales y políticas.