Carves Jean es el juez. En su informe sostiene que Duvalier debe ser juzgado por desvío de fondos públicos pero no por crímenes de lesa humanidad, lo que provocado la reacción en contra de organizaciones de Derechos Humanos.
ABC ofrece el testimonio de Antonal Mortime (Plataforma de las Organizaciones Haitianas de Defensa de Derechos Humanos) para quien supone una “bofetada para la justicia de Haití” y añade que el juez no cumplió con su deber de escuchar a las víctimas.
El juez acusa a Duvalier de haberse apropiado entre 300-800 millones de dólares durante sus años en el poder (1971-1986), leemos en
El Mundo.
Amnistía Internacional es una de las organizaciones que más ha investigado los crímenes, torturas y violaciones de derechos humanos cometidos por Duvalier, pese a lo cual, todo ello sigue “envuelto en un velo de total impunidad” y la continuos cambios en el puesto de fiscal, ha provocado que “la investigación se haya estancado deliberadamente”.
Mientras tanto Duvalier, que llevaba 25 años en el exilio, hablaba hace justo un año de “reconciliación nacional” (
El País) y sostuvo que una de las razones de su vuelta era “ayudar” (
El Mundo).
En la dirección de reproche de Amnistía Internacional va también la ONU.
ABC ofrece el testimonio de Michael Forst, experto independiente de Naciones Unidas para quien
“si la información relativa a Jean Claude Duvalier se confirma, eso significaría entonces un golpe muy serio a la credibilidad del proceso iniciado de reforma del sistema judicial en Haití”.