La Razón nos cuenta que, finalmente, el pasado sábado 1 de octubre, Cruz Roja logró entrar en Sirte. Se encontró con un buen número de pacientes que precisaban de tratamiento médico básico y de alimentos, en un contexto donde los productos higiénicos escasean. En
El Ideal palabras de uno de los responsables de misión de Cruz Roja, Marcial Izard:
“tras unas horas nuestro equipo regresó a nuestras bases en Misrata, pero estamos analizando la situación para intentar regresar hoy mismo con todo el material que la población pidió”.
Telesur TV explicó que fueron necesarias muchas negociaciones para que la entrada del convoy de Cruz Roja, describiendo su corresponsal continuos ataques entre las fuerzas de Gadaffi y las de la oposición, apostillando que, las condiciones en que había trabajado el personal médico en Sirte durante las últimas semanas habían sido “extremadamente difíciles”.
“La situación en Sirte es muy difícil e insoportable. Algunas personas han muerto por la falta de medicamentos. Pido a la gente que todavía está en el interior que salga porque no podrán resistir dentro” declaraba un ciudadano libio. La ayuda humanitaria llevaba muchos días en Misrata pero las dificultades que se vivían en Sirte, hacían imposible su entrega.
Telesur TV recoge el testimonio de Saadi Mohamed, granjero del lugar, que explica lo que allí se está produciendo:
“hace una semana que no puedo dormir de noche. Hubo muchos combates. Ya no tenemos agua, ni medicamentos, ni electricidad".