La reciente reforma de la Constitución húngara sigue siendo objeto de discordia y desde la UE se cree que algunas partes de la misma son contrarias al espíritu y valores del proceso de integración europeo (
La Nación).
En este punto, en la intervención del 12 de enero de algunos eurodiputados húngaros ante el Parlamento Europeo, defendieron el carácter democrático de la reforma efectuada:
“Era una reforma pendiente y necesaria y aunque puede contener errores no hay derecho que se desaten todo tipo de acusaciones contra Hungría” (
ABC).
Durao Barroso ha tratado de mediar en la cuestión y cree que la nueva Constitución húngara estará en consonancia con el espíritu europeo, afirmando al respecto que
“usaremos todos nuestros poderes para asegurarnos de que Hungría cumple con los principios, valores y reglas de la UE. Y estoy seguro de que lo hará" (
La Vanguardia).
Palabras de la eurodiputada húngara Krisztina Morvai en las que arremete contra la UE
"se violan derechos en Hungría, pero no los que ustedes piensan, sino los de la dignidad humana por la mala situación económica que está llevando a nuestros ciudadanos a trabajar por 300 euros al mes” (
Hoy).No piensa igual la eurodiputada socialista portuguesa Tavares que se preguntó de forma retórica
“yo le preguntaría a la Comisión Europea: ¿si Hungría fuera ahora un país candidato le dejarían entrar con esta Constitución?" (
El Norte de Castilla).