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Cuando se habían contabilizado el 90 por ciento de las mesas de votación, la opción por el "Sí" obtenía un 51,7 por ciento de los votos y la del "No" al tratado un 48,3 por ciento, dijo el Tribunal Supremo de Elecciones en datos preliminares.
Ahora, el Congreso pasará a discutir una serie de leyes complementarias que van desde la eliminación de aranceles hasta la apertura de las telecomunicaciones y los seguros, que Costa Rica mantiene en manos del Estado.
Costa Rica es el único país de los firmantes que no había ratificado el tratado, que entró en vigor hace un año y fue aprobado por los congresos de Estados Unidos, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y República Dominicana.
El resultado de la consulta popular será vinculante al haber concurrido a votar un 60 por ciento de los habilitados, por encima del 40 por ciento exigido por la ley. El voto no era obligatorio.
El presidente Oscar Arias dio un discurso conciliador tras la consulta, que según algunos analistas despertó más pasiones que muchas elecciones presidenciales.
"Conocemos el resultado del referéndum, pero no conocemos el futuro. El futuro de Costa Rica es una página en blanco en la que con las manos de todos aún podemos escribir las mejores líneas de nuestra historia", señaló el ganador del Premio Nobel de la Paz 1987.
Libre comercio trae el desarrollo
Arias había dicho el viernes que rechazar el acuerdo iba a ser un "suicidio colectivo" para los costarricenses porque aseguró, el país perdería la oportunidad de atraer inversiones y generar empleos de calidad.
"Yo quiero un mejor futuro para mi país. Con el TLC va a haber más trabajo, mejores servicios y mejores precios", opinó Michelle Boyd, una psicóloga de 26 años, cuando concurrió a votar. |