El 4 de diciembre de 2000 la Asamblea General de las Naciones Unidas, teniendo en cuenta que existe un importante número de inmigrantes en el mundo, y que ese número continúa incrementándose, proclamó el Día Internacional del Migrante.
En ese día, en 1990, la Asamblea había adoptado la Convención internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares.
Los Estados Miembros de la ONU, así como organizaciones intergubernamentales y organizaciones no-gubernamentales, están invitados a observar el Día Internacional del Migrante a través de difusión de información sobre los derechos humanos y las libertades fundamentales de los migrantes, el intercambio de experiencias y la formulación de medidas para protegerlos.
Con estos antecedentes la Comunidad de Madrid organizó el evento para celebrar la fecha y la Fundación Iberoamérica Europa, con 30 años de experiencia en cooperación internacional, y en la gestión de proyectos relacionados con la integración de los inmigrantes en la sociedad española, se sumo a la iniciativa.
El stand de CIPIE, ofreció, un monográfico de la experiencia de la fundación, videos de los distintos proyectos de cooperación, parte de las publicaciones académicas que produce y publicidad del catálogo de servicios que los usuarios pueden recibir en los centros. Los visitantes del stand pudieron apreciar además artesanía rumana, publicaciones mensuales rumanas, exposición fotográfica sobre deportistas rumanos, etc.
El programa de actividades comenzó con una intervención del Viceconsejero de Inmigración y Cooperación de la Comunidad de Madrid, Gabriel Fernández Rojas, donde manifestó la apuesta que la Comunidad de Madrid y los madrileños hacen por poner en valor a los inmigrantes a través de la defensa de los derechos de los nuevos madrileños y su vez los deberes, de estos, para con la sociedad de acogida.
Las actuaciones musicales y de bailes regionales crearon el ambiente de fiesta y celebración. A la tarde llegó el momento de las lecturas de poemas aderezado de una reconfortante degustación de café colombiano y de un té moruno que ayudó a mitigar el frío.