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Miles de residentes de la ciudad costera de Galveston, en la costa del golfo de México y cerca de donde se espera que Rita toque tierra, huían de la isla costera en dirección a Houston (65 km al noroeste) y a otras ciudades del interior.
En 1900, Galveston, ahora de 57.000 habitantes, fue escenario del huracán más mortífero de la historia del país, que dejó por lo menos 8.000 muertos. El presidente estadounidense, George Bush, instó a los habitantes de las costas del golfo de México a seguir las órdenes de evacuación emitidas por las autoridades locales. "Debemos estar preparados para lo peor", advirtió.
Mientras, las autoridades de Luisiana ordenaron evacuar a más de 10.000 residentes de su costa ante la amenaza de Rita. Cameron, un distrito ubicado en el suroeste de Luisiana y fronterizo con Texas, emitió una orden de evacuación de sus 9.700 habitantes, señaló Jeff Smith, subdirector de la oficina de preparación de emergencias estatal.
Las autoridades federales estadounidenses, fuertemente criticadas por su lenta respuesta al embate de Katrina, cuyo saldo oficial de muertos sobrepasa los 1.000, enviaron camiones con agua, alimentos y hielo a las ciudades tejanas de Austin, Houston y San Antonio, y movilizaron más de 300 médicos y más de 130 rescatistas a la región.
Otros 300.000 guardias nacionales están listos en todo el país (1.000 en Texas) para intervenir en cualquier crisis, y el Ejército estadounidense se preparaba para intervenir si se lo piden las autoridades federales. En Luisiana, el alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin, suspendió el regreso de los residentes a la ciudad y ordenó la evacuación obligatoria del lugar, que Katrina dejó inundado en un 80% los últimos días de agosto.
Unos 7.000 refugiados en Houston debido al Katrina debieron ser nuevamente evacuados, esta vez a Arkansas y Tennessee. Alicia Baxter, una mujer de Nueva Orleans que llegó a Galveston la semana pasada tras pasar por Houston, no se podía creer su mala suerte: "Estoy por suicidarme", dijo. Rita es el noveno huracán del año en el océano Atlántico, cuya temporada ciclónica se extiende hasta el 30 de noviembre, y el segundo que alcanza la categoría 5, tras el Katrina. |