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Bruselas denunciará de nuevo ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) los
30.000 millones de dólares en ayudas públicas que Washington ha otorgado al
fabricante de aviones norteamericano Boeing desde 1992, en respuesta a una
demanda similar presentada anoche por Estados Unidos por los subsidios que los
Veinticinco otorgan a Airbus.
Mandelson advirtió de que están en juego
millares de puestos de trabajo tanto en la UE como en EEUU, y recordó que
millones de pasajeros vuelan en aparatos fabricados por alguna de las dos
compañías. Por ello, lamentó que EEUU haya optado por acudir a Ginebra en lugar
de resolver el caso a través de negociaciones, y señaló que el objetivo es
"dañar" el lanzamiento del nuevo Airbus-350, que compite con el Dreamliner 7E7
de Boeing.
"Comercialmente Airbus es un gran éxito y por eso se ha
presentado esta denuncia. A lo que teme Boeing es a la competencia y no a los
subsidios", dijo el comisario de Comercio, que criticó que se mezcle a la OMC en
"una batalla de rencores entre Boeing y Airbus por controlar el mercado global,
donde hay espacio para las dos empresas".
"Estoy convencido de que las
ayudas de lanzamiento para Airbus son compatibles con las reglas de la OMC.
También creo que Estados Unidos es vulnerable en lo que recibe Boeing", señaló
Mandelson. A su juicio, la UE tiene un "caso fuerte" y no ha actuado a la
defensiva, sino que ha apostado hasta el último minuto por una solución
acordada. En este sentido, reveló que la semana pasada ofreció al representante
de Comercio norteamericano, Robert Portman, un recorte del 30% en las ayudas a
Airbus a cambio de una reducción similar en Boeing.
En total, Bruselas
cifra en 30.000 millones de euros las "ayudas masivas" recibidas desde 1992.
Desde 1992, Boeing se ha beneficiado de créditos de I+D de la NASA y del
Pentágono que ascienden a 22.000 millones de dólares. Para la construcción del
nuevo programa B787, el constructor norteamerciano recibirá ayudas que cubren el
70% del total del coste y sólo tendrá que pagar el 15%, según
Mandelson.
Además, Washington ha concedido más de 7.000 millones de
dólares para el lanzamiento del 787, y Japón, donde se construye una parte, ha
ofrecido hasta 1.600 millones de dólares en inversiones. Finalmente, Boeing
sigue recibiendo, por un periodo indeterminado de tiempo, 200 millones de
dólares al año a través de las subvenciones a la exportación del programa
´Foreing Sales Corporation´, a pesar de que éste ha sido declarado ilegal dos
veces por la OMC y ha sido abolido para la mayoría de empresas norteamericanas.
El representante estadounidense de Comercio, Robert Portman, justificó
la decisión de acudir a la OMC al hecho de que varios Estados miembros de la UE
se disponen a conceder un nuevo paquete de ayudas a Airbus por valor de 1.700
millones de dólares para desarrollar el A-350.
"La insistencia de la UE
en seguir adelante con nuevas ayudas nos fuerza" a actuar así, explicó Portman
en un comunicado. El responsable estadounidense de Comercio indicó que pedirán
formalmente la creación de un panel en la OMC sobre este caso el próximo martes
en la sede de la organización en Ginebra.
Portman afirmó que EEUU sigue
prefiriendo "una solución negociada" en lugar de recurrir a la OMC y explicó que
con la solicitud del panel están "dando tiempo a la UE para reconsiderar sus
planes de proporcionar nuevos subsidios" a Airbus.
Añadió asimismo que
hasta ahora, en las negociaciones, la UE sólo ha propuesto reducir las ayudas
públicas, mientras que EEUU lo que quiere es que las elimine. "Todavía creemos
que es posible una solución negociada bilateral, pero las negociaciones no
saldrán bien a menos que la UE se comprometa a poner fin a los subsidios",
agregó.
Durante los últimos meses, la UE y EEUU han mantenido una guerra
comercial sobre las subvenciones a los dos mayores fabricantes de aviones. Las
dos partes aseguran que estas ayudas distorsionan la competencia, y en octubre
de 2004 acudieron ya a la Organización Mundial del Comercio para resolver la
disputa.
El 11 de enero decretaron una tregua y retomaron las
negociaciones para intentar cerrar un acuerdo por la vía amistosa sin lograr
ningún resultado hasta ahora. Airbus ha solicitado a España, Francia y Reino
Unido préstamos para el desarrollo del A-350, un avión de pasajeros de tamaño
mediano destinado a competir con el 787 Dreamliner de Boeing.
Estados
Unidos se opone a estos nuevos subsidios, y denuncia que los europeos han
concedido hasta ahora 15.000 millones de dólares de ayudas directas a Airbus en
concepto de ayudas públicas destinadas al lanzamiento de nuevos modelos. |