|
"Pretendo aceptar este reto formando un nuevo gobierno que esté en disposición
de dar las respuestas que el país espera en este momento", afirmó Berlusconi
ante los senadores, en referencia a la derrota sufrida por la coalición de
centro-derecha que dirige frente a la oposición de centro-izquierda en los
comicios regionales.
Los aliados democristianos de la UDC retiraron la
semana pasada a sus tres ministros del Ejecutivo ante la negativa de Berlusconi
a presentar la dimisión del gobierno, aunque aseguraron que apoyarían a la
mayoría en un posible voto de confianza en Parlamento. A la salida del gobierno
de la UDC, se unió ayer la declaración del líder de Alianza Nacional (AN), el
vicepresidente del Gobierno Gianfranco Fini, quien afirmó que esperaba el
discurso del primer ministro en el Parlamento para saber cómo se movería su
grupo, pero que en la mano tenía la carta de dimisión de sus
ministros.
En su intervención en el Senado, Berlusconi explicó que
aceptaba realizar "este paso formal de las dimisiones del Gobierno" porque las
leyes italianas así lo establecían. Por ello, no puedo evitar "declarar la
crisis formal", agregó.
Hablando a los senadores, el primer ministro
admitió la derrota electoral en los comicios regionales y añadió que el Gobierno
atraviesa un "momento de dificultad". "El país ha mandado una señal clara y yo
he comprendido esta señal y pretendo dar una respuesta adecuada",
comentó.
Por esta razón, apuntó Berlusconi, se ha decidido a crear una
nuevo Ejecutivo fundado por la misma mayoría decidida por los electores en 2001.
"Acepto el desafío de formar un nuevo Gobierno con la coalición de la Casa de La
Libertad. Ninguno de los partidos de la mayoría ha pedido cambiarla y todos han
solicitado que el nuevo Gobierno este formado por la misma coalición",
explicó.
Berlusconi quiso asegurar que con este nuevo Gobierno se llegará
al final de la legislatura y se actuará con un nuevo programa, como han pedido
los aliados, para "defender el poder de adquisición de las familias, sostener
las empresas y el desarrollo del sur", así como realizar las reformas
constitucionales, apoyadas sobre todo por la Liga Norte.
Nuevo gobierno
en próximos días
El nuevo Gobierno podría anunciarse en una semana.
Después del discurso, Berlusconi acudió a la residencia del presidente de la
Republica, Carlo Azeglio Ciampi, para formalizar la dimisión de su gabinete y
recibir el encargo de formar un nuevo Ejecutivo. El presidente Ciampi aceptó
"con reservas" la petición de dimisión, añadiendo que el Gobierno tiene que
continuar por el momento con sus actividades, como requiere la praxis. El jefe
de Estado iniciará mañana las consultas para aprobar o no oficialmente la
dimisión de Berlusconi y dar las indicaciones necesarias para la formación del
nuevo Ejecutivo.
Ciampi tiene hasta el viernes para responder
oficialmente a Berlusconi, que sin embargo, ha comunicado que espera formar en
breve el Gobierno y que necesitará sólo una semana. Según el propio jefe de
Gobierno, el nuevo "Berlusconi bis", como se denomina en Italia, tendrá pocos
cambios. "Los cambios son pocos y ya los tengo en la cabeza aunque no en el
bolsillo", comentó al entrar en la residencia de Ciampi.
Mientras que
los exponentes de la UDC y la AN felicitaban a Berlusconi por la decisión
tomada, "la más adecuada vista la crisis" y garantizaron su participación en el
nuevo Ejecutivo, desde la Liga Norte llegan declaraciones de preocupación de sus
miembros, que temen perder el Ministerio de las Reformas.
"Las reformas
están en el ADN de la Liga y por tanto es impensable ningún cambio en lo que se
refiere a la actual situación en el Ministerio", comentó el ministro de
Reformas, Roberto Calderoli, ante la hipótesis de que en la nueva reorganización
del Gobierno esta cartera pueda pasar a otro exponente de la
mayoría.
Mientras, la oposición de centro-izquierda ha calificado de
"teatro" lo que ha ocurrido hoy en el Senado. "Hay una distancia enorme entre lo
que espera el país con una situación económica difícil y este teatro", comentó
el líder de la Margarita, Francesco Rutelli. Por su parte, el secretario de
Democráticos de Izquierdas, Piero Fassino, puntualizó que Berlusconi ha dimitido
"no por que se lo hayan pedido los aliados, sino porque se lo han pedido los
italianos" tras la derrota electoral. |