Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Háganos su página de inicio  Háganos Añadir a favoritos 
Publicidad   |   Cartas al Director    |    Suscríbete a nuestro boletín    |   El Tiempo  
Las noticias del mundo con información de titulares de actualidad. Tu diario digital eldiarioexterior.com Las noticias del mundo con información de titulares de actualidad. Tu diario digital eldiarioexterior.com
Lunes, 24 de noviembre de 2014 |
  Año 11 / Número 3.949                Editor: Pablo Izquierdo Juárez
  
CARLOS GOEDDER

Héctor Lavoe y Willie Colón: Lo Mato (cuarenta años)
Se cumplen 20 años de la muerte de Héctor Lavoe. La oportunidad es buena para recordar el disco que hizo con Willie Colón en 1973, LO MATO, que es un tratado sociológico del barrio latinoamericano
Actualizado 1 julio 2013  
Compartir:  Comparte esta noticia en Twitter Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |   Comentar 0
Carlos Goedder   
                
Al profesor Alexander Ochoa (del Colegio Fray Luis Amigó), gran docente y melómano
Si algo define Latinoamérica es el barrio marginal. Se les llame barrios, villas miseria, favelas, arrabal o con cualquier otro nombre, desde México hasta Argentina hay algo que da identidad al fracaso social de América Latina y es el barrio. Nos han querido vender una historia de “realismo mágico” en ese subcontinente y es mentira. El realismo allí tiene más de hechizo o nigromancia que de magia, dado que proporciones importantes de población lidian cotidianamente con violencia, ausencia de servicios públicos, ilegalidad y una probabilidad real de morir al final del día. Aquello de “vive rápido, muere joven y deja un cadáver bonito” lo pueden realizar los adeptos al rock y los bohemios con mucha facilidad en un barrio de los cerros o la periferia en cualquier urbe latinoamericana.
Lo fascinante de América Latina, el síntoma de su gozosa fuerza individual, es que esa temática se transformó en música de baile. El tango argentino ya le cantaba al arrabal y el barrio, tipificando sus personajes. En los años setenta, surgió en el caribe la salsa. Y si bien la salsa hereda los ritmos cubanos del son montuno y el mambo, añadiendo plena, bomba e incluso letras tangueras, su novedad es que le canta al barrio pobre latinoamericano. Fue alumbrada en Nueva York, donde los inmigrantes latinoamericanos que huían en búsqueda del “american dream” acababan relegados a los propios barrios pobres de las grandes ciudades estadounidenses. El Bronx y el Latin Harlem acaban reproduciendo bajo cielo gringo lo que el inmigrante había dejado atrás. La salsa hizo bailable la realidad del barrio. Si algo ayuda a exorcizarnos es reírnos y bailar.
El sello Fania, fundado por el músico dominicano Johnny Pacheco y el empresario estadounidense de origen hebreo Jerry Masucci, comenzó su trabajo en los años sesenta. Fichó a artistas de la música afrocubana que estaban sin encontrar una alternativa ante la invasión del rock británico y la dictadura del genocida Fidel Castro, con las cuales las radios estadounidenses habían vetado el mambo y la pachanga. Ray Barreto, Richie Ray y Bobby Cruz, entre otros, ficharon con Fania y navegaron en un género donde se cantaba en spanglish: el boogaló. En esos días de 1967, la Fania fichó a un joven trombonista de 17 años, Willie Colón y le propusieron que cantara con un talentoso joven de nombre Héctor Pérez, a quien se había rebautizado con el nombre artístico de Héctor Lavoe, quien contaba 21 años. Willie usaba los trombones como identidad sonora, heredando una novedad de Mon Rivera y en línea con Eddie Palmieri, quien también usaba unos trombones estridentes como seña. Palmieri contaba en su orquesta La Perfecta con un virtuoso proveniente del jazz, Barry Rodgers. El tema es que Willie no andaba en virtuosismos y sonaba “malandro”. Héctor tenía sus reservas, hasta que le oyó grabar a Willie un sabroso instrumental. Si bien Héctor venía de Puerto Rico y Willie era oriundo del Bronx, se conseguían identificar como “nuyoricans”, portorriqueños viviendo la vida neoyorquina desde el barrio pobre. Su primer disco, El Malo, apuntaba hacia donde iban. La letra del tema que le da título al disco ya nos habla de un guapetón de barrio, un tipo de esos que es mejor esquivar en la calle y que la policía anda buscando:
No hay problema en el barrio
que quién se llama El Malo,
Si dicen que no soy yo
Le doy un puño de regalo.
 
Quien se llama El Malo
no hay ni discusión,
El Malo de aquí soy yo
porque tengo corazón.
Coro:
Echate pa´lla, que tú no estás en ná.
 
La canción se puede oír en http://www.youtube.com/watch?v=CoNHe8BKc0o
Los mejores críticos de salsa que he leído, César Miguel Rondón y José Arteaga, nos han dejado obras seminales para conocer la obra de Colón y Lavoe. Rondón nos aportó El Libro de la Salsa (Ediciones B, 2008) y Arteaga nos invitó al género desde La Salsa, un Estado de Ánimo (Acento Editorial, 2001). Rondón es venezolano y su Libro de la Salsa ya había sido publicado localmente a finales de los años setenta. En él reseña cómo El Malo produjo críticas adversas de los músicos cubanos tradicionales. No obstante, fue un éxito de ventas. Nada de boogaló. Allí había salsa. Incluso antes de que la salsa surgiera como marca - La Fania, con su hábil marketing, impuso el término con sus películas de 1971 “Nuestra Cosa Latina” y “Salsa” de 1973.
Lavoe y Colón sacaron discos colocando portadas donde se retrataban crímenes. Entre los mejores estaba “Cosa Nuestra”, publicado en 1969 y donde el tema “Che Ché Colé” le dio a la banda salsera el gran hit que necesitaban para consolidarse. La carátula puede verse en http://www.allmusic.com/album/cosa-nuestra-mw0000763155 En la reedición de 2010 por Fania / Código Music, las notas que acompañan al disco señalan:
“La foto de la carátula, original de Henry Wolf, recrea una escena típica de los crímenes de la mafia y del bajo mundo: un asesinato del que no quedarán rastros ni huellas dactilares porque el cuerpo del difunto será depositado en el Río Hudson con una enorme piedra atada a sus pies.”
Este marketing de la violencia del barrio jamás impidió a Colón y Lavoe trabajar temáticas amorosas. Es más, juntos exploraron la música navideña tradicional de Puerto Rico, mediante sus discos “Asalto Navideño”, con Yomo Toro tocando el folclórico cuatro borincano. Con esto se extrae también una importante lectura: el barrio, lo malandro y lo niche también están abiertos a los sentimientos de amor, nostalgia y esperanza – a la trascendencia, en suma. Si algo ha conducido al éxito del populismo latinoamericano es el desprecio, subestimación y hasta maltrato que profieren clases medias y adineradas contra el barrio, guiados por los prejuicios y el feudalismo que caracterizan a América Latina y mucha de su “gente bien”. Los demagogos como Perón y Chávez supieron aprovecharse de esa lectura miope, conduciendo a sus sociedades a una brecha social y desentendimiento aún mayores.
En 1972 Willie y Héctor tuvieron su mayor éxito de ventas con EL JUICIO, el disco salsero más vendido hasta que en 1978 el propio Willie grabó con el panameño Rubén Blades el álbum Siembra. Blades consiguió algo que le fue negado a la mayoría de músicos salseros: la aceptación entre las clases medias latinoamericanas de su tiempo. Hoy en día en una fiesta de gente “decente” se oye salsa; no obstante, una fiesta de quince años o matrimonio “bien” en los años setenta prefería música en inglés, boleros cantados por el genial Tito Rodríguez u orquestas con sonidos antillanos que se mantenían ajenas a la salsa, como la venezolana Billo’s, fundada por el gran dominicano Luis María Frómeta en Caracas y que sigue siendo una institución en Venezuela y Colombia.
Colón se va agotando del modelo con Lavoe. En mucho incidieron los problemas de drogas e impuntualidad de Héctor. Ya un pianista de la banda, el brillante Markolino Dimond tuvo que dejar la agrupación por su adicción a la heroína, reemplazándolo el no menos descollante Joe Torres. A Héctor se le tuvo más indulgencia, por ser el cantante, cuya voz y popularidad resultaban fundamentales. Además Willie mantenía y mantuvo hasta el final una amistad profunda con Héctor. En ese estado de cosas, grabaron LO MATO, el disco al que se refiere esta nota, en 1973. Este fue su mayor proyecto de canto al barrio. Tras él, Willie le entregó la banda a Héctor, le siguió haciendo arreglos para los discos que Lavoe publicó como solista (a él se deben los violines de “Periódico de Ayer” y “El Cantante”) y siguió haciendo discos seminales con las voces de Celia Cruz, Mon Rivera, Rubén Blades e Ismael Miranda.
¿Qué tiene de especial Lo Mato? La estética mantiene el tono barriobajero, con Willie apuntando con un revólver a un pobre viejo y con el título completo “Lo mato si no compra este L.P.” (lo de l.p. viene por long-play o álbum de larga duración, en aquellos tiempos del vinilo como formato). Lo novedoso del disco fueron las piezas, cuyo canto directo y elaborado al barrio sigue vigente en 2013, cuarenta años después, cuando aún las ciudades latinoamericanas mantienen estos enclaves de violencia y marginalidad. Las canciones incluyen “Calle Luna, Calle Sol”, “El Día de mi suerte”, “Señora Lola” y “Todo tiene su final”. Son los números más inherentes al barrio, matizados con números menos hirientes como una canción del tradicional Trío Matamoros cubano (“Guajira Ven”), una posible alusión a la marihuana (“La María”), el sabroso tema “Vo So” y un instrumental.
Las letras bien valen por cualquier reportaje de periódico o tratado sociológico sobre el barrio. Los ejemplos siguientes lo ilustran.
En “Calle Luna, Calle Sol”, compuesta por Willie, la letra es esta:
Coro:
Mete la mano en el bolsillo
saca y abre tu cuchillo y ten cuidao.
Pónganme oído en este barrio
muchos guapos lo han matao.
 
Calle Luna, Calle Sol.
 
Oiga señor si usted quiere su vida
evitar es mejor o la tienes perdida.
Mire señora agarre bien su cartera,
no conoce este barrio aquí asaltan a cualquiera.
En los barrios de guapos no se vive tranquilo
mide bien tus palabras o no vales ni un kilo.
Coro:
Camina pa´lante no mires para los’laos.
(El tema se puede oír en una sabrosa versión en vivo de 1978, con algún cambio en las estrofas, en un concierto dado en Puerto Rico por Willie con Héctor, en http://www.youtube.com/watch?v=zK2hDaNW0_U)
 
En Señora Lola, un malandro reconviene a la esposa de su enemigo:
Señora Lola dile a su esposo que aguante el bembo,
yo soy hachero de verdad y no como miedo,
señora Lola dile a su esposo,
que aguante el bembo que yo soy hachero de verdad y no como miedo
y si es que viene con un alarde yo le doy vuelto,
yo lo conozco bien de atrás, desde hace tiempo,
la única hazaña de su marido es haber corrido como un demente,
señora Lola dígale rápidamente,
porque si sigue hablando me está obligando
y no quiero actuar
En esa cotidianidad de malandros, el individuo sueña con una realidad mejor. La rebeldía del ser humano nunca cede, ni siquiera ante esa brutal realidad del barrio. “El día de mi suerte”, con letra de Willie y Héctor, es el reclamo de quien quiere que su suerte cambie. El individuo del barrio sólo puede atribuir a una mala suerte haber nacido allí. ¿Acaso elegimos dónde nacemos?
El barrio origina su historia con quienes huyeron del miserable campo latinoamericano, asolado por ausencia de propiedad, los salarios indignos y el desconocimiento de tecnología, con un campesino sometido a los vaivenes en los precios o la tiranía de un latifundio que desconoce la economía de mercado. Ahora bien, ¿Qué ocurre con los hijos de quienes se aventuraron al barrio urbano para dejar atrás el campo? El barrio se hace secular para las siguientes generaciones y sólo un milagro como jugar bien un deporte popular (béisbol, fútbol), inversión educativa de la familia y algún afortunado apoyo público (las orquestas juveniles venezolanas, por ejemplo), puede sacarlo a uno de allí. La invitación cotidiana es a la mendicidad, el alcoholismo, la delincuencia y el sexo en edad casi infantil. No puede menos que desesperarnos como sociedad latinoamericana el ver a un pobre niño pidiendo dinero en un semáforo. El pronóstico es casi seguro: una muerte en edad temprana. Sólo una familia dedicada, un buen docente, las organizaciones religiosas, alguna fundación que dé un apoyo y un golpe de suerte revertirán ese destino sellado socialmente. El protagonista de “El día de mi suerte” lo dice con elocuencia:
Ahora me encuentro aquí en mi soledad
Pensando qué de mi vida será
No tengo sitio dónde regresar
Y tampoco a nadie quiero ocupar.
Si el destino me vuelve a traicionar
Te juro que no puedo fracasar
Estoy cansado de tanto esperar
Y estoy seguro que mi suerte cambiará
Y ¿cuándo será?
 
Sufrí la parte de mi vida ya
Sin un complejo de inferioridad
Por eso no me canso de esperar
Pues un día Dios a mí me ayudará.
Y el día que eso suceda escuche usted
A todo el mundo yo le ayudaré
Porque tarde o temprano usted verá
Cómo el día de mi suerte llegará
Y ya lo verá.
Lo maravilloso de un disco como “Lo Mato” es que suena auténtico. Los trombones le dan el toque niche, el arreglo es sabroso y contundente… Además, Lavoe sabe a barrio, uno lo siente como parte de lo malevo a que ya le cantaba el tango hace un siglo. Sobre su vida inicial en Nueva York, Lavoe comentaba esto en 1980 en entrevista al periodista colombiano César Pagano:
“Allí vivía en esas barriadas sucias pero rítmicas de los latinos y los negros, las pandillas con sus territorios, los desempleados que ocupaban el tiempo en hacer travesuras y los cañoneros en los bailes que buscaban una oportunidad. Allí conocí también el vicio.”
(c.f. PAGANO, César. “Lavoe y Colombia, una charla ‘pagana’. El Tiempo, 29/06/2013, sección Debes leer, pág. 34)
Lavoe murió el 29 de junio de 1993, tras las secuelas físicas de un intento de suicidio al arrojarse de un balcón. Contrajo el virus del HIV, por su uso de jeringas para inyectarse heroína. Una película que merece más reconocimiento, hecha por Jennifer López y Marc Anthony cuando eran pareja, reproduce la frenética biografía del genial salsero. Se llama “El Cantante”, data de 2007 y en ella Lavoe es interpretado magistralmente por Marc Anthony, quien interpreta los temas con sapiencia y sabor.
Uno sólo espera que el mejor tributo a Lavoe y al genial Willie Colón que sí sigue entre nosotros sea que el barrio algún día sólo sea un recuerdo distante y ajeno, como esos bucólicos medios rurales que nos recuerdan los pasajes, guajiras, payadas y tantos cantos latinoamericanos que nos resultan tan folclóricos e irreconocibles en la actualidad.
Bogotá, Junio de 2013
@carlosgoedder
Facebook: Carlos Goedder
 Otros artículos que te pueden interesar
Chile, Reforma Laboral: Diagnóstico Errado
Estamos ad portas de que el Gobierno envíe su proyecto de reforma laboral, a pesar de que no sería un elemento que contribuiría a la necesaria mejoría de las expectativas.
El peligro del juego de Irán en Yemen
La diplomacia europea que trabaja en un informe de la OTAN sobre el devastado Yemen dice que resolver el escenario político local es muy simple. "Los saudíes alimentan a los yemeníes y los iraníes los arman". Así, los yemeníes estarían controlados y todo lo que ellos harán es alimentarse y combatir entre sí.
Monopolio de la fuerza y matrimonio
En medio de los problemas que aquejan al mundo se instalaron debates acalorados sobre como debería ser el matrimonio al efecto de legislar en consecuencia. Estos debates se arrastran desde la instauración del "matrimonio civil".
Subsidios condicionados, herramienta de política social
En Latinoamérica estos programas se están aplicando en 18 países y tienen 129 millones de beneficiarios. Venezuela no forma parte de este tipo de iniciativas.
Cosas que yo no entiendo
La muerte y el sufrimiento de un niño, sea por causas naturales o no, es algo que yo no entiendo ...
Comentario (máx. 1500 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)


Título (obligatorio)


Nombre (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen superior
     
NOTA: Los comentarios son revisados por la redacción a diario, entre las 9:00 y las 21:00. Los que se remitan fuera de este horario, serán aprobados al día siguiente.
CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de eldiarioexterior.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Eldiarioexterior .com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
Esta noticia aún no tiene comentarios publicados.

Puedes ser el primero en darnos tu opinión. ¿Te ha gustado? ¿Qué destacarías? ¿Qué opinión te merece si lo comparas con otros similares?

Recuerda que las sugerencias pueden ser importantes para otros lectores.
AHORA EN PORTADA | Ver  
El peligro del juego de Irán en Yemen

La diplomacia europea que trabaja en un informe de la OTAN sobre el devastado Yemen dice que resolver el escenario político local es muy simple. "Los saudíes alimentan a los yemeníes y los iraníes los arman". Así, los yemeníes estarían controlados y todo lo que ellos harán es alimentarse y combatir entre sí.
¿Qué busca Vladimir Putin en América Latina?

En su ánimo por arropar poderes, el Gobierno ruso presenta una imagen de la gestión de Putin distinta a la que revelan los índices sobre su país
Los italianos confían en Renzi, un heterodoxo de izquierdas

En su primer año en el poder, Matteo Renzi ha emprendido reformas que encuentran más apoyo en Berlusconi que en el ala izquierda de su propio partido.
ARCHIVO
MARZO 2012

Un poco de poesía para un caballero que marcha hacia el infinito

Confrontando moralmente al capitalismo

¿Hubo Filosofía en América Latina? (parte 1)

EEUU quiere imitar a Venezuela

Ver posts de otros meses

NOVIEMBRE 2014 (1 artículos)

OCTUBRE 2014 (1 artículos)

JULIO 2014 (1 artículos)

JUNIO 2014 (2 artículos)

MAYO 2014 (3 artículos)

ABRIL 2014 (4 artículos)

MARZO 2014 (3 artículos)

FEBRERO 2014 (6 artículos)

ENERO 2014 (4 artículos)

DICIEMBRE 2013 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2013 (3 artículos)

OCTUBRE 2013 (4 artículos)

SEPTIEMBRE 2013 (1 artículos)

AGOSTO 2013 (2 artículos)

JULIO 2013 (5 artículos)

JUNIO 2013 (4 artículos)

MAYO 2013 (4 artículos)

ABRIL 2013 (4 artículos)

MARZO 2013 (4 artículos)

FEBRERO 2013 (5 artículos)

ENERO 2013 (2 artículos)

DICIEMBRE 2012 (2 artículos)

NOVIEMBRE 2012 (3 artículos)

OCTUBRE 2012 (5 artículos)

SEPTIEMBRE 2012 (4 artículos)

AGOSTO 2012 (3 artículos)

JULIO 2012 (5 artículos)

JUNIO 2012 (2 artículos)

MAYO 2012 (2 artículos)

ABRIL 2012 (4 artículos)

MARZO 2012 (4 artículos)

FEBRERO 2012 (6 artículos)

JULIO 2011 (1 artículos)

MAYO 2011 (1 artículos)

DICIEMBRE 2010 (1 artículos)

SEPTIEMBRE 2010 (1 artículos)

FEBRERO 2009 (1 artículos)

ENERO 2009 (1 artículos)

 AMÉRICA
Inmigrantes: ¡Siéntanse libres de morir!
Los discursos que atribuyen la migración exclusivamente a la acción individual de los que huyen, buscan una coartada moral para tranquilizar sus conciencias
Reporteros amenazados
En varios países americanos, los periodistas se exponen a violencia y amenazas, o se estrecha el control gubernamental de la información.
La inmoralidad del elector
Los seres humanos por naturaleza tenemos un doble estándar. Uno para nosotros, y otro para los demás.
La FED y América Latina
El fin de los estímulos monetarios que anunció el banco central norteamericano (la FED) tiene gran importancia para América Latina y es una buena noticia a pesar del impacto turbulento de corto plazo.
LA PORTADA DE NUESTROS LECTORES | Ver
Los venezolanos desconfian de sus instituciones
Respuesta a un espectro del siglo VII
Barack Obama: el naive
Niveles de vida
Una obra maestra de Gottfried Dietze

© El Diario Exterior - C/ Serrano 59, 5ª Izquierda, 28006, Madrid - Tel.:(34) 91 532 28 28
Aviso legal  /   Quiénes somos  /   Contactar  /    RSS