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Se suele decir que la cultura no debe ser dejadas en manos del mercado pero a la
hora de enfrentar las cifras y los datos del cine español actual, esos mismos
suelen quedarse callados y sin explicar por qué muchas industrias culturales,
como el caso del cine, que recibe decenas de millones de euros al año del erario
público, es cada vez de peor calidad.
¿No será que el cine no puede
quedar en manos del Estado? ¿Acaso no asistimos a lo que es un fraude patente al
privilegiar a un grupo de artistas y directores con suculentas sumas de dinero
para que hagan el peor cine posible? ¿Es ésto lo que quería la izquierda cuando
exigía que se le cerrasen las puertas al cine americano con la polémica y
afrancesada "excepción cultural"?
Y es que, luego de cada Goya, la
sensación es que la industria del cine español protege a los malos cineastas,
quienes cual "enjambre de empresarios indigentes acude al panal de rica miel del
Ministerio de Cultura, que les adelanta por término medio un tercio de su
presupuesto a resultas del ingreso en taquilla, si el funcionario les aprueba el
guión", como escribe el analista Pedro Schwartz.
La otra porción de la
torta la adquieren metiéndole la mano en el bolsillo a los canales de pago, los
videoclubes, la TV abierta y demás medios de comunicación. Lo importante es que
todos aportemos nuestro granito de arena para "el cine español", aunque este sea
soporífero e indigerible.
¿Quién tiene la culpa del
bajón que ha sufrido el cine español?
En el 2001 estaban censadas
en España 315 compañías cinematográficas, de las que 280 habían producido una
única cinta en los últimos cinco años. De ésas, 46 han venido produciendo una
película al año; 10, de dos a cuatro; y sólo 6 empresas realizan cinco o más
cintas anualmente. Todo ese andamiaje proteccionista no consigue contener a las
cinco grandes estadounidenses, que, en el 2001 ingresaron el 56,5% de lo
obtenido en taquilla en España.
A pesar de que la industria del cine
español y la actual ministra de Cultura insisten en culpar al anterior Gobierno
de los malos resultados del cine nacional registrados en 2004, lo cierto es que,
con los datos en la mano, se puede afirmar que los ocho años que abarcan desde
1996 a 2004 han sido los más prolíficos y exitosos para nuestro cine.
La
XIX edición de los Premios Goya, los del cine español, también ha tenido un
cierto gusto reivindicativo. Esta vez no era para echar en cara al Gobierno su
actuación en algunos asuntos, de hecho, el Gobierno, representado en el
presidente del Ejecutivo estuvo complaciente y sonriente en la gala, sino para
recordar que ellos, como Teruel, también existen.
Así, la gala fue un
auténtico desafío al espectador al que intentaron convencer de las bonanzas del
cine patrio. También se aprovechó para pedir a los poderes públicos más ayuda,
más ayuda económica para poder competir en igualdad de condiciones con las
superproducciones americanas, esas que roban cuota de pantalla y que, a tenor de
lo que se expresó en los Goya, son casi las únicas culpables de que nuestro cine
haya perdido en un año más de tres millones de espectadores.
La película
triunfadora de este año ha sido "Mar Adentro". Se llevó nada más y nada menos
que 14 estatuillas con el busto del genial pintor de Fuendetodos, lo que a más
de uno seguro que ha hecho preguntarse si fue por mérito propio o demérito de
los demás largometrajes que concurrían a conseguir un premio.
Hay que mirarse un poco el ombligo
Y es que ya
parece muy manido aquello de echar la culpa a los demás cuando las cosas no
marchan bien. En la presentación de la última publicación de la revista de la
Academia del Cine, que preside Mercedes Sampietro, en cuyo número se refleja el
espectacular descenso de espectadores que en 2004 eligieron una película
española en la gran pantalla, el productor José Antonio Félez dijo, que las
cantidades que el Ministerio destina al cine español siguen siendo
"insuficientes".
Según los datos del Instituto de la Cinematografía y
las Artes Audiovisuales (ICAA), la cuota de mercado del cine español ha pasado
del 15,77% de recaudación en 2003 al 13,37% en 2004. Esto traducido a número de
espectadores significa bajar de los 21,7 millones de 2004 a los 18,7 millones
del pasado año.
En 2003 el cine español recaudó 100,86 millones de
euros, mientras que en 2004 pasó a 90,16 millones. Las películas extranjeras
recaudaron el año pasado 584,02 millones de euros y en 2003, 538,57 millones. En
total, la recaudación ascendió en 2004 a 674,19 millones de euros, mayor que en
2003 (639,43 millones). En cuanto a los espectadores, se descantaron por cine
español en 2004 18,7 millones, frente a los 21,73 millones de 2003.
Gusta más el cine de EEUU
Otro
dato para establecer comparación con el año 2003, es que ese año la película más
vista en España fue "Mortadelo y Filemón" con 22,83 millones de recaudación,
superando a dos producciones americanas, "Piratas del Caribe" y "El señor de los
anillos". En 2004, el filme español más visto, "Mar adentro", con 18,9 millones
de euros de recaudación ocupó el tercer puesto en el ránking, por debajo de
"Shrek 2" (28,49 millones) y "Troya" (20,46 millones).
Así, el cine
procedente de EE UU acaparó en 2004 el 69,87% de la recaudación, frente al
13,37% de las películas nacionales. En 2003 los datos habían sido más
alentadores para la industria del cine español: frente al 67,24% de la
recaudación del cine ´made in Hollywood´ España se situaba en el
15,77%.
Con estos datos en la mano, Félez afirma que "hacen falta más
ayudas y debemos encontrar la complicidad de las televisiones para salir de este
pozo en el que parece que nos metemos". Félez puso el ejemplo de Francia, país
en el que el cine está muy reconocido y "sirve de ventana al mundo".
Qué opinan los espectadores
La
industria cinematográfica española da por hecho que si el año pasado nuestro
cine recaudó más de 10 millones de euros menos que en 2003, es culpa, en
exclusiva, de la anterior política cultural del PP. Ni se les ocurre pensar que
la calidad de las películas haya descendido o que se haya dejado de conectar con
el espectador.
Una carta al director publicada el pasado martes en el
diario ABC dejaba bien clara la opinión de muchos espectadores "yo voy a ver el
cine que me gusta; y, lamentándolo mucho, el cine español no me gusta. Lo
considero demasiado escorado política e ideológicamente en una determinada
orientación; como lo corroboran también las manifestaciones de apoyo de los
cineastas a determinados posicionamientos partidistas, y el que el presidente
del Gobierno asista a estrenos o a la entrega de los Goya para agradecer ese
apoyo. Tampoco me gusta la excesiva abundancia en las películas españolas de
determinados temas, como el humor de sal gruesa, la homosexualidad, la
ridiculización de la Iglesia católica o la Guerra Civil. Tratados además de
forma sectaria o revanchista".
Otros espectadores van más allá y
consideran, como expresaba un lector el miércoles en La Razón, que "es triste
que lo único que desea la "industria" del cine sean subvenciones para no tener
que arriesgar ellos el dinero, es mejor gastar el de todos. Aquí, estuvieron
durante los meses anteriores a las elecciones haciendo campaña en contra del
anterior Gobierno, incluso realizaron varios cortos para reunirlos en una
película diciéndonos lo malos que eran los gobernantes del PP. Hace un par de
meses y en agradecimiento a los servicios prestados, el nuevo Gobierno ha
anunciado la subida de subvenciones y obliga a las televisiones tanto publicas
como privadas a emitir al menos un 5% de cine europeo del cual un 60% debe ser
cine Español. Las televisiones privadas están que trinan, pero como es "arte".
Cuando se enteren los pintores pedirán que les subvencionen los lienzos y las
pinturas".
¿De quien es la culpa?
No obstante, a pesar de opiniones como las anteriores, que pueden dar
una pista del batacazo que el cine español se ha dado el pasado año, todavía hay
quien insiste en seguir echando la culpa a Gobiernos anteriores. La última en
este sentido, la propia ministra de Cultura, Carmen Calvo, que considera que la
pérdida de tres millones de espectadores ha sido "una herencia de la política en
la segunda legislatura del PP, hostil a la gente el cine".
Sin embargo,
los datos demuestran lo falaz de esta teoría. Precisamente en esa "segunda
legislatura", a la que se refería Calvo, fue cuando varias películas nacionales
como "Los otros" o "Torrente II" alcanzaron cifras de espectadores nunca antes
vistas, más de seis millones. También el número de películas españolas que se
produjeron durante el gobierno del Partido Popular fue muy superior, 678, a las
rodadas en la anterior etapa socialista, 275, a pesar de que Ejecutivo de Aznar
decidió cambiar el formato de las subvenciones y éstas pasaron a conseguirse a
partir de su resultado en la taquilla. Algunos expertos consideran que fue
precisamente este cambio en las subvenciones lo que estimuló a los productores
nacionales e internacionales así como a las coproducciones con terceros países.
Otro dato irrefutable es que fue precisamente en la "era PP" cuando las
películas nacionales comenzaron a sobrepasar el listón del millón de
espectadores con títulos como "Airbag" (1997), "Carne trémula" (1997), "El amor
perjudica seriamente la salud" (1997), "Torrente I" (1998), "La niña de tus
ojos" (1998), "Abre los ojos" (1998), "Todo sobre mi madre" (1999), "Muertos de
risa" (1999), "La novena puerta" (1999), "La comunidad" (2000), "Año Mariano"
(2000), "Los otros" (2001), "Torrente II" (2001), "Juana la Loca" (2001), "Lucía
y el sexo" (2001), "El otro lado de la cama" (2002), "Los lunes al sol" (2002),
"Hable con ella" (2002), "Mortadelo y Filemón" (2003), "Días de fútbol" (2003),
"Carmen" (2003) y el "Oro de Moscú" (2003).
De la etapa socialista, en
esta categoría se englobaron "Two Much", "La lengua de las mariposas", "Aquí
huele a muerto", "Átame", "Tacones lejanos" y "Belle Epoque". |