Parece ser que de las primeras 33 causas principales que pueden causar un accidente y provocar la caída del avión, en el puesto 29 están los impactos con los pájaros que a menudo merodean por los aeropuertos. Según los cálculos de la Federal Aviation Administration (FAA) de Estados Unidos, esto en términos económicos se traduce a un gasto de 480 millones de dólares anuales.
Esa es la razón por la que en los aeropuertos se utilizan distintas técnicas para intenta mantener a los pájaros lo mas lejos posible de las pistas de despegue y aterrizaje. Entre ellas están los sonidos de alarma o los detonadores. Lo malo es que aunque en un principio funcionan, luego los animales se acaban acostumbrando al ruido.
Jesús Rero, lleva casi cuarenta años al frente del Servicio del Control de Fauna en el aeropuerto madrileño. Su equipo llego dos años mas tarde de que les contrataran para alejar con halcones los pájaros de la base aérea de Torrejón.
En Barajas empezaron con seis halcones. Ahora hay hasta casi 100 aves de varias especies. De ellos, 34 están "funcionando" y el resto en cría, "fuera de servicio" o en fase de muda.
Según Rero se utilizan dos métodos. EL primero es que cuando se detecta que hay aves en las pistas, se sueltan los halcones previamente adiestrados para que las espanten. El segundo es que estén sobrevolando constantemente las parcelas donde pueda haber más riesgo, para que las aves no se acerquen más de lo debido.
Los halconeros están en contacto directo con la torre de control. Cuando se registra un impacto entre un ave y un avión, se dirigen a la aeronave para sacar fotografías y redactar un informe. En él se especifica el tipo de "pájaro con el que se chocó y la zona donde se produjo el incidente".
Rero da especial importancia a que las aves que trabajan en Barajas sean criadas en el propio aeropuerto porque así "desde su nacimiento ya están acostumbradas a los ruidos de las instalaciones".
La vida laboral de los halcones suele ser de unos 15 ó 16 años. A partir de ese momento empiezan a tener problemas de vista y ya no son tan operativos. Pasan entonces a ser utilizados para la reproducción.