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El sector servicios fue el más castigado, pero todos los demás sufrieron un claro retroceso. La explicación estaría en que los pequeños comercios son los primeros que sufren las "vacas flacas", tanto desde el punto de vista de los locales turísticos como de los bares o las tiendas de ropa.
"Cuando alguien es pesimista en lo último que piensa es en consumir absurdamente. Comprará lo que le sea más útil y ahorrará lo más posible por si algún miembro de la familia o él mismo se quedan sin empleo", afirma un experto a Diario Exterior.
Casi todos los países registraron descensos en los niveles de confianza económica. Los más importantes los sufrieron los italianos y los británicos (9,6 y 7,2, respectivamente). Asimismo, la confianza también registró descensos significativos en Francia (4,7), Alemania (4,2) y Holanda (3,9).
En España parece que los ciudadanos se muestran más optimistas. Después de la fuerte caída en junio, 6,2 puntos, durante este mes su optimismo se ha reforzado con 1,2 enteros, aunque se mantiene lejos de su media de los últimos años.
El indicador de clima de negocio en la zona euro continuó en julio muy por debajo de su promedio histórico debido en parte a la reducción de la producción industrial, que ha sufrido al mismo tiempo el encarecimiento del petróleo y la subida de sus costes por la revalorización del euro frente al dólar . |